Avatar

Miscellany

@miscellany-messy-things

Avatar
¿Como es que se deja de querer de la noche a la mañana? ¿Como es que un día dices amar a alguien y al día siguiente tomar ese amor y tirarlo a la basura? ¿Cómo es posible que un día digas que extrañas a alguien y al día siguiente hagas como si no importará? ¿Fui tan poca cosa para ti? ¿Te fastidie la vida al presentarme ante ti? A decir verdad no entiendo cómo es que un día sin más ni menos decidiste dejar de quererme, que fácil resultó. A veces me cuestiono ¿Será verdad que solo volviste para vengarte de lo que te hice? ¿Y si siguieron diciéndote cosas malas de mi? ¿Y si te harte? Porque no eres valiente, porque no tomas el maldito teléfono y me lo dices, y entonces yo podré terminar de soltarte. No sé cómo ni porque no dejo de creer que en el fondo me quieres… Déjame odiarte, olvidarte… despreciarte.

Carta a un ex amor, Daniela Trejo (via petite-lenore)

Avatar

Quererte en silencio.

Me siento vacío. Tontamente y desesperadamente vacío. Y cuando lo comento y me preguntan qué es lo que me hace falta, siempre respondo un “no sé”. Pero muy en el fondo sí lo sé, eres tú lo que falta… 

Hace meses que no hablamos. Buscando la distancia creí que iba a encontrar paz, alejándome de ti creí que la iba a tener. Pero sólo he conseguido noches de tormento, en donde te pienso y te quiero. Te quiero y me muero… Me muero por dentro en lugar de curarme. ¿Cuánto tiempo tendré que esperar para poderme curar de ti? 

Tú de mi amor no sabes… Tal vez sea porque soy un cobarde. Pero hasta ser cobarde duele. Soy cobarde y me estoy muriendo… Me estoy muriendo por quererte en silencio. 

-Alan Foster. 

Twitter: AlanFosterB. 

Avatar
Anonymous asked:

Hola ¿cómo estás? Quisiera pedirte recomendaciones de libros de romance, drama, erótica, etc...

Hola, bien y ¿tú cómo estás? Claro, aquí te dejo algunas recomendaciones.

Romance clásicos: 

Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë. 

Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. 

Jane Eyre, de Charlotte Brontë

El amor en tiempos de cólera de Gabriel García Márquez. 

Romance Juvenil:

Eleanor & Park de Rainbow Rowell.

Los ojos de mi princesa de Carlos Cuauhtémoc Sánchez.

Besar a un ángel de Susan E. Phillips. 

El diario de Noah de Nicholas Sparks. 

Yo antes de ti de Jojo Moyes.

Bajo la misma estrella de John Green. 

Drama: 

Anna Karenina de León Tolstói.

Madame Bovary de Gustave Flaubert. 

Matar a un ruiseñor de Harper Lee. 

Eróticos: 

Pídeme lo que quieras de Megan Maxwell.

Adivina quien soy de Megan Maxwell. 

Otros géneros;

Vida y aventuras de Martin Chuzzlewitt de Charles Dickens.

Un mundo feliz de Aldous Huxley.

La ladrona de libros de Markus Zusac.

La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón.

El juego de Ender de Orson Scott Card.

¡Lindo día! 

Avatar
Avatar
Tenía miedo de encariñarme, de aprender a escucharte. Tenía pavor por no poder llenarte, por no saber tocarte. Tengo miedo de que decidas marcharte, de que te aburra mi desastre, que no aprendas nada sobre mis temores, mi orgullo o simplemente mi deseo por que alguien me quiera. por que alguien me salve. Ya me cansé de reconstruir personas, de levantar nuevos horizontes, unos más estables, con metas, con sueños. Ya me cansé de que no me quieras, de que solo sirva para medio calentarte, para quitarte las ganas, para satisfacerte.

