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@minaaaaoo4

Conozco cada uno de tus lunares porque recorrí toda tu piel.
Mi hija está bien
Señora su hija otra vez dejo de comer, volvió a usar tumblr y apenas duerme.

𝕯𝖊 𝖓𝖚𝖊𝖛𝖔 𝖋𝖆𝖑𝖑𝖆𝖘𝖙𝖊, 𝖓𝖔 𝖒𝖊 𝖉𝖚𝖊𝖑𝖊 𝖒𝖆́𝖘

𝖀𝖓𝖆 𝖘𝖔𝖑𝖆 𝖛𝖎𝖉𝖆 𝖕𝖆' 𝖋𝖚𝖌𝖆𝖗𝖒𝖊

No me importa cómo sea el amor, si debe doler o no, pero cuando te miro sé que eres tú, y te quiero querer aunque me duelas toda una vida si te vas.
Karma.

Me cansé, me cansé de tu actitud, de tu trato hacia mí, de tu poco interés en la relación, de tus juegos con mis sentimientos, de tu ignorancia con mi sensibilidad. Y aunque estoy cansada, te sigo amando.

Nadie te va a amar tanto, como la persona que siempre volvía a ti, por más tiempo, circunstancia, miedo o errores.

— Alaskaa.

Psicología #14: La triada oscura: narcisismo, maquiavelismo y psicopatía

Quienes carecen de la capacidad de conectar con los demás o poseen la habilidad de desconectar de sus emociones de forma deliberada suelen formar parte de la triada oscura. Un conjunto de características de personalidad que definen al narcisismo, maquiavelismo y psicopatía.

En su polo más extremo, los individuos que comparten rasgos de esta triada llegan a convertirse en auténticos criminales o se pierden en el amplio espectro de la enfermedad mental. Pero también están aquellos que no satisfacen los criterios para un diagnóstico psiquiátrico y que conviven día a día entre nosotros.

No obstante, quienes presentan estos rasgos y formas de comportamiento se han denominado personalidades oscuras por sus tendencias insensibles, egoístas y malévolas en sus relaciones con los demás. Delroy Paulhus y Kevin-Williams, psicólogos de la Universidad de la Columbia Británica, fueron los responsables de bautizar como triada oscura la parte más negativa de las relaciones humanas.

Narcisismo

“A mí todo me esta permitido” o “Los demás solo existen para adorarme” son ejemplos de pensamiento dominados por el narcisismo. Personas egoístas, con un sentido egocéntrico del derecho y con una autoimagen positiva, aunque poco realista si tenemos en cuenta la visión de aquellos que les rodean.

Las narcisistas son “encantadores de serpientes”. Al principio son muy queridos por los demás -sus comportamientos son agradables y atractivos-, pero con el paso del tiempo pueden llegar a ser muy peligrosos. Incluso, pueden dejar ver, sin querer, cuáles son sus verdaderas intenciones: conseguir más admiración y poder.

Suelen aburrirse con la rutina, por lo que buscan retos difíciles. De ahí, que la mayoría de los narcisistas se dediquen al liderazgo, la abogacía o cualquier otra profesión que les suponga niveles de estrés elevados. Según el psicoanalista Michael Maccoby, el narcisismo es un trastorno cada vez más frecuente en los superiores del ámbito empresarial y que está directamente relacionado con la competencia, el salario y el glamour.

Una de sus fortalezas es la gran capacidad de convicción que poseen. Gracias a ella, se rodean de un gran número de seguidores, son capaces de convencer de aquello que desean sin realizar ningún tipo de esfuerzo; en definitiva, de conseguir lo que se propongan. Además, al carecer de empatía, no les resulta complicado: no son nada escrupulosos con los medios y estrategias que tengan que poner en marcha para lograr sus objetivos.

El interés y preocupación de las personas narcisistas por los demás es cero, a pesar de su gran teatralidad. De modo que no experimentan remordimientos y se muestran impasibles ante las necesidades y sentimientos de las personas que les rodean.

Ahora bien, su talón de Aquiles es su autoestima. Los narcisistas suelen tener una autoestima muy pobre, lo que va aparejado a una vulnerabilidad interna y cierta inestabilidad. De ahí que con frecuencia intenten relacionarse con personas que consideran inferiores para ejercer su dominio y sentirse poderosas.

Maquiavelismo

Para los “maquiavélicos” el fin justifica los medios, independientemente de las consecuencias que se puedan derivar. Suelen ser personas muy calculadoras y frías, destruyendo cualquier tipo de conexión emocional genuina con los demás. Aunque suelen tener rasgos en común con los narcisistas, como su egoísmo y la utilización de los demás, hay un rasgo que los diferencia: son realistas en las percepciones y estimaciones que hacen de sus habilidades, además de con las relaciones que mantienen.

