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Red Velvet

@me-quiero-matar-world

Empapa mi seco corazón

Al entrar por la puerta del hospital y voltear hacia arriba, puedo ver a Abraham recargado en la barra mirando a la nada mientras usa sus audifonos y el gorro de su sudadera. Caminé al elevador, entré y presioné el cuarto piso para recargarme y mirar el suelo. Al abrirse la puerta, pude ver cómo Ana se acercaba lentamente hacia él con dos vasos de café; frota su frente contra la espalda de Abraham y él se gira lentamente para sonreír y tomar su café. Caminé hacia ellos, y Abraham me miró de reojo para mostrarme una amplía sonrisa. Ana se recargó al costado de Abraham, llevó sus pastillas a su boca y le dió un largo trago al café cerrando sus ojos con fuerza. Abraham se acercó a mí, examinó mi cuerpo y de pronto me abrazó con fuerza levantarme del suelo. "Gracias" Me dice contra mi hombro, y tiembla un poco aferrandose a mi sueter. Ana nos mira de reojo, y al hacer contacto visual alza su pulgar y se gira para mirar hacia otro lado. Cuando Abraham se separa de mí, puedo ver sus ojos cristalizados mientras mordía su labio inferior. "Gracias por venir, Pink" Me dice, y limpio la delgada y casi invisible lagrima que se le escapa y humedece su mejilla. "Tranquilo, campeón... Todo está bien" Le digo, y él niega con la cabeza limpiando sus lagrimas bruscamente. "Sabes que no, Pink" Me dice, y aprieto mis labios para abrazarlo aferrandolo a mí. Ana llama mi atención moviendo sus brazos, y al mirarla empieza a hacer señas con sus manos y dedos: primero cómo se inyectaba, después cómo tomaba pastillas y después cómo se colgaba simulando un suicidio. Miro a Abraham de reojo y después miro a Ana, para encontrarla señalandolo. "Yo no puedo hacer nada" Susurra ella. "No me hace caso" Susurra nuevamente ella. Separo a Abraham tomando su rostro entre mis manos, y lo examino para encontrar ésa expresión floja que siempre mostraba cuando tomaba una pastilla más de la que debía. "¿Qué pasó con Abril?" Le pregunto, y él niega con la cabeza. "Salió" Responde a secas y se separa de mí bruscamente para acercarse a Ana. La abraza con fuerza y recarga su frente en su nuca después de dejar su café en la barra. Ella me mira de reojo y después lo mira a él. "¿Me puedes dar un poco?" Pregunta Ana. "¿Qué?" Pregunta Abraham algo atontado. "Quiero un poco de tu tanquilizador" Le dice ella, y Abraham busca en el bolsillo de su sudadera para sacar torpemente su inyección y un pequeño frasco para darselo. "Anda, ve" Le dice Abraham, y ella camina lentamente hacia el dispensador de café para hincarse. Abre la inyección rápidamente mirando a Abraham, quien la mira con una torpe atención. Sacude bruscamente el frasco y poco a poco le pone el líquido a la inyección. Me mira un poco asustada, y después inyecta un poco en su brazo descubierto, para después vaciarlo en el café al ver que Abraham miraba hacia otro lado. Gruñe con fuerza, y presiona su brazo para después limpiar el líquido que salía a presión de su brazo. Lanza el café al bote de basura, me mira y después señala al pequeño letrero que decía "Psiquiatría". Corre rápidamente hacia allá presionando su brazo, y yo miro a Abraham para encontrarlo jugando con el paquete de pastillas entre sus dedos. "¿Qué tienes, Abraham?" Le pregunto, y él niega con la cabeza para después meter las pastillas a su sueter. "Mi tía va a morir dentro de poco" Me dice, y baja la mirada. "No quiero que muera, Pink.." Me mira de reojo con los ojos llenos de lagrimas, y suspira. "Es como una madre para mí, ¿sabes?" Me pregunta y cubre sus ojos con sus manos. "Me voy a quedar solo, muy solo si ella se va" Me dice. "Estás solo porque quieres, Abraham" Le digo, y él me mira con ojos de horror. "¿Qué dijiste?" Me pregunta enojado, y yo aprieto los labios. "No me hablas. No hablas con nadie de tus amigos, sólo estás esperando algo que no va a llegar si tú no haces nada" Le digo, y él frunce más el rostro. "No hables como si lo supieras todo" Me dice, y lo miro enojada. "¿Y Abril?" Le pregunto, y su rostro se llena de pánico. Ahí estaba todo. "¿Por qué no haz hablado con ella?" Le pregunté enojada. "Estámos enojados" Me dice, y lo miro enojada. "No me mientas, Abraham" Le digo, y él mira alrededor con pánico. "Cállate" Dice él enojado, y encaja sus uñas en las palmas de su mano mordiendo con fuerza su muñeca. Me acerco a él rápidamente apartando sus manos de su boca, pero él gruñe y me empuja. "Déjame" Me gruñe, y yo niego con la cabeza. "¿Desde cuándo tienes ésos pensamientos?" Le pregunto, y él gruñe con fuerza. "¡Cállate!" Me grita apartandose de mí. "No hablas con Abril porque quieres hacerlo, ¿verdad, Abraham?" Le pregunto, y él se lleva la mano a su boca para evitar que su vomito salga. Cierra sus ojos y se inclina abrazando su cuerpo, y tiembla bruscamente chillando. Ahí estaba de nuevo, siendo un niño pequeño que esperaba la llegada imposible de su madre, que esperaba desesperadamente que todo volviera a ser lo mismo que antes. "La vas a dejar sola si lo haces, Abraham" Le digo y él niega con la cabeza. "No me necesita" Susurra poniendo su cabeza entre sus piernas. "Ella no me necesita, ella es feliz sin mí..." Susurra y se pone torpemente de pie, para después caer bruscamente. Me inclino hacia él, y al intentar ayudarlo cae más hasta poner su frente contra el suelo. Grita con fuerza, y puedo ver cómo las lagrimas caen con facilidad al suelo. Su salvia se mezclaba con el vomito, y sus mocos escurrían hacia su boca junto a sus lagrimas. Desliza su cuerpo hacia atrás, y su cabello de humedece con la mezcla de fluiodos. "Arriba, Abraham; levantate" Le digo tomando su brazo e intentando levantarlo. "¡Déjame en paz!" Grita Abraham con fuerza, me empuja y tira de su cabello con fuerza para gritar con fuerza. Su grito hace un inmenso eco, que llama la atención de las personas sentadas en los sillones cercanos, y poco a poco se levantan para acercarse y llamar a los enfermeros y médicos cercanos. "¡Mamá!" Grita con fuerza y tira de su cabello. "¿¡Por qué me dejan solo!?" Grita Abraham con fuerza, y poco a poco me siento débil al ver al chico más fuerte que había conocido caer poco a poco a lo que él odiaba: la debilidad, lo más sencible de un humano. "¡Abril!" Grita y patalea para encajar sus uñas en su cuello. "¡Abraham, cálmate!" Grite intentando apartar sus manos de su cuello, pero sólo veía como la sangre se mezclaba con el sudor y las lagrimas. Aparto el cabello de su rostro, y veo cómo Abraham lloraba como un niño pequeño mientras poco a poco sus mocos se convertían en sangre. "No vayas, Abril..." Niega con la cabeza con fuerza. "¡Perdón por hacerte ésto, perdón!" Grita con fuerza, y chilla mientras patalea y aruña su cuerpo rompiendo su ropa. Poco a poco los ojos se Abraham se teñían de blanco, y poco a poco sentí el peor miedo al ver temblar con tanta violencia. Hace extraños ruidos, y simplemente puedo ver cómo me separan de él para levantarlo del suelo con cuidado. Al hacer éso, ttraga una cantidad bestial de aire y vomita, poniendo sus ojos en un estado normal. Poco a poco lo levantan del suelo para llevarlo a una camilla, y sólo puedo ver cómo los ojos de Abraham luchaban por seguir abiertos, mientras temblaba y repetía mil veces "lo siento" y el nombre de su amada.

Debido a que Abraham no contestaba mis llamadas y no me abría la puerta de su casa, había decidido abrir la puerta con las llaves que escondía enterrada en una de las masetas que tenía ahí. Al entrar, no pude evitar ponerme pálida y sentir extreño miedo; había muchas hojas tiradas por el suelo, libros y pequeños lienzos sin hacer. También había material de sus esculturas, sus brochas y algunas pequeñas pinturas sin abrir. Había migajas de comida por el suelo, y mientras más te adentrabas las cosas tiradas en el suelo varíaban más. Más libros, fotografías, bocetos de dibujos, ropa, discos, cosas personales y basura. "¿Abraham?" Lo llamé apresurandome hacia su habitación. Al intentar abrir la puerta, algo hace que se detenga a medio camino. "Auch" Dice Abraham, y entro con cuidado por el espacio que ya había abierto. Al girarme, me encuentro a Abraham tumbado en la alfombra mientras abraza una almohada; vestía nada más un pants y unos calcetines sucios, y su cabello estaba hecho todo un desastre. "¿Qué te pasa?" Le pregunté, y Abraham simplemente se quedó mirado el mismo punto de la pared. Al examinar su habitación, me encontré con que había estado viendo las grabaciones de sus padres, había estado pintando a Abril y había estado pensado en su gatita fallecida. "¿Te sientes bien, campeón?" Le pregunté, y él negó con la cabeza. "Llegas tarde a la función, Pink" Me mira de reojo. "Tuve una crisis y un ataque en el mismo día, al mismo tiempo" Agrega, y abraza más la almohada. "No contestaste mis llamadas" Le digo, y él me lanza un frasco de pastillas vacías mientras gruñe levemente. "Es obvio que necesito tu ayuda si no contesto llamadas, tonta" Me dice, y mira hacia otro lado. Al ver el frasco, me di cuenta de que eran sus antidepresivos, pero no estaban ahí dentro. "¿Qué hiciste?" Le pregunté, y el señaló el baño. "Los vomité, tranquila" Me responde, y cierra sus ojos. "¿Puedes ver si no me reventé una vena?" Me pregunta y extiende su brazo hacia mí. Me inclino lentamente, me siento a su lado y tomo su brazo para examinarlo; tenía algunos moretes por el mismo daño que se ocasionaba a sí mismo en momentos así, pero también tenía un poco morado el área de donde normalmente se sacaba sangre o se inyectaba algunas de sus tranquilizantes. "Estás bien" Le digo y aparto su cabello de sus ojos, para encontrarme sus ojos hinchados mirandome algo adormilados. "¿Cómo le hiciste para inyectarte a ti mismo así?" Le pregunté, y él apretó sus labios. "No recuerdo" Me responde, y poco a poco pone su mano sobre su vena para acariciarla suavemente. "Pero estoy tranquilo, éso es lo que cuenta" Agrega y cierra sus ojos. "¿Por qué no le llamaste a Abril?" Le pregunto, y él suspira. "No sé dónde dejé mi celular" Me responde, y me mira de reojo. "Y además no quiero que me escuche siendo ése asco de persona" Agrega, y suspiro acariciando su cabello. "Alguien además de tu familia te tendrá que ver y escuchar así, no sé porqué la haces tanto de emoción" Le digo, y él apenas ríe. "No quiero ponerme peor por llamarme, estoy seguro de que vomitaría ahí mismo mi propio célular" Dice él, y se relaja al sentir mis dedos en su cabello. "Como digas, campeón" Le digo, me inclino y beso su frente. "¿Me puedes llevar a mi cama, Pink? Por más cómoda que diga que es ésta alfombra, realmente se siente del asco" Dice él, y río.