Introspectiva. Daniela Trejo (via petite-lenore)

Avatar
Quizá no tiene caso escribir todo esto, incluso sé de sobra que no vas a responderlo, pero es que ya pasaron más de 30 día sin verte, 30 días sin saber si quiera que tanto bien o mal te encuentras; por mi parte me es difícil conciliar el sueño, hago demasiadas cosas para mantenerme ocupada y no pensarte tanto, hablo con otras personas, intercambio ideas, pero sigo estando sola. No termino de adaptarme a tu abandono, y sé de sobra que me lo busqué al mentirte y no tienes ni una sola idea de cuanto me arrepiento de haberlo hecho; lamento en verdad haber sido solo un espejismo borroso en tu vida, un lastre de dolor y mentiras, una ingenua que creyó ciegamente en que el tiempo todo lo borra y lo perdona. Si tuviera las fuerzas para pedirte una disculpa y tratar de abrazarte y besarte, pero no lo soy, por el contrario, soy una cobarde, una cobarde que no hace más que extrañarte. Muchos me dicen que lo que más extraño de ti es la costumbre, pero es que ellos no saben lo bonito que te vez cuando despiertas, tampoco conocen que sueles dormir encorvado, que te cuesta mucho trabajo conciliar el sueño una vez que te despiertas, o que necesitas que te abracen en las noches porque siempre tienes frío. No conocen que tomas café en exceso, y que siempre debe estar muy caliente pues es como más te gusta, casi no contiene azúcar, no comes mucho pan pero en tu casa siempre debe de haberlo. Tu cuarto tiene un aroma entre cigarrillos, tu loción (que no sabes cuanto extraño y que siempre ando buscando) y un toque a un aroma que no logro descifrar. No extraño mi rutina, extraño tus manos que tomaban mi cintura, extraño tus delgados y fuertes brazos que me tomaban,. extraño tu risa, tus chistes, extraño lo que teníamos, aunque siempre llegará tarde a todas partes, extraño ver tu sonrisa cuando me veías bajar, o como aquella vez que llegaste con unos girasoles enormes a la puerta de mi casa. Extraño tu cara de seriedad, incluso aunque esa sea mi última cara que me otorgaste cuando decidiste rechazar mi suplica para que no termináramos. No te pido que me respondas, sé que no lo harás, que te has quedado frío, que ya no sientes nada por mi. Incluso presiento que ya ni me recuerdas, que ya no me extrañas, porque es cierto, soy de esas personas que se olvidan fácil, que son reemplazables, que no importa cuanto me arrepienta, el daño ya esta. Solo quisiera rogarte me perdones por todo lo mala y cruel que fui contigo, por haberte mentido, por ser una mujer intensa; perdóname por no haber comprendido tus compromisos, por no llegar temprano el día que conocí a tu hijo; Perdóname por llorarte tanto, por extrañarte tanto; perdóname por no ser lo que esperabas, por haber llegado demasiado deprisa, perdóname por recordarte, por sentir que aún tenemos algo que solo existe de mi parte. Perdóname por defenderte de las criticas, por culparme de todo lo que hoy me esta dañando. Anoche soñé contigo, como no te había soñado en días, te sentí tan cerca, podía respirar tu aliento, podía sentirte respirando a mi lado, anoche soñé con tus ojos, con tu pelo, con tu barba, soñé que todavía me querías, que aún existía cariño y perdón de mi parte, y desperté, desperté añorándote de nuevo, con esta angustia eterna de no saber si aún formo parte de tus pensamientos… Por último, perdóname por escribirte tanto, por extrañar algo que ya no existe, porque es cierto, soy mejor persona para escribir que para hablar, que me arrepiento de haberme ido ese día y no voltear atrás, me arrepiento de no haber sido yo quien te entregaba y recibía mis cosas, pero no podía, lo juro, sabía que si te veía, verías mi cara toda destrozada, y entonces, conociéndote, me dirías que no llorará más, que no sufriera tanto por ya no tenerte… Perdón por todo, infinitamente todo.

Melancolía. Daniela Trejo (via petite-lenore)