Este paso lento llevado y la careciendo de inteligencia, me hayan en un pueblo encadenado en la absolutes, no tengo recuerdos de mi llegada o el por que estoy aquí, donde no hay tiempo ni espacios para grises, no encuentro mi energía para invitar a mi consciente al primer plano, este olvidado viaje me condeno a un condicionamiento justificando, como si quisiera buscar mi alivio contrapesando el temor de ver mi realidad, pero debes en cuando, yo siendo alguien que viene de la nada, comulgo entre llantos y roces divulgados, entre el cúmulo de estos cuerpos que llevo arriando dentro de mis hombros, les remuevo su dolor como si se tratase de una rigidez acumulada, pero me termina succionando mi pronoia la poca realidad, queriendo renunciar de este desespero indespredible me hace querer voltear mi mirada sobre lo negado, esos callejones llenos de mas miseria querída contar, están listos para mi oídos, donde las voces gritan llorando mas historias narradas con rencor, bajo estos constructos justificados hay almas llenas de ignorancia y sin vergüenza alguna a la incoherencia del ser ya corroídas, aumenta mi palpite el aire empujándome hacia esa gran falta de razón, articulando mis capacidades y buscando los recuerdos pasados atormentados, me armo de valor desdoblandome de esta realidad totalmente equivoca, indudablemente impido desaciarme entre mi deseo de alivio inmediato, pero, me doy cuenta, que hurgando entre mis entresueños, este discurso ya habia sido narrado y castrado desde el momento que se vendo, esta, mi razón ciega ocultada, nomas me doy cuenta en este sin escape y sin sentido que es necesario invitar a la conciencia a justificarse para ser una alma mas del montón velando, aquí, en este pueblo, engañados.