Abraham se había limitado a ponerse una camiseta negra, un pantalón de mezclilla oscuro, unas botas negras y un poco de sangre escurriendo de su boca. Me había dicho que odiaba los disfraces elaborados cada año en el que lo invitaba a una fiesta de disfraces, y siempre se habría ido como una persona normal hasta ahora. Hpy se habría puesto extrabagante y la sangre le dió el toque perfecto para verse sexy y sencillo a la vez. Todos los demás habían rentado disfraces a unas semanas de anticipación, y veían a Abraham con ojos extraños o con ojos de asombro. Tenía pequeñas manchas de alergia alrededor de los ojos y algunos raspones en el cuello y brazos por haberse caído, entonces hacía que se viera más a la temática. "Hooola" La voz de una chica choca con mi paz, y pronto siento sus manos en mi espalda. La miro de reojo y me encuentro a una chica con vestido pomposo y lleno de plumas blancas. Tiene un maquillaje dramático y el cabello largo de un plateado rubio, con piel sumamente blanca. "Eres amiga de Mary, ¿verdad?" Me pregunta, y mira de reojo a Abraham, quien miraba alrededor con ojos de enojo y desagrado. "Sí, ¿dónde está?" Le pregunto, y ella se acerca rápidamente a Abraham a intentar saludarlo de beso, pero él simplemente la mira seriamente. "Ah..." Me mira y se acerca apenada. "Por allá" Dice y señala un baño. Miro a Abraham y él acepta con la cabeza para caminar tras de mí mientras pasamos entre las personas que chocaban entre sí y bailaban. Abro la puerta, y pronto veo a Mary tirada en el suelo mientras ríe suavemente y limpia su boca. "Piiiiink" Me llama y me sonríe para ponerse torpemente de pie. "¡Y trajiste a tu guapo novio no novio!" Grita y se lanza a Abraham para abrazarlo con amor. "Hueles tan bien, guapo.." Dice y se relaja. Abraham me mira con horror y me da a mi amiga para mirar alrededor. "Iré por las chicas, ¿está bien?" Me pregunta, y yo acepto con la cabeza para verlo salir del baño. Mary me mira y me sonríe. "Debiste haberle dicho que se vistiera de bombero Playboy, nena" Me dice y suelto una carcajada. "Ya sabes cómo es, Mary, aunque le pagara millones de dolares no lo hiciera" Le digo y ella ríe suavemente. "Sé que si se lo hubieras pedido hace cinco años sí lo haría" Me dice y sonríe. "Quizá, Mary" Le digo, y salgo del baño junto a ella para ver cómo Abraham venía caminando junto a Eve, Nora, Alexa y Valentina lentamente. Dos y dos a cada lado, hacían que Abraham se viera como el nuevo dueño de Playboy, debido a que las cuatro usaban típicos disfraces sexys que mostraban piel. A él ni quiera le interesaba verlas, ya que estaba más ocupado pensando en qué podía cenar más tarde. Nora se le acerca, le dice algo al oído y toma las manos de Abraham para bailar un poco. Abraham suelta una sincera y linda carcajada, acepta con la cabeza y hace un pequeño baile. "¡Oh por Dios, Abraham, pareces un abuelo!" Le grita Nora, y Abraham ríe a carcajadas. "Lo siento, me gusta lo clásico" Le dice Abraham, y ella sonríe. "Oh, creeme que lo sé" Dice ella y Abraham pone los ojos en blanco para darle un suave golpe en la cabeza. "No empieces, Nora" Le gruñe Abraham, y se acerca a mí para inclinarse. "¿Por qué invitaste a éstas?" Me pregunta al oído, y Mary ríe a carcajadas. "Son tus amigas, ¿no?" Le susurro riendo suavemente, y Abraham gruñe. "Dos ex que se creen amigas pero son capaces de matarse entre ellas por mí, una chica con la que sólo tuve sexo y una lesbiana obsesionada con mi seguridad..." Lo miro de reojo divertida. "¿Crees que son mis amigas, Pink?" Me pregunta riendo suavemente. "Diviertete, no tomes e intenta bailar aunque sea un poco" Le digo, y Abraham ríe para morder suavemente mi mejilla. "Ni qué decirte, Pink" Me dice, se separa de mí y corre hacia Evelyn para cargarla y dar una suave vuelta. Evelyn ríe y corre hacia la mesa de snaks siendo seguida por Abraham. "Odio que la lesbiana siempre termine divirtiendose más que nosotras" Dice Valentia, se acomoda el cabello y camina hacia uno de los sillones junto a Alexa. Nora corre hacia ellos, los abraza y después toma un poco de gomitas para llevarselas a la boca y mirarlos. "¿Y la novia de Abraham?" Me pregunta Mary, y la miro de reojo. "A saber, Mary" Le digo y sonrío. "Abraham no habla mucho de éso porque no quiere hacer dramas con ella" Le digo, y ella acepta con la cabeza. "Todas y todos lo quieren, tiene sentido que no quiera hablar de ella" Me dice y acaricia su cabello. "Mi hermana, por ejemplo, le da igual que sea cinco años menor que él, lo quiere para ella"Agrega y ríe. "Es como la Coca-Cola o los Levis, nunca pasa de moda aunque ya sea un adulto" Me dice y sonríe. "Mira a las chicas..." Me dice y voltea alrededor. "Lo único malo de que esté aquí es que nadie me presta atención" Gruñe. "Nadie quiere una borracha y drogadicta como tú, Mary" Le digo, y ella suelta una feroz carcajada.

Se abrió la puerta, e Iza se asomó lentamente para mostrarme una sonrisa juguetona. Vestía con uns shorts deportivos cortos, una blusa de tirantes y una diadema deportiva hacía que su flequillo se mantuviera al marguen junto a su recogido en forma de palmera. "¡Hola, chica!" Me saluda alegre, me da un beso en la mejilla y me deja pasar. "Abraham está con Ángela en la parte superior" Ríe alegre. "Están creando un reino..." Dice ella, y me mira alegre mientras acomoda su short. "¿Qué?" Pregunté extrañada. "Oh, ya conoces a Abraham" Dice ella, y mira mis manos. "¿Y ése paquete?" Me pregunta ella, y yo lo pongo sobre el sillón. "Es un regalo para Abraham, se lo manda mi madre" Le contesté, y ella aceptó con la cabeza. "Qué linda es tu madre, chica" Me dice feliz, y toma el paquete entre sus manos. "Ve arriba, le dejaré ésto en su cuarto" Me dice, y camina hacia la habitación de Abraham alegre. Al caminar por la casa de Abraham, me estaba percatando de que había un par de cosas diferentes. Había una mancha de calidez en todas partes. Tenía algunos juguetes, libros y comics por todas partes y milagrosamente tenía la radio prendida. No es que fuera una persona amargada, pero prefería el silencio desde que su alegre hermana lo había dejado. Al subir las escaleras, me encontré con varias cajas abiertas con cosas viejas de su madre y sus hermanas. Los vestidos empacados, las blusas guardadas, zapatillas, joyas. Abraham lo había dejado en el terreno de su hermano para mantenerlo con el toque familiar, pero de vez en cuando traía viejos recuerdos a su casa para sentirlas cerca. Y al llegar a la parte superior, me encontré con varias hojas de colores con dibujos hechos a crayola por Abraham y alguien más. Algo me recorrió el cuerpo lentamente al imaginarme cosas, y no pude evitar sonreír y caminar con más velocidad. Miré por las puertas abiertas de las habitaciones de arriba, hasta que llegué a la última antes de llegar al estudio de Abraham. La euforia se frenó rápidamente, y mi cara lentamente se apagó para después sentir una ternura inmensa. "¡Mira, mira!" Grita la niña brincando en la cama en el suelo y señala un peluche del suelo. "¡El señor Patan ha robado un pedazo de pastel de la señora Rizos!" Grita la niña, y Abraham toma al peluche para lanzarlo contra la pared. "¡Yo soy el único señor Patan aquí!" Grita Abraham, gruñé y se lanza hacia la niña para hacerle cosquillas. La niña ríe a carcajadas mientras patalea, pero su pequeño cuerpo no puede contra el de Abraham. Él la suelta lentamente, le besa la frente y mira alrededor para fijar sus ojos en mí. Algo en su mirada era diferente, pero pronto volvió a ser la misma de antes. Sus ojos se relajaron de tristeza, pero de pronto se hizo tranquila al mostrarme una sonrisa. "Hola, Abraham" Le dije, y él sonrió tranquilo para ponerse de pie y acomodar su camisa. "Hola, niña" Me saluda, y yo lo miro con atención. Habían muchas cosas diferentes que antes no había notado en él, y éso me sorprendía por lo obvias que eran. No sabía sí había crecido o era porque se colocaba derecho y elegante, pero se veía más grande de estatura. No estaba igual de musculoso que antes, pero sus brazos de veían fuertes y firmes como cualquier arbol maduro. Y viendolo así, no pude evitar sentir orgullo al darme cuenta de que había crecido y cambiado mucho a lo largo de cuatro duros años. Ya no vestía de negro totalmente, e incluso me parecía más un padre de familia que alguien que está dejando la pubertad. "¡Abrahaaaaaam!" Grita la niña, lata y se agarra de su brazo para gruñir y culumpiarse en él. Abraham ríe, levanta el brazo con cuiado y la carga entre sus brazos para recibir un abrazo fuerte. "Ángelaaaaa" Le gruñe contra su hombro y le hace unas ligeras cosquillas para que la niña ría feliz. "Saluda a Pink" Le dice él, y ella me voltea a ver de reojo para sacarme la lengua y reír. Sonreí y simplemente disfruté ver a Abraham comportarse como todo un padre ejemplar mientras le daba una pequeña lección a la niña, pero al mismo tiempo le jugaba una juguetona broma. "Hey, niños..." Dice Iza desde atrás de mí, y la niña se lanza a sus brazos para llenarla de besos. Iza sonríe y la llena de besos mientras la abraza a ella, y Abraham ríe para después acercarse a Ángela. "Hermosa" Le dice Abraham, y le besa la cabeza para después acomodarle la cinta deportiva a Iza. No parecían una familia de madre, padre e hija, pero era algo parecido. Iza era más fresca, mientras que Abraham era más tranquilo. Me miró de reojo y me sonrió. "Te tengo que enseñar algo" Me dice, y sale de la habitación. Lo sigo lentamente, y Abraham toma una pequeña caja de galletas para abrirla. "Me encontré con ésta foto la otra noche, es genial" Me dice, me tiende la foto y no puedo evitar reír. Éramos Carlos, Abraham y yo haciendo muecas mientras teníamos unas luces de vengala en plena Navidad. "Ohh... Qué lindo nos vemos" Dije, y Abraham acepta con la cabeza para acercarse a mí y ver la fotografía. "Fue una Navidad antes de que todo pasara, ¿no?" Me pregunta, y me enseña otra foto. "Ivonne aún era cercano a Carlos, así que fue hace más o menos cuatro o cinco años" Me dice alegre, y acepto con la cabeza. "Carlos aún tenía salud, así que sí" Le digo, y veo la foto para encontrarme a Ivonne siendo cargada por Carlos mientras le da un beso en la boca. Volteo de reojo hacia la caja, y tomo una fotografía de ahí. Era Abraham recargado en una pared mientras miraba el suelo pensativo. Rudo, salvaje, tosco. Usaba un pantalón negro, una camiseta negra y botas cafés. Tenía su viejo collar que le había hecho su hermana, y tenía sus manos metidas a la jacketa de cuero vieja. "Wow..." Dije, y Abraham tomó la foto para examinarla y meterla a la caja. "No sé qué estabas pensando, pero realmente te veías bien" Le digo, y él ríe. "Lo más seguro es que pensé en mi madre, yo no sabía que pasaba las Navidades en hoteles" Dice él. "Si hubiera sabido, la habría invitado a tu casa" Me dice, y sonríe."No sabías, Abraham..." Él acepta con la cabeza mientras cierra los ojos con fuerza. "No tienes porqué culparte" Le digo, y él suspira. "No me culpo, pero me hubiera encantado haber pasado más de una Navidad con ella" Me dice y ríe. "Una Navidad, Pink... ¿Por qué no todo se solucionó antes?" Se pregunta y gruñe para guardar las fotos. "Pero está bien, así tuvieron que ser las cosas" Dice él, y acaricio su mejilla suavemente. "Eres la persona más fuerte que he conocido, Abraham" Le digo, y él ríe. "Eres inteligente, Pink... ¿Por qué no te haz dado cuenta?" Me pregunta, y lo miro extrañada. "¿De qué hablas?" Le pregunté, y él tomó mi mano para acariciarla y colocarla suavemente en su mejilla. Sabía por la forma en la que me colocaba la mano y por su tacto, que quería que fuera alguien más. "Todas las personas que han estado a mi lado son muy fuertes, Pink" Me dice con los ojos llenos de lagrimas. "Y no tienes idea de lo feliz que estoy de que una persona como tú estuviera presente en los momentos más dificiles de mi vida..." Susurra, y sus lagrimas se deslizan lentamente por sus mejillas como si fueran cristales. "Tú, tu hermano, mi madre, Abril, mis mejores amigos y mis mejores amigas, todos... Todos han sido una maravilla" Me dice, y sonríe suavemente para reír y limpiar sus lagrimas. "Me siento mal por no agradecer todo lo que han hecho por mí antes, pero últimamente no me encuentro muy estable que digamos para dar las gracias" Dice él. "Pero gracias, chiquilla" Me susurra, y pone su frente contra la mía para cerrar sus ojos con fuerza y dolor. Suspira temblando un poco y contiene la respiración. "Gracias por todo, mi niña..." Agrega con dificultad, temblando.

