Lo más íntimo que podemos hacer es permitir que las personas que amamos nos vean en nuestro peor momento. En nuestro momento más bajo. En nuestro momento más débil. La verdadera intimidad ocurre cuando nada es perfecto.
Perdóneme aquellas personas que se toman el tiempo de escribirme y no les llego a responder, pero es que a veces no tengo ganas de hablar ni con mi propia sombra.
24 de diciembre y aquí estoy yo viendo caricaturas, comiendo galletas, y cantando a gritos mi canción favorita porque no me importa que los demás estén en fiestas yo soy feliz a mi manera.