Los “maquiavélicos” no tratan de impresionar a nadie, al contrario. Se muestran tal y como son y prefieren ver las cosas con claridad porque de esa forma pueden manipular mejor. De hecho, se focalizan en las emociones de las personas que quieren manipular para conseguir así lo que se proponen. Si se anticipan a sus sentimientos, será más fácil elegir la mejor estrategia a poner en marcha.

Según el psicólogo Daniel Goleman las personas con rasgos maquiavélicos suelen poseer una menor sintonía empática con los demás. Su frialdad parece derivarse de una carencia en el procesamiento de las emociones tanto propia como ajena.

De hecho, las emociones para ellos son tan desconcertantes que cuando sienten ansiedad no suelen saber diferenciar si se sienten tristes, cansados o simplemente mal. Sin embargo, suelen presentar una gran capacidad para sentir lo que piensan los demás. Pero como expresa Goleman “Aunque su cabeza sepa lo que hay que hacer, su corazón sigue sin tener la menos idea“.

Psicopatía, la personalidad más peligrosa de la “triada oscura”

Los psicópatas consideran a los demás como objetos que pueden usar y tirar a su voluntad. Sin embargo, a diferencia del resto de personalidades de la triada oscura, casi nunca experimentan ansiedad, e incluso parecen ignorar lo que significa tener miedo.

Así, al no experimentar ese miedo, son capaces de mantenerse serenos aun en situaciones emocionalmente intensas, peligrosas y aterradoras. Las consecuencias de sus actos no son algo que les importe demasiado. Son los mejores candidatos para entrar en prisión.

Los circuitos neuronales de este tipo de personas insensibilizan la franja del espectro emocional que se asocia con el sufrimiento. Por ello, su crueldad parece insensibilidad porque son incapaces de detectarlo. Además, el remordimiento y la vergüenza no existen para ellos.

Ahora bien, los psicópatas tienen cierta facilidad para meterse en la piel de los demás y apretar de este modo los botones adecuados del otro para conseguir su objetivo. Son grandes persuasores. No obstante, este tipo de personas aunque destaquen en la cognición social, se caracterizan por comprender las relaciones y el comportamiento de los demás solo desde una perspectiva lógica o intelectual.

¿Cómo me alejo de una persona que tenga este tipo de características de la triada?

La presencia de esta triada oscura en las relaciones íntimas desemboca en malos tratos a través de violencia psicológica. Personalidades tóxicas que instauran círculos de poder, control y hostilidad y atrapan mentalmente a sus víctimas.

La clave para no caer en sus redes es trabajar nuestra independencia emocional. Saber establecer unos límites claros en nuestras relaciones y no permitir que nadie los sobrepase. Sin duda, protegernos tiene que ser nuestra prioridad en todo tipo de relaciones.

Con parte de la información redactada por la Psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

-Luis.

“Me gustas y estoy enamorada de ti. Eso implica que me preocuparé por ti. Te preguntaré si ya has desayunado, si has tomado tus medicamentos y te pediré que me avises cuando llegues a cualquier destino para asegurarme de que estás bien. Si te siento diferente o distante te preguntaré si algo anda mal porque quiero que me tengas la confianza suficiente para que me cuentes ese tipo de cosas. Si en algún momento del día desapareces o no se nada sobre ti, sentiré mucha angustia y ansiedad. Llámame loca o incluso intensa pero no podría soportar si algo malo llegara a pasarte. Estoy enamorada de ti y eso implica que me preocuparé, me enojaré o frustraré. Significa que estaré feliz cuando hable contigo y me envíes una foto random. Cuando se trata de ti, no hay palabras suficientes para explicar lo mucho que siento por ti y todo lo que provocas en mi con tan solo una sonrisa, un mensaje un gesto o una mirada.”

Es que

yo soy aburrida

y siento que aburro

entonces directamente

evitó hablar con alguien

si no está constantemente

haciéndome saber que le interesó.

Complicada al mil

y nadie se quiere comer la cabeza conmigo

Sólo fui tu diversión, llenando el espacio entre tus sábanas, confundiendo mi mente, ¿y que hiciste?,¡nada!, no te importó y te fuiste, me dejaste, en medio de la tormenta, sin protección, sola, llorando, suplicando que no fueras como los demás, pero, lo fuiste, y que idiota fui por creer en un patán más en la lista.