Abraham sale del auto, mira alrededor y después me enseña una sonrisa. Sabía que ésa sonrisa significaban cosas positivas, ya que además sus ojos mostraban tranquilidad y al Abraham que conocía y me conocía. Me acerqué a él después de abrir la reja de su casa, y él sin pensarlo mucho me abrazó con fuerza mientras gruñía y acariciaba mi cabello. "Gracias, Pink" Me dijo y me dió varios besos en la frente mientras acariciaba mi cabello. "No hay de qué" Le dije y me relajé. Llevaba fácil cinco meses sin saber cómo se sentía abrazar a Abraham fuera de un lugar limpio y frío como lo era el hospital. "Me alegra que por fin estés bien, Abraham" Le dije, y Abraham aceptó con la cabeza. "Era cuestión de querer, ¿no?" Me preguntó y rió suavemente. "Ya sabes, me afectan mucho éstas fechas por los fallecimientos que han habido a lo largo de los años" Me dijo y rascó su nuca. "La muerte de Carlos me afectó muchisimo, aunque nio lo parezca.." Miró el cielo y suspiro. "Mis dos mejores amigos murieron el mismo mes con unos pocos días de diferencia, obviamente que me torturaba mucho" Sonrió y acaricie su mejilla. "Todo va a estar bien" Le dije y él aceptó con la cabeza. "Llamé a mi psicologo de cabecilla y me dió una buena terapia" Rió. "Él me dijo que aunque me hiciera tonto, yo recordaba todo perfectamente y que sólo tenía una barrera mental" Me dijo y sonrío. "Eres único, Abraham" Le dije y él bajó la mirada apenado. "No tanto, pero sí lo suficiente" Me dijo. "El sábado por la noche tuve una platica muy importante que me ayudó mucho" Agregó, y pude leer el nombre de Abril en todo su rostro. "Me imagino" Le dije y acaricié su mejilla. "¿Quieres ir por un pan francés al restaurante que te gusta?" Le pregunté, y él alzó una ceja para mirarme divertido. "Éso me gusta, eh... Suena bien, linda" Me dijo y reí. Cuando estabamos caminando hacia la reja de su casa, podemos escuchar un gripo infantil de la casa de su vecina y ambos nos miramos extrañados. "¡Me tienes harta, Ángela!" Grita una voz femenina, y pronto de abre la puerta para que podamos ver a una pequeña chica salir rápidamente. "¡Ven aquí, Sofía!" Sale la vecina de Abraham con un pequeño y delgado cuerpo infantil en los brazos, y mira a la muchacha seriamente. "¡Quédatela, yo no quiero a ése animal!" Grita la chica, abre la reja y se va rápidamente. Iza nos mira de reojo, y una sonrisa se le dibuja entre tanto desastre que al parecer estaba pasando. "Hola, chico, cuanto tiempo sin vernos..." Dijo ella, y Abraham caminó a su casa para saludarla de beso y un abrazo."¿Cómo haz estado, Iza?" Le pregunta Abraham, y ella sonríe. "Sé que ninguno de mis problemas se compara ni un poco a tu problema, chico" Le dice ella y le acaricia la mejilla suavemente. "¿Ya estás mejor?" Le pregunta ella, y Abraham acepta con la cabeza para después mirar a la niña que descansaba en los brazos de Iza. "¿Y quién es ella?" Pregunta Abraham, y lentamente la niña se separa para mirar con ojos temorosos a Abraham. Al ver los ojos de Abraham, pude ver cómo se cristalizaban y se sorprendía; algo dentro de él que ya estaba roto, se volvió a romper en pedazos más pequeños. "Ella es mi sobrina..." Sonrió y acarició el cabello de la niña. "Saluda, Ángeala... Él es un amigo mío, y por ende es amigo tuyo" Le dice Iza, y Ángela lo saluda suavemente para después esconderse en el cuello de su tía. "Mi hermana se acaba de ir... Tiene algunos problemas, pero ya pronto vendrá por ella" Dice Iza, y Ángela se asusta y mira a su tía atentamente. "¿Mamá sí regresará?" Le pregunta Ángela, y ella la mira de reojo sin poder responder. Abraham suspira, mira a Iza y después mira a Ángela. "Claro que mamá regresará, Ángela" Ella lo voltea a ver con ambos ojos bien abiertos e iluminados. "¿Quieres ir a esperarla mientras comemos pan francés?" Le pregunta Abraham, y Ángela acepta lentamente con la cabeza mientras lo mira atentamente. "Ven aquí" Le dice Abraham, y la toma entre los brazos para abrazarla a sí y mirar a Iza. "¿Está bien que me las lleve un rato a mi casa?" Le pregunta Abraham a Iza, y ella acepta con la cabeza. "Iré por mi celular y mis llaver" Dice ella, y entra nuevamente a la casa. Abraham mira de reojo a Ángela, toma un mechón de su pelo y después sonríe. "¿Cuántos años tienes, Ángela?" Le pregunta Abraham. Ella se separa lentamente, lo mira y pone cinco dedos arriba. "Woow... ¿Y cuál es tu color favorito?" Le pregunta Abraham, y ella piensa un poco. "A mamá le gusta el rojo" Dice ella y piensa un poco. "Así que a mí también me gusta el rojo" Responde ella, y Abraham sonríe. "A mí también me gusta el rojo" Le dice Abraham. "¿Dónde está tu papá?" Le pregunta él, y la niña piensa un poco. "Mamá siempre ha dicho que no tengo papá... Pero su papá es bueno" Dice ella, y Abraham examina el rostro de la niña para después mirar hacia otro lado. La niña lo abraza con fuerza, cierra sus ojos y se relaja mientras que Abraham acaricia su cabello. Me mira de reojo con ojos serios, y después cierra sus ojos para abrazarla con fuerza. Entendí que la niña ahora era especial para él no sólo por parecerse mucho a su hermana y a Abril, sino porque le recordaba a cómo había vivido durante mucho tiempo con su madre y el misterio de su padre. Abraham era una buena persona, así que sabía que la trataría como a su hija y a su hermana menos; la cuidaría por muchos factores. Cuando sale Iza, sonríe y después camina hacia él para acariciar su mejilla. "Creo que serás un buen papá sustituto para Ángela" Le dice ella, y ríe suavemente. "¿Crees que me puedas ayudar con ella?" Le pregunta Iza, y Abraham acepta con la cabeza. "Dime en qué ocupas ayuda y yo estaré ahí" Dice Abraham, y Ángela lo voltea a ver con los ojos bien abiertos. "¿Papá sustito?" Pregunta ella asombrada, y Iza ríe para acariciar el cabello de Ángela. "Abraham es bueno, así que más e vale ser bueno con él Ángela" Le dice ella, y Ángela lo abraza con fuerza escondiendo su rostro en el cuello de Abraham.

Al abrir la puerta, me encontré a Flor sentaba al lado de Abraham mientras le acariciaba el cabello. Él tenía los ojos tranquilamente cerrados, disfrutando de su profundo sueño del cual no me gustaría que despertara. Ella me voltea a ver lentamente, baja la mirada y suspira. Su tía me había dicho que tuvo que llamarla por lo deprimido que estaba Abraham, ya que él tenía frescos los recuerdos que había vivido al lado de ella. Al cerrar la puerta, Abraham se sobresaltó y abrió lentamente los ojos para voltearme a ver. Sus ojos me parecían los de otra persona, todo él era otra persona que no conocía para nada. Se levantó lentamente sentandose en la cama y me miró con atención. "¿Y tu hermano?" Me preguntó, y pude sentir cómo sus palabras me empujaban muy lejos de su lado. "Me dijo su madre que no podía venir pero que tú sí podrías, ¿está enfermo o algo así? Tengo muchas preguntas que hacerle" Me dice, y suspiro para acercarme a él lentamente. "Mi hermano falleció, Abraham" Le dije, y él lentamente bajó la mirada. "Falleció debido al cancer de garganta hace un par de años, ¿no lo recuedas?" Le pregunté, y él negó con la cabeza. "No puede estar muerto, Carlos nunca ha tenido problemas de salud" Me gruñe, y yo niego con la cabeza. "Él siempre estuvo enfermo, Abraham. Que no le dijera a nadie es diferente" Le dije seriamente, y él siguió negando con la cabeza. "Cállate, niña" Me dice enojado, y miro de reojo a Flor. "¿Por qué está ella aquí?" Le pregunté enojada, y él me miró con ojos agresivos. "¿Quién te crees, niña?" Me pregunta enojado, y yo lo miro desafiante. "¿Sabías que ella estuvo implicada cuando tus hermanos te torturaban en tu propia casa, Manuel?" Le pregunté, y Flor se puso rápidamente de pie para mirarme furica. "¿Sabías que ella también ayudó a Arz para conseguir el nombre de la medicina a la cual eres alergico?" Le pregunté, y Abraham me miró con una mezcla de enojo y confusión. "Cállate, Pink" Me dice Flor enojada, y yo la miré furica. "¿Quieres que siga, pendeja?" Le preguné enojada, me acercqué y la empujé al sillón para después mirar a Abraham enojada. "¿Te cuesta mucho recordar que yo soy tu mejor amiga, y no éste animal que dice amarte?" Le pregunté enojada. "De todas las personas, teniando a Eve, Nora, Julieta o a mí, ¿eliges a una bestia como ésta persona?" Le pregunté enojada, y él bajó la vista. "Yo sé que es dificil lo que estás pasando, pero tampoco te dejes abusar por cualquier animal que dice  ser tu amigo" Le gruñí. Al girarme, encontré sus libretas en el bote de la basura. Aquello había sido mi detonante contra ésa persona que odiaba desde que le había hecho daño a mi mejor amigo. Caminé al bote de la basura, y Flor rápidamente caminó hacia allá para tomar las libretas y abrazarlas a su pecho. "No te conviene hacer nada estúpido con éso, Flor" Le dije enojada, y ella miró hacia todos lados asustada. Me acerqué lentamente hacia ella y le quité las libretas lentamente mientras la miraba enojada. "Si me entero que le falta por lo menos una hoja, juro que te haré pedazos sin que me importe qué me pase" Le dije enojada, y ella bajó la mirada. Me giré y le lancé las libretas a Abraham, quien las tomó confundido. "Si quieres la verdad, mejor leela escrita por ti mismo" Le dije. "No dejes que un animal como Flor te diga qué hacer o qué es verdad, porque sólo es una loca que se obsesionó contigo" Le dije, y él me mira enojado. "Deja de decir cosas así de ella, niña" Me dice enojado, y yo alzó una ceja. Sabía que la provocación hacia que el cerebro que Abraham funcionada perfectamente. "Flor sólo es una sucia que viene contigo porque nadie la quiere realmente" Le digo, y él se pone de pie rápidamente para acorralarme en la pared. "Cállate, niña" Me dice enojado, y yo niego con la cabeza. "No me das miedo, Abraham" Le digo seriamente. "¿Y Abril?" Los ojos de Abraham se cristalizaron. "¿Dónde está ella?" Le pregunté enoajda. "Incluso prefiero mil veces que esté ella aquí a que esté una persona como Flor" Le gruñí, y Abraham se giró lentamente para recostarse en la cama y taparse con las sabanas hasta la cabeza. "Recuerdala" Le dije seriamente. "No me agrada por el dolor que te ha hecho, pero sé que es la única persona que te puede ayudar realmente" Le dije.

Veo a Abraham bajar lentamente las escaleras lentamente con ambas manos metidas en los bolsillos de su pantalón, y no puedo evitar pensar que siempre sería el mismo pasara las cosas que pasaran en su vida. Con una paleta descansando entre sus labios, miraba las escaleras como si fuera algo insignificante pero a la vez muy sigificante. Siempre aprendería de sus pasos y tropiezos, para evitar cometer viejos errores y pára mejorar todo lo posible. Al estar abajo, empieza a buscarlos lentamente mientras saca la paleta de su boca para tragar la saliva acaramelada que tenía en su boca. Al vernos, nos saca la colorada lengua y nos para el dedo para caminar lentamente hacia ahí mientras tiene una mano metida en el bolsillo de su pantalón. Saluda lentamente a todas de un suave beso, y al llegar a mí alza una ceja para después besar mi frente. "La niña odia el contacto físico" Dice él, separa la silla y se sienta recargando uno de sus pies en la silla. Nos mira con una linda sonrisa y saca el pequeño palito de la paleta sin el caramelo, debido a que lo había mordido. Deja el palito sobre la mesa y estira sus brazos hacia arriba mientras mastica lentamente. "No salir en una hora me tensa mucho los huesos.." Gruñe, sacude su cabeza suavemente y un fuerte crack suena proviniente de su cuello. "¡Imbecil!" Grita Evelyn y le da un manotazo. "¿Sabes lo fácil que es morir sólo porque te estiras y te truenas el cuello?" Le pregunta ella preocupada, y Abraham le muestra una sonrisa de diablillo. "Gracias a ése comentario de abuelita, te haz hecho más vieja y me haz hecho repetirlo varias veces" Dice él risueño, y ella pone los ojos en blanco. Me mira para regalarme una sonrisa, y después mira a la pensativa Ana que miraba el techo en busca de alguna respuesta. "¿Trajiste el paquete, loca?" Le pregunta Abraham con voz de algún tipo de narcotraficante sexy y sexualmente amenazante. Ana giró su cabeza para mirarlo, puso los ojos en blanco y aceptó con la cabeza para lanzarle una pequeña bolsita de plástico transparente. "Aquí tienes, adicto" Le dice ella, y Abraham la mira alzando una ceja. "¿Acaso está el burro hablando de orejas?" Pregunta Abraham, y ella suelta una pequeña risita. "¿Sigues haciendo bromas a pesar de que estás muriendo?" Pregunta ella, y Abraham suelta una carcajada. "Para ti todos están muriendo, Ana" Le dice, mira la bolsita sacudiendola suavememte. "Y lamento informarte de que yo no lo estoy, a pesar de todo" Dice Abraham y guarda la bolsita en su bolsillo. Evelyn ríe y mira hacia atrás con cara de horror. "Dime por favor que ése Kínder se irá pronto" Dice ella al ver cómo niños venían corriendo a toda máquina con juguetes entre sus manos. Abraham se levanta de ahí rápidamente y camina hacia ellos. Los niños le muestran una linda sonrisa y se alegran mucho de verlo, al igual que Abraham de verlos a ellos. "¿Quién es ése chico?" Pregunta Evelyn y abre su caja de ensalada para comer un poco. "Abraham nunca se llevó bien con los niños, y mucho menos los niños lo querían" Dice ella y se lleva un bocado a su boca. "Le gruñían y le ladraban, yo qué sé, no lo querían" Dice ella comiendo con la boca abierta. Miré de nuevo a Abraham para encontrarlo hablando con niños, quienes le explicaban cosas con emoción. "¡María dijo que se casaría contigo!" Dijo un niño mientras lo miraba con recelo. Abraham ríe suavemente, se le acerca a él y se inclina para mirarlo atentamente. "¿Estás celoso?" Le pregunta Abraham, y el niño entra en pánico para balbucear suavemente. Una pequeña niña corre entre los demás para darle un suave empujón al niño y gruñirle con los brazos cruzados, con el ceño fruncido. "Te dije que no le dijeras" Le gruñe ella, y Abraham ríe para abrazarla. "Me encantaría casarme con una niña tan hermosa como tú, pero mi corazón tiene nombre" Le dice Abraham y le besa la frente. "Te prometo que la conocerás, María" Le dice Abraham y la suelta para verla correr hacia donde una enfermera dejaba unos vasos de leche con chocolate. Todos los niños corren hacia alla, y Abraham se levanta para saludar a la enfermera, quien le sonríe amablemente mientras que él habla sobre cosas de los niños. "Ésa zorra le está haciendo ojos bonitos a Abraham, llamenle a su novia" Dice entre dientes Ana, y Evelyn suelta una feroz carcajada lanzando sus cubiertos y cubriendo su boca con una servilleta. "¡Eres tan celosa, perra depresiva!" Le grita Evelyn riendo a carcajadas. "Di lo que quieras" Le gruñe ella y voltea hacia otro lado. "¡Oh Dios, La Ley del Hielo! ¿¡En serio me estás aplicando La Ley del Hielo después de decirte tus verdades!?" Pregunta ella a carcajadas, y Ana gruñe para ponerse de pie y caminar hacia los baños. Evelyn ríe, pero al verme le cambia la cara a una seria. "Me pasé, ¿verdad?" Me pregunta ella limpiando su boca. Mira hacia el baño y después me mira a mí. "¿Crees que se suicide en el baño?" Me pregunta algo preocupada, y río suavemente. "No seras ridícula, mujer" Le digo, y ella ríe algo avergonzada. "Sólo me preocupa" Dice ella y se lleva otro bocado a su boca para mirar de reojo a Abraham, quien tomaba a una pequeña niña entre sus brazos. "Creo que Abraham quiere tener hijos" Dice ella, y me mira fijamente. "Cada que quiere algo, deja de ser hostil con ése algo y hace que ése algo lo acepte y lo quiera" Dice ella, y alzo una ceja. "Estás loca, Eve" Le digo, y ella me sonríe.

