Todo mundo creería que la luna se hallaba enamorada del sol.
Más no es así, aunque parecía que eran el uno para el otro.
Tal vez el moría por ella, sin importar la distancia.
¿Pero que hay de su amor platónico?
Sabia que el sol se encontraba ahí, brillante siempre, pero en realidad ella tenia un inmenso amor por la galaxia.
Por las miles constelaciones que albergaba, que con su manto de estrellas siempre protegía.
Tal vez para el sol haya tantos planetas, pero él es tan terco.
Y Se conforma con verla ahí de la mano de su amante.
Aunque poco a poco se extinga por dentro.





