Para mi girasol.
Hace tiempo que no escribo una carta, si te soy sincera pero cuando se trata de ti, ¿Qué no hago yo por ti? Podría inventarte diez cuentos en cinco minutos y todos a tu gusto, podría inventar un planeta con tu nombre o correr atrás del señor de los elotes si eso quisieras, incuso podría darte la mitad del mío y no decirte nada si después te lo acabas, podría quedarme contigo y mira que eso no me cuesta nada, yo puedo pasar el tiempo que sea leyéndote, escuchándote o simplemente estar y pensar que suerte la mía al tenerte, que cuando te escucho reír es como si escuchara una de mis canciones favoritas y tu existir me brinda alegría, calma y cada día me enseña cómo es querer de verdad, yo por ti aprendí otra manera de querer, de sentir, de amar, porque no sólo has sido mi persona especial, me has dado una amistad única y dentro de eso me has enseñado muchas cosas y por eso te puedo amar y si te preguntas cuánto, de aquí al sol y puede que sí, con esa intensidad. Casi se me olvida el punto de ésta carta, ¿Ves? Eso pasa cuando tienes a la novia más hermosa, con una cara bonita y un corazón digno de admirar aunque.. Toda tú eres digna de admirar que, claro, no se puede ser perfecto pero sí real, ¿Ves? Nuevamente se me volvió a olvidar, va de nuevo. El punto de esta carta, es porque ha sido un día muy especial, un día en el que puedo agradecer más el tenerte en mi vida pero sobre todo, el que estés, el conocerte, el entenderte, el quererte, el aprender contigo, celebrar y agradecer un año más de tu vida, de tu hermoso ser y claro que esto te lo puedo decir cualquier día, diario si quieres y recordarte cuánto te quiero, cuánto me gustas y porqué te quiero tanto pero lo repito, es un día especial y un buen momento para hacértelo saber. Es que tú llegaste a poner tu color y pintar con él mis días y desde entonces no es igual, te has convertido en alguien importante y sin ti no es igual. Tantos momentos juntas, tantos sentimientos, tantas palabras, tanto cariño que te tengo que no me parece posible que no salgan brillos y corazones cada que te veo, cada que te pienso, cada que te hablo o te digo que te quiero, de verdad te quiero, que tu amor es lo más lindo y tenerte me ha completado, yo parecía un rompecabezas con una pieza faltante hasta que llegaste tú, a quererme, a hacerme feliz, a ser mi compañera, mi amiga, mi amor bonito, a demostrarme que cuando se quiere estar, se estará sin importar, a quedarte, a ser más real, a enseñarme cómo alguien se puede dormir con vídeos de piojos y a hablar de más o el lenguaje norteño, a ser mejor persona, a ser valiente, llegaste a que te quisiera cada vez más. Te agradezco mucho por muchas cosas, por quedarte conmigo, por quererme mucho, por cada risa o sonrisa, cada buen momento que paso contigo, que no sueltas mi mano, que nunca la has soltado, por todo lo bueno que me has dado y compartido, yo amo compartir contigo, por cierto, y por los ratos de enojo también y las lecciones, cada cosa contigo es buena. Gracias por mucho, mi amor, por permitirme estar a tu lado y dejarme quererte así, gracias por ser tú tan natural, tan hermosa, tan chingona, tan genial, brillas y brillas cañón, cada que te sientas mal recuerda que si el sol allá brilla demasiado, es porque te está mirando y quiere brillar igual y jamás debes dejar que alguien quiera sabotear ese brillo y cuando sientas que no tienes lo suficiente, vienes y yo te ayudo a que salga, sabes que siempre voy a estar contigo, mi niña bonita.
¿Recuerdas aquella noche cuando trataba de explicarte cómo son los girasoles? Y que dije que mejor dejaba la cursilería, también te dije que eran como pequeños soles que daban una luz y que eran muy bonitos, especiales y únicos, aquella noche sabía que hablaba de ti y que eso eres tú para mí, un girasol, mi girasol.