Abraham se levantó lentamente de la cama, sujetando suavemente su estomago y mirando fijamente a Flor, quien estaba sentada tranquilamente meintras leía un pequeño libro viejo. Abraham me miró de reojo con ésos ojos de completo asesino, y entendí por su manera de apretar el celular y ésa respiración tosca que Flor había hecho algo mal. "Flor" Le llamó Abraham, y volteó tranquilamente para regalarle una sonrisa. "¿Qué pasa, Am?" Le preguntó Flor, y Abraham ladeo suavemente la cabeza para mirarla fijamente. Alzó lentamente el celular y después lo dejó caer en la cama enojado y conteniendo el coraje. "No me llames así, por favor" Le dice Abraham conteniendose. "¿Está mejor que te diga Manuel?" Le pregunta ella algo emocionada, y deja el libro sobre su regazo. "Antes te llamada por tu segundo nombre, pero lo dejé de hacer porque te creaba un conflicto porque no conocías a tu padre y pensabas que era un desgraciado que había dejado a tu madre sola... Pero siempre he querido volver a llamarte por ése nombre" Le dice ella emocionada, y Abraham suspira para mirarla fija y fríamente. "Vete, Flor" Le dice Abraham seriamente, y apreta sus labios. La expresión de Flor lentamente se rompe hasta llegar a una expresión completamente seria y rota. Su tristeza se veía venir por sus ojos, y sus manos inquietas alarmaban sobre su ansiedad que sufría en ése momento. "¿Por qué?" Le pregunta Flor y limpia sus lagrimas lentamente con la mirada baja. Abraham la mira con dolor, pero lentamente alza la cabeza recargando sus manos en la cama para suspirar. "No quiero que estés aquí" Le responde Abraham, y ella lo mira con lagrimas en los ojos. "Es porque sientes algo por mí, ¿verdad?" Le pregunta Flor, y limpia sus lagrimas para ponerse de pie. "¿Verdad, Abraham? ¿Verdad que sólo me quieres a mí?" Le pregunta alterada, y Abraham la mira con un poco de dolor. "Te quiero, Flor, pero no de la manera en la que te gustaría" Le dice Abraham, toma su celular y lo aprieta entre sus manos. "Una de las cosas que menos me gusta que haga la gente es que se metan con Abril, y lo sabes" Dice Abraham mirando el celular fijamente. Flor se lleva las manos al rostro y empieza a temblar mientras que llora en silencio. "No se vale, supera a ésa niña ya..." Susurra entre dientes, y Abraham la mira fijamente enojado. Se pone de pie lentamente quitandose todos los medicamentos conectados a él vía intravenosa y la puso violentamente contra la pared para tomar el cuello de su vestido. "Déjame en paz" Le dice Abraham mirandola fijamente. Flor niega con la cabeza y lo abraza con fuerza mientras llora. "Dejala por mí, por favor..." Susurra ella. "Yo puedo darte más de lo que ella te da, yo soy mucho mejor" Le dice ella aferrandose a él. Abraham lentamente la separa y la mira fijamente enojado. "No puedo confiar en ti después de que tomaste mi celular sólo para hacer enojar a mi novia, hablando de cosas que no tienes el más mínimo conocimiento" Le dice Abraham. "No te metas más en mi vida, Flor" Le dice Abraham y camina lentamente hacia la cama. Flor toma su libro y su bolsa, camina a la puerta y después lo mira mientras la abre. "Tu mamá nunca quiso que estuvieras con ella, y lo sabes..." Le dice ella, y Abraham se queda paralizado mirando fijamente la cama. "De quien habla en las cartas no es ella y lo sabes, Abraham..." Le dice ella, y Abraham se gira para mirarla fijamente con ojos fríos. "Tú mamá quería una mujer que pudiera estar contigo cuando estabas en momentos dificiles, no alguien que esté a miles de kilometros de aquí" Le dice ella, y Abraham camina rápidamente hacia donde está ella para frenar en seco. La miro fijamente alzando una mano, y simplemente la bajó para darle un ligero empujón. "No digas cosas que no sabes, Flor" Le dice Abraham seriamente. "Las cartas son para Abril y para nadie más" Agrega Abraham. Se gira lentamente, da un pasó y cae al suelo para caer sobre sus rodillas. Corró hacia él, lo levanto poco a poco con ayuda de Flor y miro su rostro rojo y caliente al tacto. "Eres un estúpido" Le digo, y Abraham gruñé para hacerme a un lado y caminar lentamente hacia la cama para recostarse y después oprimir el botón de ayuda. Miré a Flor, y ella lentamente dió unos pasos atrás mientras yo caminaba hacia ella. Salí con ella al ver varias enfermeras entrar a la habitación de Abraham, miré a Evelyn que hacia de perro guardian en la cafetería y después miré a Flor. Me miró con ojos de perro, y yo simplemente suspiré. "No vuelvas a venir" Le dije, y ella bajó la mirada. "Sí no les hubiera dicho que te pedí a ti que vinieras por mí, Evelyn te hubiera dado la golpiza del mundo y lo sabes" Le dije, y ella aceptó con la cabeza. "No me hagas decirle a la seguridad del hospital que no te deje pasar" Le digo seriamente, y ella abraza sus codos. "No vuelvas a modificar las referencias, por favor" Le digo. "Abraham no te perdonará si vuelves a hacer algo así" Le digo, y ella niega con la cabeza. "No soporto que esté con ella, Pink" Me dice, y yo gruño. "Deja la vida de Abraham en paz y vete, por favor" Le digo. Ella se gira lentamente, y veo cómo Evelyn se levanta rápidamente de la mesa y corre hacia mí. Choca con Flor, y le grita un par de cosas para después empujarla y seguir caminando hacia mí. "¿Qué pasó con la huerfana?" Me pregunta preocupada. "Es más inteligente que tú, Eve" Le digo, y ella me mira extrañada. "¿Te golpeaste la cabeza?" Me pregunta. "Cambió las referencias y le llamaron ayer en vez de mí o de ti" Le digo. "Se presentó como su novia y le dieron entrada VIP a la habitación de Abraham, y por ende a su celular" Le digo, y su rostro se llena de asco y coraje. "No sé qué le dijo a su novia, pero lo hizo enojar mucho... Y por ende, se puso mal" Le digo, y ella cruza los brazos para mirar por donde se había ido Flor. "Estúpida loca, me ganó" Dice ella pensando, y me mira para sonreír. "Lo siento" Me dice, y acepto con la cabeza.

Al abrir la puerta, me topé a Abraham sentado suavemente en la cama mientras leía tranquilamente y una mujer alta y guapa sentada en un sillón frente a él. La mujer estaba usando su celular, y al mirarnos entendí que se trataba de un familiar de Abraham por aquellos intensos ojos que miraban con atención. "Hola..." Dijo Flor entrando, y haciendo que Abraham diera un salto y la mirara asustado. "Con permiso" Dice ella timidamente, entra y después entra David mientras veía con atención su celular. Alzó la mirada, miró a Abraham y le guiñó el ojo. "Hola, guapo" Dice él burlesco, se le acerca y se sienta sobre la cama dandole la espalda a la señora. Alexandra y Valentina entran, y Flor mira hacia atrás para hacer contacto visual conmigo y después mirar a Julieta. Ella mira a Flor enojada, suspira y la empuja suavemente para entrar. "Eres una inútil" Le dice ella en voz baja, camina hacia donde está Abraham y se sienta al otro lado de la cama para sonreírle. "Hola, guapetón" Le saluda ella, y Abraham ríe. "Hola, acosadora" Le saluda Abraham, y ella ríe para ladear la cabeza. "Por ahora seré tu enfermera playboy, ¿sí?" Le dice ella, y Abraham ríe suavemente con algo de dificultad. "¡Va a morir, Pink!" Grita David asustado, y me mira con una expresión de pánico. Alexa y Valentina se acerca lenta y elegantemente hacia Abraham, lo saludan de beso, le dicen suaves palabras delicadas y se sientan en el sillón junto a la mujer para sacarle plática. "¿Usted es familiar de Abraham?" Pregunta Alexa, y la mujer les enseña una cálida sonrisa. "Así es, soy su tía paterna Veronica" Se presenta ella y las mira. "Un miembro de la numerosa familia de Manuel, el padre de Abraham" Agrega ella suavemente, y ellas ríen junto a ella. Eve me da un suave empujón, mira alrededor y después se le llenan los ojos de lagrimas al ver a Abraham. "Dios, llevame ya..." Susurra ella entre dientes, muerde su labio superior y camina hacia él lentamente para abrazarlo con algo de cuidado. "Eres un imbecil, Abraham" Le dice ella, y Abraham ríe suavemente para sacudirle el cabello. "No llores, vas a escurrir el maquillaje y mancharás la cama..." Le gruñe burlescamente Abraham, y ella suelta un exagerado y finjido quejido mientras patalea suavemente. "Si no fueras un enfermo y un tipo simplemente buenisimo, estarías muerto ahora mismo..." Dice ella entre dientes, y Abraham ríe. Flor me mira, y yo simplemente le señalo a Abraham. "Ve, Flor" Le digo, y ella niega suavemente con la cabeza. "Querías verlo, ¿no? Adelante, Abraham sería incapaz de guardarte rencor" Le digo, y ella suspira. Se arregla el cabello, limpia sus lagrimas y camina lentamente a donde está Abraham para estrujar suavemente el mango de su bolsa cruzada. Abraham la mira de reojo, y ella aprieta suavemente los labios para después recargarse en la cama para soltar un fuerte quejido de dolor. Abraham alza un poco los brazos, la mira asustado y después me mira a mí sin entender. "¿Qué?" Pregunta en voz baja, y lentamente baja una de sus manos para acariciar el cabello de Flor. Ella tiembla y llora con fuerza mientras se aferra a la cama de Abraham intentando subirse a ella y hacerse bolita ahí. "Abraham..." Dice ella entre llantos, y Abraham la mira asustado mientras acaricia con miedo el cabello de ella. "¡Lo siento, Abraham!" Grita ella, y Abraham la levanta un poco para abrazarla con fuerza. "Ya, ya, ya" Le susurra él al oido mientras acaricia su cabello. "Ya pasó, ya pasó" Le dice él y le besa la frente. "Lo que pasó es algo que ya no te pasa, Flor... Tranquila, tranquila" Le dice él tranquilamente mientras la abraza a él y le acaricia el cabello. "Perdón... Por favor, perdoname por haberte dicho cosas horribles...¡Yo no quiero que mueras!" Grita ella desde el fondo de su corazón. Abraham me mira de reojo asustado y sin entender nada, pero después toma el rostro de Flor entre sus manos para mirarla atentamente. "Ya pasó, ¿sí? No pasa nada, Flor" Le dice él, y le sonríe amablemente. Ella lo mira a los ojos asustada, y al acercarse para besarlo Abraham se separa de golpe y ríe nervioso. "Oh no..." Le dice él entre dientes mientras limpia sus labios. "Yo tengo novia, Flor..." Le sonríe y ella abre los ojos como platos. "No puedo besarte, sería una directa apuñalada en su corazón y una manera directa para dejarla ir" Le dice Abraham, y ella se separa lentamente mientras limpia sus lagrimas. "¿Volviste con Abril?" Pregunta ella, y todos entramos en tensión. "¿Cómo sabes éso?" Le pregunta Abraham, y ella aparta la mirada mientras limpia sus lagrimas con la falda de su vestido. "Sí fuera alguien más me besarías, pero nunca lo harías sí se tratara de ella" Responde ella temblando suavemente. Abraham ríe, acepta con cabeza y sonríe. "Qué bien me conoces, ¿no?" Pregunta Abraham, y ella acepta con la cabeza. "Tanto que duele" Responde ella y mira a Abraham. "Así que más te vale llamarme cuando termines con ella para tener una relación seria, ¿sí?" Le dice ella con coraje. "Por mientras estaré cuidándote, dándote lo que ella no te puede dar" Dice ella firmemente, y Abraham niega con la cabeza. "No quiero éso" Dice él sonriendo. "Sí hubiera querido éso, te hubiera llamado desde un inicio... Pero no quiero que nadie me de algo que "no me puede dar ella"" Dice él seriamente. "Aprecio el detalle, pero estoy bien así" Le dice Abraham, y Flor lo mira fijamente. "Estoy decidida" Le advierte, y Abraham la mira seriamente. "Y yo también, Flor" Le dice Abraham con más seriedad. Flor aprieta sus labios, se gira y después corre conteniendo sus lagrimas. Evelyn mira la puerta, mira a Abraham y después me mira a mí para soltar una carcajada. "¡Qué intensa!" Grita ella entre risas. "Dios mío... ¿La vieron?" Pregunta ella entre carcajadas. "Estoy deicida" Le imita ella con todo y postura firme. "¡Bah! No tiene ni una sola oportunidad como ustedes.." Dice refiriéndote a todos menos a mí y a su tía. "Eres una pesada, Evelyn" Dice Alexa enojada, y ella ríe a carcajadas. "¡Te cae igual de gorda que a mí" Le dice ella, y Alexa cubre su boca para soltar una suave risita. "¿Vieron lo "inocente" que se veía con ése vestido?" Pregunta ella, y Valentina y Evelyn sueltan una carcajada. Abraham ríe un poco, pero después mira la cama para viajarse entre sus pensamientos. Me mira, suspira y después cierra sus ojos recargándose en la parte superior de la cama.

Julieta camina hacia nosotros, nos mira y después sonríe para recargarse al lado de Abraham, quien disfruta en silencio y con ambos ojos cerrados de su cigarro. Ella recarga su cabeza en su brazo, y Abraham abre uno de sus ojos para mirarla de reojo y soltar el humo por su nariz después de separarlo de sus labios. "¿Qué necesitas, niña?" Le pregunta Abraham, y ella se lleva la mano a la boca para aguantar la tos. Abraham ríe, le sacude el cabello y nuevamente se lleva el cigarro a sus labios para después dejar salir el humo lentamente, con los ojos cerrados. Julieta lo miraba con la boca abierta, admirando cómo Abraham hacía ver atractivo un hábito tan malo como el de fumar. "¿Me das un cigarrillo?" Pregunta ella mirandolo atentamente, y Abraham la mira de reojo algo extrañado. "Una señorita no fuma" Le dice Abraham solanto el humo por la nariz. Ella frunce el ceño y lo mira enojada. "No me interesa ser una señorita" Le dice ella enojada, y Abraham ríe para mirar su cigarro. "Por éso nadie te toma en serio, niña" Le dice Abraham, y ella le da un suave golpe en el abdomen. "No me interesa sí me toman en serio, Abraham" Le dice ella, y Abraham alza una ceja. "Entonces tiene sentido éso de que vayas a morir sola" Dice él y ríe, pero ella lo mira seriamente. "A ti no te importa sí una señorita fuma o sí le gusta que le tomen en serio, por éso me gustas" Le dice ella enojada. "Tomas la soda sin que te importe la presetación de la botella, cosa que nadie hace" Agrega, y Abraham ríe. "No pensé que alguien haría una comparación con personas y sodas" La mira atentamente y ríe. "Me importa el sabor de la soda, y sobre todo la cálidad" Agrega él mirandola atentamente, y ella gruñó. "Sí tu ex hubiera sido una puta barata, te habría valido tres kilos de mierda porque la amabas" Le dijo ella enojada, y Abraham soltó una feroz carcajada. "Creeme que sí hubiera sido una mujer ue vende su cuerpo, aún estaría pagandole sólo para estar cerca de ella" Dice divertido, y ella le da nuevamente otro golpe en el estomago. Abraham acaricia su abdomen mientras ríe a carcajadas, mientras que ella lo mira enojada. Era la primera vez en la semana que lo veía riendo así de limpio y puro, pero tenía sentido debido a que se trataba de su gran tesoro. "¿Qué tiene de especial?" Le pregunta ella enojada, y Abraham la mira de reojo mientras ríe suavemente y limpia sus lagrimas. "Nada" Le responde él entre jadeos. Sonríe, mira el cielo y ríe suavemente con ambos ojos cerrados. "Es una soda promedio, simple y sencilla" Dice él sonriendo. "Curiosa, astuta y terca, pero sencilla y simplemente perfecta" Agrega él tranquilamente, y Julieta gruñe. "Suena todo menos rica" Dice ella, y Abraham ríe. "Es la mejor soda que he probado, incluso sobre ti" Le dice Abraham, y ella lo mira ofendida, por lo que Abraham ríe a carcajadas. Ella le da un golpe en el hombro, le escupe entre los pies y lo mira fijamente. "Sí nunca me haz probado, no puedes decir que es mejor que yo" Le dice ella enojada, y Abraham ríe. "No me interesa la presentación del embase, mucho menos sí una chica fuma, toma o vende su cuerpo... Pero me interesa que lo que haya dentro de ésa botella sea algo de cálidad" Dice él y sonríe. "Soy un desastre, niña..." La mira a los ojos. "Sí no me atrevo a ser nada tuyo es porque sé que no soportarás para nada mi vida" Dice él, y ella le para el dedo para después entrar al local. Abraham ríe, saca otro cigarro y lo prende mientras mira el cielo con atención. "Cada vez que veo cielos lindos y fumo me acuerdo de ella" Me dice tranquilamente mientras le da suaves golpecitos al cigarro para que caiga la colilla. "Ama el cielo y realmente odiaba que fumara" Dice él y ríe suavemente para llevarlo a su boca. Suelta el humo por la nariz y me mira de reojo para sacar el cigarro entre sus labios. "¿Sabes? Siempre quise verla con un cigarro entre sus labios" Dice él, mira el cigarro y después cierra sus ojos. "Sería la perfección en un solo ser" Dice pensativo. "Mis dos hábitos favoritos en un sólo lugar; uno realmente malo y el otro realmente bueno" Agrega, y río. "Supongo que ella es el realmente malo" Le digo y ríe suavemente inclinandose a mi oído. "Obviamente" Me dice burlesco, y ambos reímos. Él se denreza, suelta el humo y se relaja para estirarse mientras cierra sus ojos. "Ella era mi antidoto a todo, Pink" Dice él tranquilamente mientras llevaba de nuevo su cigarro a la boca. "Extraño que hablar con ella me haga dejar el habito de acabarme una cajetilla diaria" Agrega él.

Brunella da una suave vuelta, mira a Abraham y ríe para abrazarlo con fuerza. "¡Me hacías tanta falta, piernas largas!" Exclama ella y le besa la frente para después ponerse a bailar y a dar saltos por toda la habitación de danza. Las chicas miran curiosas a Abraham, pero no dejan de hacer lo que deben. A comparación a unos años, las chicas que ahora estaban era más tranquilas y menos brutas. Pero, como siempre, tenía que estar Julieta mirando y cazando a Abraham, quien miraba a Brunella bailar con las manos metidas a su pantalón. Me había dicho que quería hacer el cambio bien, acabando con el problema desde la raíz. Y ahí estaba él, tomando clases de señas, retomando el box, leyendo miles de libros y ahora uniendose a baile. Había dejado el gimnasio desde que había tenido problemas con su ex novia, pero ahora nada le impedía volver a la administración de éste y a ser el tipo rudo y marcado que era antes. Julieta se me acercó lentamente, tomó mi mano y me miró atentamente. "¿Abraham tiene novia?" Me pregunta, y yo alzo una ceja. "¿Para qué te quieres meter en problemas, Julieta?" Le pregunté, y ella rió suavemente. "Quizá Abraham nunca lo dijo en voz alta junto a ti, pero él y yo hubieramos sido una buena pareja si no hubiera tenido pareja" Me dice ella algo cansada. "Entiendo que no quieras saber nada de mí por todas las cosas que he hecho en el pasado por él, pero no haré nada mal ésta vez" Dice ella, y yo río. "Abraham no quiere pareja ahora mismo, Julieta" Le digo, y ella alza una ceja. "Éso significa que está soltero, gracias" Me dice, y antes de que dijera algo se da la vuelta. Abraham la mira de reojo, y al hacer contacto visual conmigo pone los ojos en blanco y ríe. "¡Y ahí vienes, Julieta!" Exclama él, se lleva la mano a la frente y ríe. "Me sorprender, Dios mío" Dice él entre risas, y ella envuelve el cuello de Abraham con su brazo para mirarlo divertida. "Vas a ser mío, bad boy" Le dice ella, y Abraham niega con la cabeza. "Entiendo que quieras ser algo para mí, Julieta; sí, sí... ¿Pero qué tal sí empezamos a ser amigos simplemente? No es necesario ir por el plato fuerte de golpe" Dice Abraham, y Julieta lleva su mano libre a su boca. "¿Me estás coqueteando o me estás dando la libertad de besarte?" Pregunta ella sorprendida, y Abraham ríe a carcajadas. "Déjate de tonterías, Julieta" Le dice Abraham, y ella ríe. "¿Recuerdas mi apodo, Abraham? Ése que me pusiste cuando nos conocimos" Le pregunta ella curiosa, y Abraham ríe. "Olvidalo" Le gruñe él, y ella ríe. "Siempre seré su princesa de libro, Abraham" Le dice ella, y Abraham suelta la carcajada. "Para, Julieta..." Dice entre risas, y ella ríe. "Acepto ser tu amigo, ¿sí? Pero nada más" Dice Abraham, y ella gruñe. "Me ves tranquila, pero en mi cabeza ya tenemos hijos" Le dice ella, y Abraham ríe a carcajadas con una mano en la boca. Así era Abraham gracias a las pastillas que tomaba. Reía cada que podía, haciendoles creer a las chicas que eran graciosas cuando claramente no lo eran. No era su culpa, y mucho menos lo hacía intensional. "Buena manera de superar a Abril, Abraham" Dice la voz de Arz en la puerta, y la cara de Abraham cambia totalmente a una seria para mirar a Arz a la defensiva. Ambos se miran en silencio, con ambas miradas tajantes y filosas. Como cuchillos filosos que chocaban entre sí. Evelyn le da un empujón a Arz, y él entra para después dejar entrar a Evelyn. "Yo le dije que se arreglara conmigo, pero quiso verte" Le dice ella a Abraham rápidamente, mira a Arz y después le pone un papel en el pecho con con fuerte golpe. "Haces lo que tengas que hacer y te vas, ¿okey?" Le gruñe ella, y Arz sonríe para después acercarse a Abraham. Él aleja a Julieta, pero ella abraza la espalda de Abraham y mira seriamente a Arz fijamente. Al igual que Brunella y la esposa de Aaron, miraba a Arz con ésos ojitos de leona asesina para advertir que podrían matar para que Abraham estuviera bien. ¿Por qué Abraham se habría empeñado en estar solo, cuando estaban todos sus familiares ahí? Arz le mira y después suelta una carcajada para después darle el papel. "¿Puedes firmarme éste papel, para poder tener un poco más de libertad?" Pregunta Arz, y Abraham toma el papel para leerlo. "Quiero ir a Italia, pero necesito tu autorización para salir del país y ser una persona normal" Dice él, y Abraham acepta con la cabeza para tomar el boligrafo que le tendía Arz y firmarlo apoyandose en su mano. "Aquí tienes, Yves" Le dice Abraham mirandolo a los ojos. Arz ríe y mira a Abraham. "¿Puedes dejar las niñerias a un lado y perdonarme, Abraham?" Le pregunta Arz, y Abraham lo mira fijamente a los ojos. "Le mentiste a Abril, Arz" Le dice Abraham seriamente. "De todas las personas en el mundo, le mentiste a la persona menos indicada" Le gruñe, y Arz ríe. "¡Es una tontería que prefieras a una chica que no te ama, en vez que a tu mejor amigo!" Exclama él, y Abraham pone los ojos en blanco. "Toma el papel y vete, Yves" Le dice Abraham seriamente. "Perdoname" Le dice Arz, y Abraham le tira el papel y el bligrafo. "Vete, Yves" Le dice Abraham seriamente, y Arz toma el papel del suelo. "No me puedo disculpar con ella porque no me tomará en serio, Abraham" Le dice Arz cansado, y Abraham le aplaude sarcasticamente. "¡Felicidades, Arz! Éso te lo haz ganado tú" Le gruñe Abraham y lo mira enojado. "Hazte responsable de tus actos y deja de llorarme" Le dice Abraham, y Arz ríe. "Ni que fueras su padre para defenderlo así, Abraham..." Le dice cansado Arz, y Abraham lo mira con sus ojos de asesino. "Mejor vete, Arz" Le dice Abraham. "Uy, ya se enojó el supuesto hombre que no tiene la dignidad suficiente para superar a su ex y dejarla atrás" Dice Arz, y Abraham le da un suave empujón para después tomarlo del cuello. "Vete antes de que te meta a donde perteneces, ¿sí?" Le dice amenazante a Arz, sujetandolo del cuello. Arz hace que le suelte, ríe y después camina a la puerta. "Me alegra que se consiguiera alguien mejor que un tipo que amenaza y usa la fuerza bruta" Dice Arz entre dientes, y Abraham corre trás de él y le da un fuerte puñetazo para mandarlo al suelo. "¡Ya basta, Arz!" Le grita fuertemente Abraham tomandolo del cuello. "¡Déjame en paz, déjala en paz!" Grita Abraham con coraje, y lo suelta para darle una fuerte patada. "¡Ya, Abraham!" Grita Julieta tomandolo del brazo y alejandolo. "Uy, ya supe que tu nueva novia te dejó por otro como Abril... Qué buena manera de actuar tiene el Karma" Dice Arz levantandose del suelo lentamente. Abraham gruñe y le da una fuerte patada en la cara para mandarlo nuevamente al suelo inconsiente. "Agh, qué mierda..." Dice Abraham, le da una patada en el estomago y después mira a Aaron, quien lo mira con una sonrisa. "Te consta que me provocó, Aaron" Le dice Abraham, y él empieza a aplaudir. "Bienvenido a casa, Abraham" Le dice Aaron feliz, y Abraham examina a Arz seriamente. "El mítico AM ya volvió, chicos" Les dice Aaron a los demás chicos y hombres que estaban viendolo con la boca abierta. Camina a Arz, lo levanta del suelo y mira a Abraham divertido. "Excelente golpe, Abraham" Le dice Aaron, y Abraham ríe. "¿Qué clase de padre felicita a su hijo después de dejar inconsiente a alguien más?" Le pregunta Abraham. "Yo no soy tu padre" Dice Aaron llevando a Arz a las oficinas. Julieta miraba a Abraham con la boca abierta, y cuando Abraham se gira ella se lanza a Abraham para darle un abrazo. "Dame todos los hijos que puedas y quieras, bad boy" Le dice ella, y Abraham ríe pero después su risa desaparece. "Estás demente, Julieta" Dice Abraham y le da un suave masaje en la espalda con una sonrisa melancolica.

Abraham sale de la habitación rápidamente con una mano en la boca. Me mira, y al hacerlo noto cómo las lagrimas se empiezan a desbordar de sus ojos como si estuvieran pidiendo ayuda. Voltea hacia ambos lados, y al ver a la madre de Ana simplemente la evade y baja la cabeza para caminar rápidamente hacia la salida. La madre lo mira extrañado, camina a la puerta abierta de la habitación y se queda con la boca abierta al ver a el ex de Ana salir tranquilamente. Me mira de reojo, ríe y camina hacia uno de los ´pasillos para desaparecer. Ana sale lentamente, mira a su madre y después busaca a alguien entre las personas. "¿Y Oscar?" Pregunta ella, y la madre de Ana le da una bofetada. "¿¡Qué te pasa, Ana!?" Le pregunta la madre enojada, y ella baja la mirada. "No amo a Abraham, madre" Le dice ella tranquilamente. "Nunca lo hice y nunca lo haré; yo sólo amo a Oscar" Le dice ella. "Abraham sólo fue un pañuelo, es igual que yo... Aunque últimamente no lo era" Dice ella. Yo susíro, salgo del hospital y miro a Abraham intentando abrir una botella de jugo torpemente. Está temblando, así que todo el jugo se derrama a sus costados mientras que Abraham mira perdido al suelo. Parece estar más que asustado, perdido como un niño chiquito en un parque de diversiones. Me acerco lentamente a él para mirar aquellos ojos algo hinchados y cansados de no dormir y llorar. Me mira de reojo, me da la botella y después abraza sus codos. "¿Sabes qué significa cuando un suicida pide ver primero a una persona específica?” Me pregunta Abraham con dolor, y yo niego con la cabeza. “No, pero puedo imaginar qué significa” Le digo, y él acepta con la cabeza. “Yo siempre quise ver a Abril, y ella quiso ver a Óscar porque para ella él es su Abril” Me dice, cierta sus ojos y lleva su boca a la cabeza. “Se besaron en mi cara...” Me dice asqueado, corre atrás de un árbol y vomita. Aprieto mis labios y veo como él limpia su boca para después mirar el cielo. “La cuidé como quería cuidar a Abril, y la amé como me hubiera gustado que me amara Abril” Me dice y grita con fuerza para darle un puñetazo fuerte al árbol. “Yo estaba empezando a quererla, quererla bien... ¿¡Y así me paga ésa estúpida suicida!?” Pregunta a gritos, y estruja su cabello para después gritar. “Yo sé que tú querías que la pasara bien, y créeme que lo estaba haciendo... Pero ya basta, Pink” Me mira con dolor, y suspira. “Me da igual qué opines, moriré amando a Abril aunque ella ni siquiera quiera verme o hablarme” Me dice, y suspiro.

Abrí la puerta, y una pequeña y delgada chica me aparta y corre hacia dentro en busca de alguien. Al ver a Abraham recargado en la barra de la cocina, los ojos de ella se llenan de lágrimas y suelta un feroz quejido para correr hacia él y abrazarlo. Se aferra a él con fuerza, y Abraham cierra sus ojos mientras toma la cintura de la chica. Recarga su barbilla en la frente de la chica y suspira mientras la abraza más a sí. “¿Qué pasa, Ana?” Le pregunta Abraham, y la chica empieza a hacer pequeños y lindos ruidos que recuerdan a una niña pequeña. “Quiero ser feliz” Le responde la chica escondiendo su rostro en el pecho de Abraham. “Ya somos dos, Ana” Le dice Abraham, y la chica se separa un poco para verlo con los ojos llenos de lágrimas. “Terminé con mi novio” Dice ella mirándolo atentamente, y Abraham la mira tranquilamente mientras acaricia su rostro. “¿Por qué terminarías una relación tan seria, Ana?” Le pregunta Abraham mientras la mira atentamente, con miedo. “No me hace nada feliz” Le responde ella, y Abraham acepta con la cabeza. “¿No me habías dicho que le darías una segunda oportunidad?” Le pregunta Abraham tranquilamente, y la chica suelta un terrible quejido. “¡No puedo siquiera mirarlo, realmente lo odio!” Grita la chica. “No puedes evitar pensar que estás besando otros labios, ¿verdad, Ana?” Le pregunta Abraham, y ella acepta con la cabeza. “Hazme feliz, Abraham...” Le dice la chica con desesperación mientras llora. “No puedo hacerte feliz, Ana, y lo sabes” Le dice Abraham acariciando el cabello de la chica tranquilamente. “¡Déjame darte lo que quieres, y dame lo que quiero!” Le grita la chica y lo mira agitada. “Necesitas a alguien que te ame como si fuera a morir al día siguiente, y yo necesito alguien que sólo me ame a mi” Le dice la chica, y Abraham suspira. “Sólo voy a amar a alguien toda mi vida, Ana...” Le dice Abraham y suspira. “Miénteme, miénteme a la cara como si tu vida y la mía dependieran de éso” Le dice la chica y Abraham la mira seriamente. Toma el rostro de la chica, se acerca y la besa suave y lentamente mientras la acerca a sí. “¡Ya llegué, nene!” Grita Eve desde la puerta, y cuando me mira y después mira la escena, hace una cara de asco. “Ahora que ésos dos están juntos, veo cercano el suicido colectivo” Me dice en voz baja, y ríe. “¿La conoces?” Le pregunté, y ella aceptó con la cabeza. “Se conocieron en el psicólogo, así que ya imaginarás” Me dice y ríe. “Aunque Abraham es más cuerdo, dudo que queden en algo realmente bonito” Me dice. Al voltear de nuevo a donde estaban, pude notar cierta expresión distinta en Abraham. Sólo había visto que se besara con un par de personas, pero todas tenían ése patrón de querer acabar. En aquel beso, no parecía estar con la intención de separar de ella; incluso, parecía estar absorbiendo algo que sólo él disfrutaría así. Al separase, Abraham suspira y lo mira ligeramente sonrojado. “¿Traes el vestido en el carro, palito?” Le pregunta Abraham, y la chica acepta con la cabeza.

Abraham estaba frente al lava platos mirando por la ventana con ojos tranquilos, suspira y se inclina para lavarse la cara tranquilamente. Siempre tenía un jabón especial que él hacía al lado, y una pequeña esponja al otro para lavarse la cara. Odiaba lavarse la cara en el baño, así que lo hacía ahí. Tomó su toalla y secó su cara lenta y suavemente mientras mantenía sus ojos tranquilamente cerrados. Caminó a la barra de la cocina dándose suaves golpecitos en la cara, me miró y después dejó la toalla para tomar sus pastillas y tomárselas de golpe. Sin pensar, con los ojos bien cerrados. Suspiró con los ojos bien cerrados y después me miró para sonreírme y tomar la toalla para acomodarla en la silla. “¿Quieres algo de desayunar?” Me preguntó, y acepté con la cabeza. “Haré pan francés... ¿Quieres arándanos?” Me preguntó y reí. “Es curioso, porque sé que no tienes nada más que arándanos” Le digo y él ríe suavemente para caminar al refrigerador. “Te llevas y no te aguantas, Pink” Me dice y rio. “¿Tanto la extrañas?” Le preguntó y él se detienen un poco para pensar. “La extraño un poco, pero no lo suficiente para buscarla” Me dice. “Ya me he hecho demasiado daño por ahora, tengo suficiente del dolor” Agrega y prosigue con lo que hace. “No tengo la culpa de todo, Pink, éso es lo que más de dolió de lo nuestro” Me dice mientras saca los panes de la bolsa. “Nadie es la víctima, nadie es el culpable... En una relación no se trata de quién hace daño o no, se trata de solucionar los problemas en equipo” Agrega. “Éso me enseñó Abril” Me dice tranquilamente y sonríe. Sonó su celular, y él caminó algo apresurado a él para tomarlo y llevárselo al oído. “¿Qué pasa?” Mira el techo concentrado. “Sí, el vestido... ¿Y qué pasó?” Abraham apretó los labios. “Deja de ser tan torpe y dímelo ya” Le gruñe, pero después ríe. “Póntelo y mándame foto, por favor” Le dice tranquilamente. “No te preocupes, a Abril le da igual quién se pone ése vestido” Dice burlesco y después ríe un poco. “Quizá te quede grande, eres un palito” Le dice y ríe a carcajadas. “Eres un palito sexy, tranquila” Dice Abraham. Me miró de reojo, me guiñó el ojo y caminó al baño mientras hablaba con aquella persona tranquilamente y con una sonrisa en la cara. Llevaba semanas sin saber de él, y en ésas semanas había cambiado muchísimo. Pero tenía cosas que no cambiaban; uno de ésas cosas era que siempre prendía la chimenea en las noches para pensar en ésa chica que lo inspiraba hasta los huesos, y ése sillón seguía idéntico desde que lo había comprado. Oscuro y antiguo, tenía una manta color vino en ella y un cojín en forma de corazón negro.

"Qué bella te ves hoy, señorita francesa" Le dice Abraham, y Celine ríe para después hacer una pequeña reverencia. Él se le acerca, le quita la boina y se la pone para decir unas palabras en francés que ella le había enseñado. "Eres pésimo en el francés, Abraham" Le dice ella y recarga su espalda en su pecho. "Y tú eres pésima en el español, chica rica" Le dice Abraham, la despeina y después le pone la boina en la cabeza. Ella ríe, se quita sus lentes y camina hacia mí para sentarse a mi lado y recargar su cabeza en mi hombro. "Qué lindo está en día, ¿verdad?" Me pregunta amable, y sonrío. "Creo que tú lo haces lindo, Celine" Le digo, y ella ríe sonrojada. "¡Tú y Abraham viven para decirme cosas lindas!" Ríe y toma mi mano. "Tú también eres linda, Pink" Me dice y besa mi mano. Abraham se encuentra frente a un lienzo mezclando diferentes colores para crear uno nuevo, mientras que tararea una vieja canción que me recordaba a las películas mexicanas antiguas con los boleros. Tenía una banda para que el cabello no se le manchara, y movía suavemente las caderas a los lados mientras escuchaba su música. Estaba más tranquilo de lo normal, y éso era demasiado. Era alguien totalmente nuevo; más agradecido y menos tenso. Más romántico y menos roto. Un Abraham reformado y más humano, fuerte y resistente. Aunque me gustaría decir que todo éso lo había logrado por mí, lo cierto era que también Celine y Alexa habían ayudado demasiado para que Abraham se encontrara así de bien. Incluso había veces en las que no se tomaba sus pastillas y estaba lo suficientemente bien como para no gritar y romper todo por un ataque, que le daban generalmente los días viernes. Cosa terrible, porque no podía hacer nada más que esperar a que durmiera para limpiar su habitación y de vez en cuando a él. Pero normalmente estaba así; ausente y presente a la vez. Sólo escuchaba las cosas positivas para él y ayudaba a los demás con sus aspectos positivos. Celine y yo sentíamos curiosidad sobre sí sería igual mediante mensajes, pero era mucho más seco que hablar con un desierto olvidado hasta por Dios. "¿Alguna vez han pensado en la vida?" Nos pregunta Abraham perdido en sus pensamientos. "Yo últimamente me he puesto a pensar en cómo sería la vida si hubiera muerto meses atrás" Aprieta los labios mientras pinta y piensa. "Imaginarlo me hace querer regresar a ése tiempo y morir" Nos mira de reojo con ojos llenos de tranquilidad. "Varias personas que me cuidaban en ése entonces ya ni si quiera me hablan" Dice y ríe. "El año nuevo se lo tomaron muy en serio" Agrega él. Celine se le acerca, lo envuelve con los brazos y recarga su barbuilla en el hombro de Abraham mientras lo mira atentamente. "Yo la verdad me alegro de haberte conocido, Abraham" Dice ella tranquilamente, le da un beso en la mejilla y mira el lienzo de Abraham. Él sonríe. "Eres lo que me hace agradecer estar aquí, Celine" Me mira de reojo. "Tú, Pink y mis pinturas" Agrega y sonrío. "No me podré celosa, bien sabes" Le digo y él ríe a carcajadas suaves. La puerta se abre lentamente, y Paulina entra lanzando sus cosas por el lugar. Y al lanzar su maleta, la mesa donde tenía un vaso de agua se derrama en una pintura de su adorada ex, que hasta la dibujaba en el desayuno con la mermelada de frutas. Celine la voltea a ver enojada, pero Paulina se había convertido en una copia de Abraham en el estado más salvaje de su vida. Abraham miró de reojo el lienzo, con ojos tranquilos y sin poder comprender la situación. Tras un breve momento, se pone de pie al ver cómo se escurrían los ojos lentamente y puso el lienzo sobre la mesa para tomar su pinces e intentar arreglarlo. "Abraham" Le dijo Paulina acercandose a él. "Hey Abraham" Le llama, y al tocarlo Abraham le da un ligero empujón para mirarla asustado. "¡Hey, imbecil!" Le grita Paulina, lo empuja y después toma el vaso de agua donde limpia sus pinceles para lanzarlo al lienzo y a él. Abraham se queda mirando fijamente el lienzo, sin poder comprender lo que estaba pasando; concentrado en sus sentimientos y pensamientos, intentando comprenderlos. "¡Ponme atención ahora!" Le grita Paulina y le gira la cabeza para que la mirada. "Abraham, ¿cuándo me vas a depositar el dinero?" Le preunta ella enojada, y Abraham la examina lentamente como si no supiera quién era aquella persona. Lo entendía, aquella chica no me recordaba para nada a la Paulina que me gustaba visitar y me agradaba. Era todo menos éso. "¡Hey, Abraham!" Lo revuelve suavemente, y le pellizca la mejilla para hacer que Abraham se aleje bruscamente. La mira con una mirada fría y enojada, como si por fin entendiera qué tenía que hacer. Y era cierto; lo peor que podías hacer era arruinar alguno de sus cuadros, y mucho menos si eran de su querida musa. "Vete, Paulina"Le dice Abraham tranquilamente, y ella lo mira enojada. "Soy tu hermana y responsabilidad" Le dice ella seriamente. "Vete, Paulina" Le repite claramente, y ella toma un pincel para clavarlo en el lienzo y rasgarlo. "Te dejó por problematico, bastardo" Le dice ella, y Abraham le da una ligera bofetada para mirarla enojado. Ella grita y lo mira asustada y enojada. "¡Podías haberle hecho daño al bebé!" Le grita, y Abraham la mira enojado. "Deja de poner de excusa a ése verdadero bastardo para aprovecharte de mí" Le dice Abraham seriamente. "Y para que lo sepas, mamá del único embarazo por el cual estuvo realmente feliz fue por el mío" Le dice Abraham enojado. "¡Ésa mujer estaba loca como tú, Abraham!" Le grita ella enojada, y Abraham se acerca rápidamente pero Celina se pone en medio. "¡No te atrevas a decir éso de nuestra madre, Paulina!" Le grita Abraham y Paulina se le acerca. "¡Ésa mujer era una puta sin corazón!" Le grita, y Abraham la mira con ojos de asesino. "¡Ojalá se muera ése bastardo!" Le grita Abraham enojado, y ella lo mira fijamente. "¡Ojalá te hubieras muerto tú, bastardo loco!" Le grita. "¡Y me alegro que mi madre y Carla hayan muerto, porque ninguna de las dos supo ver que tú eras el responsable del daño a la familia!" Le grita y le escupe. "¡El verdadero error de ésa mujer fue tenerte en el vientre!" Le grita, y le doy una fuerte bofetada. Ella me mira enojada, y después mira a su hermano. "Eres un sin verguenza al dejar que una mujer te defienda, Abraham" Le grita y la empujo hacia la puerta. "Y tú al ofender a tu madre y al único ser humano que te seguirá amando a pesar de todo lo que estás diciendo, Paulina" Le digo enojada, gruñe, toma sus cosas y se va rápidamente. Volteo a ver a Abraham, y lo encuentro pálido mirando hacia la puerta. "Estaré en el baño" Dice él y se va rápidamente hacia allá.

Aunque Arz hubiera explicado al principio de la cena que la bebida alcoholica con café se tenía que tomar de poco a poco, Abraham le daba grandes y profundos sorbos mientras miraba tranquilo a las personas que se encontraban en la misma mesa donde nos encontrabamos sentados. Me había dicho que amaba ésa bebida de Arz, pero dudaba que la podría soportar por la grande cantidad de alcohol que se encondía en el amargo y fuerte sabor a café. Usaba un saco a rayas blancas y negras, un pantalón negro que le quedaba al cuerpo y una camiseta roja con un diseño en negro que él mismo había hecho. Tenpia un brazo recargado en el respaldo de la silla que estaba desocupada a su lado y tomaba de la taza transparente mientras miraba con ojos traviesos y extrovertidos a las personas que conocía o no. Era cierto que estaban personas como Evelyn y Keyla en la fiesta, tal como David y su nuevo novio, Alexa y Valentina; pero ellos estaban dispersos en diferentes mesas lejanas a la nuestra. El grupo con el cual me había reído hasta el cansancio hacia unos años estaba completamente destruido. Abraham miraba las cosas diferente y algunas veces cuando hablaba era totalmente otra persona. Y sabía que no eran los efectos de las drogas, sino el efecto del pasar de los años. "¿Saben cuál es la densidad del sol?" Preguntó un chico de lentes frente Abraham. Él se limitó a dar un profundo sorbo a la bebida mientras lo miraba de reojo, analizandolo. "Ni idea" Dijo una chica enseguida de mí. Abraham la miró y rió suavemente entre dientes. "Qué buena manera de empezar una plática profunda" Dijo Abraham dejando la taza sobre la mesa y estirandose un poco. "Te diría la respuesta, pero realmente detesto la física"Agrega Abraham. Todos ría, y poco a poco se sumen en una plática donde se habla sobre las materias odiadas por los presentes. Veo a Arz aparecer entre las personas, acercandose lentamente a la mesa donde estamos sentados con una chica a su lado. Alta, estirada y bella, parecía tener muchos parecidos con Arz. Principalmente, ésos inmensos ojos verdes. Usando un vestido de un opaco morado, se aferraba al lado de Arz por miedo a perderse entre tanta gente. "Hola" Nos saludó Arz recargando sus manos en la mesa e inclinandose a un ángulo pequeño. "Ésta es mi prima" Mira a Abraham de reojo. "Sácamela de encima o no te traigo los cigarros" Le dice Arz en voz baja y amenazante. Abraham se pone de pie bruscamente, mira a la chica con ojos serios y después le sonríe. "Arz me ha hablado mucho de ti" Le dice Abraham alegremente. "Odia el arte" Le dice Arz en voz baja, y suelto una pequeña risa. "Me ha dicho que sientes una enorme curiosidad sobre el secreto del arte" Le dice Abraham y le sonríe. "¿En serio te dijo éso Yves?" Pregunta haciendo enfasis en el nombre de Arz y mirandolo de reojo. "Es curioso, porque realmente AMO el arte" Dice ella acercandose a Abraham. Él recarga una mano en la espalda desnuda de la chica, la invita a sentarse y después se sienta a su lado para darle un sorbo a la taza mientras mantiene la mano recargada en la espalda de la chica. "¿Te molesta traerme un cigarro, Yves?" Le pregunta Abraham a Arz, y él suelta una pequeña risita para irse lentamente. La chica mira de reojo a Abraham con ojos llenos de curiosidad, mientras que Abraham miraba un punto fijo del techo mientras le daba sorbos a la bebida. Al mirar de reojo por la ventana, pude ver a Flor bajando de un taxi usando un vestido rosado. Al darle un golpe a Abraham para que mirara, pude escuchar cómo casi se ahogaba. "¿Qué hace aquí?" Pregunta Abraham limpiandose la boca. "Factura" Le dije y miré de reojo para ver cómo su sonrisa burlesca nacía desde cero. "Excelente punto" Dice Abraham poniendose de pie. Mira a la chica y después me mira a mí. "Mi querida manager te hará compañía mientras voy y arreglo unos problemas personales" Dice Abraham, y la chica me mira un poco extrañada. Abraham camina a la puerta rápidamente, corre al taxi sacando su billetera y separa a Flor de él para pagarle. Le da unos golpecitos al taxi y mira cómo se va para después mirar a Flor, quien se encontraba en silencio mirandolo. Había mucho que hablar entre ellos dos, pero sólo había una solución. "¿Es su novia?" Me pregunta la chica, y la miro de reojo conteniendo la risa. "Abraham es un desastre ahora mismo, no sabe ni qué quiere" Le digo, y ella acepta con la cabeza. "Entonces es su amante" Dice ella, y niego con la cabeza. "¿Sólo una chica para tener...?" Obviamente le causaba demasiado conflicto decir la última palabra. "Ellos sólo se han besado desde hace más o menos una semana, pero nada más que éso" Le digo y ella me mira extrañada. "Abraham lo que menos quiere es complicarse la vida con una novia u amante, no le interesa" Le explico, y ella acepta con la cabeza. "Entonces no debió besarla" Dice la chica. "No, no debió y lo sabe" Le digo y ella se recarga en sus codos sobre la mesa. "¿Está deprimido?" Me pregunta curiosa y la miro de reojo. "Sí, lo está. ¿Cómo lo supiste?" Le pregunto y ella piensa un poco para después mirarse su espalda de reojo. "Sus manos lo dicen, se sienten vacías y desesperadas" Dice ella. "Busca algo" Agrega y acepto con la cabeza mientras miro cómo Flor le da una fuerte bofetada mientras aguanta las lagrimas. Grita miles de cosas y se desata en el pecho de Abraham, golpeandole y maldiciendo la vida que tanto había cuidado en un hospital. Nadie recordaba éso en ése momento, nadie pensaba lo cercano que había estado Abraham de la muerte. Nadie, a la hora de herirlo bajo los efectos de las drogas, había recordado todo lo que Abraham había luchado para llegar a ése momento. Sólo Arz y yo habíamos hecho éso, nadie más. "¿Nunca haz tenido la sensación en un accidente, que pudiste morir?" Le pregunte a la chica, y ella me miró extrañada. "Ése pensamiento donde notas que estuviste a unos centimetros de la muerte o algo terrible" Le explico. "Abraham es más o menos éso, todo el tiempo" Le digo mientras veo como Abraham mira a Flor se aleja rápidamente del local. Se queda un momento mirandola, pero después se gira apretando sus puños muy fuertemente. Arz se acerca desde sus espaldas, le pone una mano en el hombro y después le da una taza de bebida para que Abraham le diera un largo sorbo y tirara la taza a la calle, rompiendola en miles de pedazos. Arz le da un suave masaje en la espalda, lo atrae a él y le da un suave abrazo mientras que Abraham se mantiene temblando y mirando un punto fijo del suelo. "¿Te gusta?" Le pregunté mirandola de reojo, encontrandola con la boca abierta al ver cómo el lobo era contenido por sus propias jaulas. Ella me mira algo sorprendida y después piensa un poco. "¿A ti no?" Me pregunta y río. "Abraham me inspira, por éso lo amo" Le digo. "Pero no lo amo como para ser su novia u amante, ésa tarea se la dejo a las personas realmente fuertes" Le digo. "Por éso es lo que tienes que ser cuando eres novia de Abraham; una tremenda roca que ni tiembla" Digo y miro al único ejemplo que podía tener; Alexandra. Podía decir que era la única mujer que se había cruzado en la vida de Abraham que era sólida y firme como ninguna. Todas las que estaban antes o después de ella eran chicas débiles, incluso aquella con la que recientemente había terminado. Lo único malo es que, por ser tan firme, había sido tomada por Abraham como una chica que le ayudaba con sus problemas emocionales como lo había hecho mi hermano en un pasado. "Pero Abraham sólo ha amado a una mujer en toda su vida" Le digo, y ella me mira extrañada. "¿Y qué pasó con ella? ¿Murió?" Me pregunta curiosa. "Ella le dejó de amar" Le digo y ella piensa un poco. "Entonces nunca lo amó" Dice ella, y río a carcajadas. "Ni te atrevas a decir éso cerca de Abraham, te matará" Le digo entre risas, y ella ríe. "¿Tú también piensas éso?" Me pregunta riendo un poco. "Quizá, ya no lo sé" Le digo y sonrío. "Diría que sí, pero también diría que no" Pienso un poco. "Al principio sí, pero después olvidó todo lo que Abraham hizo por ella o el motivo por el cual se enamoró de él" La chica acepta con la cabeza. "Todo lo vió como una exageración porque siempre tuvo la absurda idea de que a ésta edad nada funciona, así que nunca vió un futuro con Abraham como él lo hacía" Digo, y ella piensa un poco. "Qué tonto" Dice. "No lo digo por ella, sino por mí. Aunque también por ella, claro. Pero ahora que lo pienso yo también he sido así" Ríe. "Es como ésas platicas donde las personas cambian tu manera de ver las cosas" Dice y ríe. "¿No le tienes coraje?" Me pregunta curiosa y río. "Le tengo coraje porque tuvo la suerte de que un hombre hablara con la verdad y se enamorara a ése punto, pero fuera de éso agradezco porque le haya dejado" Le digo. "Gracias a éso, hará que la vida de Abraham mejore y sea maravillosa" Le digo y ella ríe. "Él es el poeta y pintor del cual hablaba Arz, ¿verdad?" Me pregunto y acepto con la cabeza. "Es una cena para Abraham" Le digo y ella acepta con la cabeza. Abraham llega, me mira y sonríe. "¿Quieren ir a fumar?" Nos pregunta, y ella niega con la cabeza. "Yo no fumo" Dice ella, y río. "Tú sólo acepta" Le dije en voz baja poniendome de pie. Caminamos tras Abraham, quién tomaba del brazo a gente que conocíamos para unirlos al grupo de personas que seguiría a Abraham hasta el fin del mundo. Salimos, y Abraham rió para después llevarse las manos a los bolsillos. "El after es en casa de Arz" Nos dice y da varios pasos hacia atrás. "El que llegue al final paga el alcohol" Dice burlesco, y después corre. Todos lo siguen corriendo, y la chica simplemente mira extrañados a todos mientras camina un poco más rápido. "¿Qué es ésto?" Me pregunta y río. "Abraham lo llama vida, pero para mí sólo es una estúpida manera de divertirse poniendose al límite" Le digo, y miro como Abraham corre hacia nosotros. Como siempre, haría la típica tortura psicologica corriendo al final y hacia enfrente con facilidad, para al final ser él quien pagaría todo. "Disculpe, señorita francesa" Dice Abraham poniendose la mano en el pecho. "Olvidada que chicas tan refinadas como usted no puede quitarse su bella zapatilla de cristal" Dice Abraham, se inclina y la mira. "Suba a su bello corsel y deje que le lleve a su destino" Le dice Abraham, y empujo a la chica para que Abraham la tome en su espalda. "Corre, Pink" Me dice, me toma de la mano y corremos rápidamente mientras que la chica ríe y cuida su vestido. "¡No se vale!" Grita David mientras corre tras nosotros. "¡Ahora es cuando maldigo la hora de no haber nacido mujer, pequeña y perfecta para tus actos pervertidos, Abraham!" Grita él y Abraham ríe a carcajadas mientras ríe. Pasara lo que pasara, ése grupo de personas estaría ahí para Abraham.

Abraham agitó su cabello, se estiró y miró la cámara con ojos penetrantes y serios. Los flash estaban al por mayor en aquel lugar, y Abraham parecía no estar ni un poco mareado. Vestía con una camisola con un diseño en purpura, pescador negro y unas botas negras con listines del mismo color purpura de su camisola. Se acercó lentamente a la pistola que tenía en una mesilla y la lamió mientras miraba la cámara fijamente. Empezó a jugar con ella mientras miraba divertido la cámara y después apuntó a un punto a su lado para reír a carcajadas. "¿Qué te crees, bobo?" Le preguntó Edgar, el fotografo. "Se me hace jodidamente ridiculo que esté tomandome fotos como si fuera un loco" Le dice Abraham divertido. "¿Y no eres loco?" Le pregunta Edgar, y Abraham ríe a carcajadas para apuntarle a la cámara y guiñar el ojo. "Dios mío, ¿por qué no te dejas de tonterías y te centras en el modelaje?" Le pregunta Edgar tomandole varias fotos. Abraham ríe, deja la pistola y se lleva las manos a los bolsillos traseros mientras se balancea suavemente en sus talones. "No me interesa, aunque suena tentador por éso de los viajes" Dice Abraham, y Edgar ríe mientras se acerca lentamente con un poco de pintura. "Así podrás vengarte de tus ex-novias" Le dice Edgar poniendole un poco de pintura en los ladios. Abraham lo mira fijamentecon tranquilidad, mientras piensa un poco. "Ninguna ex-novia vale la pena" Dice Abraham, y Edgar ríe. "¿En serio eres tan desgraciado?" Le pregunta Edgar alejandose un poco de él. "Sólo una" Dice Abraham, y Edgar alza una ceja. "La del kínder" Dice Abraham burlesco, y Edgar ríe a carcajadas. "Eres un desgraciado" Le dice Edgar, y Abraham suelta una risa burlesca. "Lo soy" Dice Abraham. Edgar se gira lentamente y va hacia donde están las demás modelos para dejar a Abraham solo frente a las cámaras mientras se balenceaba en sus talones. Suspiró, sonrió y miró por la ventana atentamente con una tranquilidad y seriedad que últimamente lo caracterizaba mucho. Era un Abraham muy diferente a lo que estaba acostumbrada, pero aún así no dejaba de ser él. "¿Qué piensas?" Le pregunté, y él se giró lentamente para mirarme un poco sorprendido. "Eh... Nada en especial" Me contestó y rió. "Sólo pienso que el día es bastante agradable, ¿no crees?" Me pregunta un poco nervioso. "¿En quién pensabas?" Le pregunte, y él rió. "En mi madre, Pink" Me dice y sonríe. "En lo equivocada que estaba" Agrega tranquilamente. Acomoda su cabello y ríe. "En el desperdicio de cartas que escribió mi madre para una mujer a la cual le depositó toda su confianza sin pensar y sin conocerla" Dice Abraham y ríe. "Pero ya da igual" Agrega y sonríe tranquilo. "Las drogas no me dejan ni estar un poco enojado o triste" Dice un poco pensativo. "No siempre tendrás ésas drogas, Abraham" Le dice seriamente, y Abraham rió. "Entonces en ése momento mi depresión tocará mi puuerta, Pink" Me mira fijamente a los ojos. "Y en ése momento me dará la factura de tanto dolor que contuve o reprimí" Dice él con seguridad y ríe. "Estoy listo para éso" Agrega y mira a Edgar, quien se acerca lentamente con una chica detrás. Morena y alta, parecía que era la primera vez que estaba ahí. Abraham la examinó completamente, y Edgar rió. "Es su primera sesión" Dice él, y Abraham le sonríe. "Hola, chiquilla" Le dice Abraham amablemente, y la chica sonríe avergonzada. "¿Eres consiente que besarás a un chico como éste?" Le pregunta Edgar, y Abraham separa sus brazos ligeramente para mirarla divertido. "No hay problema" Dice la chica acercandose lentamente. Abraham sonríe, la toma de la cintura y la acerca suavemente a él para decirle cosas al oído. Edgar, sin perder el tiempo, toma su cámara y toma varias fotos junto a una de sus ayudantes. "Sé que es raro besar a alguien a quien no conoces" Le dice Abraham, y la chica lo mira fijamente algo seria. "Pero te prometo que no beso nada mal, chiquilla" Le dice Abraham, le toma de la barbilla y la besa. Embarrandola de pintura purpura, aquel beso parecía todo menos a un beso normal. Era poetico y desesperado, como si Abraham quisiera buscar algo entre los labios de aquella chica. Algo que no encontraba y le causaba coraje, por lo que le besaba cada vez con más intensidad y desesperación. La chica estaba aferrada a los brazos de Abraham, temblando suavemente. Sus piernas parecían no poder aguantar más y que estaban a punto de sucunbir a Abraham. Abraham se separa lentamente tomandola de la cintura, suspira y cierra sus ojos para después separarse de ella. Con los ojos bien cerrados, limpia un poco su boca y se embarra de pintura todo el área de la boca y barbilla. La chica se encuentra roja mirandolo de reojo, sorprendida de lo que podía provocar una sóla persona. "Excelente" Dice Edgar burlesco. Abraham ríe, sacude suavemente la mano y sale de ahí para caminar a donde yo estaba. Me mira con ojos serios, toma mi mano y me lleva a la mesa donde se encontraba una caja de Pizza, botellas de agua y regrescos. "Dame las pastillas" Me dice Abraham mientras abre una botella y toma agua con desesperación. "No puedes tomar más de una al día, ya hablamos de éso" Le digo seriamente, y Abraham me mira de reojo cansado. "Suplementos" Me dijo tranquilamente, abro la bolsa y le doy el frasco de los suplementos alimenticios que le había dado el doctor hacía dos días. Las pastillas para que estuviera tranquilo le creaba una extraña reacción que consistía en la eliminación del apetito, teniendo así que tener alarmas para la comida obligada y suplementos alimenticios. Eran vitaminas que le hacían falta desde hacía mucho, y le daban energía suficiente para no desmayarse de la nada como lo había hecho un par de días antes. Era frágil, y Abraham odiaba serlo. Se llevó dos pastillas a la boca y tragó el restante del agua para tomar un par de pedazos de pizza y caminar lentamente al baño. "Dile a Edgar que me de veinte minutos" Me dijo y entró al baño para entrar y cerrar la puerta. Suspiré, me giré y caminé a donde estaba Edgar. "Abraham tiene unos pequeños problemas, ¿le puedes dar veinte minutos?" Le pregunté y él aceptó con la cabeza. "Sé porqué ha pasado, tranquila" Me dice acomodando sus materiales. "¿Ah sí?" Le pregunté extrañada, casi nadie sabía nada en ése lugar de Abraham. "Lo conozco desde que era un niño de trece años hambriento de vida" Dice él, camina a su maletín y saca una fotografía para mostrarmela. "Abraham siempre ha sido poeticamente melancolico y solitario, incluso en ése entonces" Me dice y ríe. Era una fotografía de Abraham sentado en una silla usando una bufanda azul, ropa negra y mirando fijamente la cámara teniendo un par de cicatrices en el rostro. Mirada triste, mirada vacía, mirada solitaria. "Sé qué ha pasado con él, me contó qué tenía hace dos años" Me dice y sonríe. "Me alegra que ya no tenga más problemas de salud" Dice él. "Aunque es cierto que el cáncer no es algo que simplemente se va, Abraham es todo un luchador" Dice él y sonríe. "Estoy secretamente orgulloso de él" Me dice.

Abraham entró por la puerta empapado en agua, y Flor simplemente se levantó y corrió hacia él con una enorme cara de preocupada. "¿¡Qué te pasó!?" Preguntó ella preocupada, y Abraham suspiró al sentir las manos de Flor sujetandole las mejillas. "¡Estás heladisimo, Manuel!" Exclamó Flor, y lo abrazó a sí mientras Abraham cerraba los ojos y temblaba suavemente. "La lluvia me relaja" Dijo él, y ella lo miró de reojo un poco enojada. "¡Puedes disfrutar de la lluvia en la comodidad de su sala, Abraham!" Exclamó Flor, y Abraham rió. "Prefiero hacerlo sientiendo las gotas de agua en mi piel, Florecita" Le dijo tranquilamente, y ella cerró sus ojos frotando suavemente sus manos en la espalda de Abraham. "Necesitas un baño caliente, niño tonto" Le dice ella, y Abraham sonríe. "Soy tu t..." Paró bruscamente de hablar y miró un punto fijo del suelo mientras apretaba sus labios y sujetaba su bufanda con una mano, acercandola a su pecho. Cerró sus ojos, suspiró y miró a Flor seriamente. Sonrió. "Tienes razón, Florecita" Le dice Abraham, y se quita la bufanda para colgarla lentamente en su perchero con sumo cuidado. Camina al baño lentamente, y Flor y yo lo seguimos para ver cómo se metía a la tina sin agua, se abrazaba las piernas y abría la llave del agua caliente. Cerró sus ojos, gruñó y puso su cabeza entre sus piernas mientras se relajaba. "¿No te vas a quitar la ropa?" Le pregunté, y Flor se acercó rápidamente para tomar la camiseta y el sueter que Abraham le tendía. Ella sonrió con algo de verguenza al ver la parte de arriba del cuerpo de Abraham desnuda, y Abraham simplemente cerró sus ojos para relajarse en la bañera con agua caliente. Flor caminó a un costado del baño para colgar la camiseta y el sueter empapados, y después olió una manga del sueter con ambos ojos cerrados. Para ella los últimos días de su vida habían sido una maravilla debido a que Abraham se había pasado todo el tiempo pegada a ella, aferrado en forma de besos y abrazos que Flor recibía con amor y cariño. "Ven, Flor" Le dijo Abraham desde la tina, y ella se acercó lentamente mientras lo miraba atentamente. "Ven aquí, te diré un secreto" Le dice Abraham, y ella se inclina lentamente para ser besada por Abraham suave y tiernamente. Tomando el rostro de Flor entre sus manos, la había obligado a inclinarse más y apoyar sus rodillas en el suelo del baño. Ella estaba derritiendose cada vez más y más entre las manos de Abraham, quien parecía un hielo imposible de derretis de vez en cuando. "Con permiso" Dije girandome y caminando lentamente a la puerta. Al salir, me encontré a Arz y a Evelyn sentados en el sofá mientras jugaban con un folder entre sus manos. "¿Qué pasa?" Pregunté, y Evelyn me miró con una sonrisa nada caracterizada de ella. "No es nada, pequeñita" Me dice, y Arz me miró algo serio. "¿Abraham está ocupado?" Me preguntó Arz, y acepté con la cabeza. "Dile que es urgente, es Paulina" Me dice Arz, y yo instantaneamente abro la puerta para ver cómo Abraham se separaba lentamente de Flor y la miraba tranquilamente a los ojos. "Abraham, es Paulina" Le dije seria, y Abraham se puso de pie rápidamente como si fuera un mecanismo hidraulico. Salió de la tina, caminó a la puerta con inmensos ojos llenos de miedo y miró a Arz quien le miraba serio y le entrgaba el folder. "Dice el doctor que estará bien, pero el niño no" Dice Arz lentamente mientras lo miraba atentamente. Abraham abrió los ojos como platos mientras miraba a Arz, y empezó a temblar mientras abría el folder. Su cara estaba pálida, mientras que sus manos y piernas temblaban como gelatina. Tomó el papel, lo leyó y lentamente lo estrujó mientras miraba un punto fijo del suelo. "¿Quién...?" Abraham estrujó el papel entre sus manos. "Tres meses, ¿cómo...?" Arz le quitó el papel y el folder entre sus manos e hizo que Abraham lo mirara a los ojos. "¿Estás listo?" Le pregunta Arz, y Abraham acepta con la cabeza lentamente. "Ella no sabe quién es el padre, Abraham" Le dice lentamente Arz, y Abraham mira el suelo con los ojos bien abiertos, como si se tratara de una persona drogada y diferente a nuestro Abraham. "Paulina nos dijo que sucedió en una fiesta, pero que ella nunca estuvo de acuerdo o consiente..."Le dice Arz lentamente, y Abraham acepta suavemente con la cabeza mientras mira el suelo. "Flor, sal" Le dice Abraham seriamente mientras mira un punto fijo del suelo. "No pienso dejarte solo, Abraham" Le dice ella seriamente, y Abraham niega con la cabeza. "Sal" Le repite Abraham. "No, no... Tranquilo, estoy aquí" Le dice ella acercandose y tomandolo de las manos. Abraham se aleja violentamente y la mira seriamente. "No me toques" Le dice Abraham seriamente, y Flor lo mira sin entender. "Déjame en paz" Le dice Abraham, y ella sale lentamente del baño mientras baja la mirada. Abraham se lleva una mano a la boca, cierra la puerta y nos quedamos en silencio escuchando cómo la lluvia caía, los gruñidos de Abraham y el liquido que expulsaba por su boca mientras obviamente lloraba. Hubo un momento donde sólo escuchamos la lluvia, pero después hubo destrucción en el baño. Abraham gritaba, lloraba y tiraba las cosas de éste. Y entre tanto desastre, podíamos escuchar cosas que nos hacían mirar a Flor con lástima. "¿¡Por qué Abril!?" Se escuchaba desde el interior. "¿¡Por qué no estás aquí!?" Gritaba Abraham con dolor. Tuve que tomar a Flor y tener que sentarla en el sillón, y ella simplemente negó con la cabeza mientras limpiaba las pocas lagrimas que salían de sus pequeños y fieles corazones. "No, no.. Estoy bien, estoy bien" Dice ella y limpia sus lagrimas. "Sería tonto que no lo supiera, ¿verdad?" Se pregunta ella mientras temblaba y miraba sus rodillas. "Abraham sólo me está utilizando para superarla" Ríe suavemente. "Pero, ¿saben?" Nos mira con ojos tranquilos y amorosos. "Dudo que pueda superarla..." Dice ella tranquilamente, con amor. "Mi chico favorito se enamoró a tal punto de sólo respirarla o comerla día a día, aunque no esté con él" Dice ella, y Arz le da un pequeño masaje en la espalda. De fondo, escuchabamos los terribles gritos de Abraham que expresaban algo más que un corazón asqueado por las calamidades que alguien le había hecho a su hermana. "No tengo rencor hacia ella, todo lo contrario..." Dice ella y ríe mientras limpia sus lagrimas. "Le doy las gracias por amarlo y romperle el corazón, porque si no hubiera sido así no estaría disfrutando de mi sueño haciendose realidad..." Dice ella y ríe. "Pude cumplir mi sueño de poder besarlo y tocarlo como quería, incluso a pesar de que Abraham estuviera buscando a alguien entre mi piel y labios" Dice ella. "No lo dice con palabras, pero muere porque yo sea ella y poder decir su nombre sin miedo" Nos dice.