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un pobre diablo

@me-doy-asco-17

Miqueas - 17 años
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rhaegaryan

𝐭𝐡𝐫𝐞𝐚𝐝: 𝐟𝐚𝐧𝐜𝐚𝐬𝐭. PART 1.

crime & punishment edition.

1) Ezra Miller as Raskolnikov.

2) Logan Lerman as Razoumikhine.

3) Eva Green as Dounietchka.

4) Anya Taylor Joy as Sonietchka.

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serendy

Siete noches, 1980

"El budismo niega el yo. Una de las ilusiones capitales es la del yo. El budismo concuerda así con Hume, con Schopenhauer y con nuestro Macedonio Fernández. No hay un sujeto, lo que hay es una serie de estados mentales. Si digo «yo pienso», estoy incurriendo en un error, porque supongo un sujeto constante y luego una obra de ese sujeto, que es el pensamiento. No es así. Habría que decir, apunta Hume, no «yo pienso», sino «se piensa», como se dice llueve. Al decir llueve, no pensamos que la lluvia ejerce una acción; no, está sucediendo algo. De igual modo, como se dice hace calor, hace frío, llueve, debemos decir: se piensa, se sufre, y evitar el sujeto".
Jorge Luis Borges

Time is the river that sweeps me along, but I am the river; it is a river that tears me apart, but I am the tiger

-Borges, from “A New Refutation of Time,” 1949

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melaly

Ficciones

Si el honor y la sabiduría y la felicidad no son para mí, que sean para otros. Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno.

El Aleph, Jorge Luis Borges

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, el hombre que trascendió la cuentística latinoamericana.

Borges, «al otro, al que le ocurrían las cosas», no solamente modificó el paradigma literario, sino que, casi a modo de oxímoron, lo reafirmó; construyendo países y ciudades imaginarias, geografías enteras, creando bibliotecas y convirtiendo desiertos en laberintos con minotauros dentro; Borges, «el otro», había creado mundos donde la realidad divergía del plano físico, donde el tiempo y el espacio se perdían. Enseñando sobre el buen uso del lenguaje, sobre la observación de las enciclopedias y las relecturas de los antiquísimos textos.

Borges, «el hombre que se había enseñado a hablar alemán», ciertamente, fue un notable poeta, ensayista y prologuista, pero su dilecto magisterio, sin duda alguna, fue el cuento. Borges bibliotecario, Borges profesor, Borges traductor, Borges antiperonista, nos dejó resaltantes obras como: Historia universal de la infamia, Ficciones, El hacedor, Historia de la eternidad, entre otros. Es el caso del presente texto: exponer El Aleph (1949).

La literatura borgeana, casi siempre —sobre todo en cuanto a la cuentística— desafía al lector a entretejer imágenes fantásticas —sin perder la noción de la realidad, el espacio y el tiempo—. El caso del Aleph, no escapa de lo descrito ya, y debemos añadir que, si tuviera un carácter investigativo, tendríamos un azas marco bibliográfico que revisar.

Obra compuesta por diecisiete cuentos, en los cuales exploraremos la inmortalidad, los dioses, la geografía, la muerte, los laberintos y los minotauros, los desiertos, la teología, al gaucho, los nazis, la literatura árabe, y sobre todo «el gran descubrimiento».

Un cuentista de tal magnitud, como lo es Borges, no ha podido incluir un mal cuento en este compendio, por tanto, quiero señalar que la siguiente mención, no se apoya en una selección en base a una mala calidad literaria, sino, en una selección de las más exquisitas y primorosas técnicas literarias de su arsenal [por consideración de quien escribe]:

El inmortal: Según Borges, este es el cuento más elaborado del libro. Relata la llegada a la inmortalidad de los hombres, y la decadencia que esta misma puede encerrar. Participan una serie de personaje en una serie de acontecimientos de gran importancia histórica. Es, para un lector de habla simple, un gran desafío en cuanto a las referencias que este fenomenal cuento encierra.

Deutsches Requiem: Relata los últimos cavilares interiores de un nazi a punto de ser ejecutado, y cómo éste, a pesar de su cercana muerte, llega a la conclusión superior de una victoria frente a los vicios y banalidades occidentales y cristianas.

La casa de Asterión: Uno de los cuentos más populares del registro borgeano. Nos ubica en un laberinto [“La casa es del tamaño del mundo, o mejor dicho es el mundo”], en el que habita una melancólica e ignorante criatura. Ésta espera ansiosa el encuentro con el héroe Teseo, quien debería darle muerte.

El Aleph: A Borges le contaron sobre un Aleph, y luego de ciertos acontecimientos, en un sótano, lo descubrió, y con el hallazgo, halló además, todos los espacios del mundo vistos y por ver.

El Aleph, el libro de la inmortalidad, del todo, de los espacios aún no descubiertos, de la arena y de la muerte, del tiempo y lo fantástico, y, finalmente, el libro de un Aleph.

Encuentras mis otras reseñas en el link que dejo en mi perfil.

Título: El Aleph

Autor: Jorge L. Borges

Género: Cuento

Editorial: Alianza Editorial

Año de Edición: 1971

Idioma: Español

Nro. Páginas: 208

Diálogos Borges- Sabato

SABATO: Sí, fui muy propenso al suicidio… Sobre todo de muchacho.

BORGES: Yo, hace un tiempo, me había puesto un plazo. Me dije: bueno, vamos a esperar setenta días. Si mientras tanto no sucede nada y no cambia esta situación, voy a suicidarme. Y si sucede algo, mejor todavía. De todas maneras, el que va a suicidarse se siente un héroe, se siente fuerte.

SABATO: Claro, va a liquidar el Universo. (…)

BORGES: (…) Estábamos conversando con Macedonio Fernández, que explicaba que el alma es inmortal, mientras tocaban en la pieza de al lado una estupidez que me parece que se llama La Cumparsita. Entonces le dije a Macedonio, ¿qué te parece si nos suicidamos para librarnos de esa música tan pobre? (…) Y le conté esa escena a Xul Solar, que era muy escéptico, y me dijo, seriamente: Sí, pero no se suicidaron. Entonces le respondí, siguiendo la broma: No sé si nos suicidamos. No me acuerdo. Hay una historia que me contaron, parece que ocurrió en un café de la calle Bolívar, en el barrio de Monserrat. Allí iban todos los malevos. En el mostrador estaba un individuo que decía que tenía una mujer que lo engañaba, que él estaba muy solo y que pensaba matarse. Otro que lo escuchaba, dijo: Mirá, cuando uno habla tanto de suicidio no lo hace. Suicidarse es mucho más fácil. Entonces sacó su revólver y se pegó un tiro. No sé si es cierto, pero pienso que el hombre del revólver tenía realmente que suicidarse.

SABATO: Si no se mataba era un payaso. Desde el momento en que sacó el revólver sabía que no le quedaba otra alternativa que la muerte. (…) Siempre pensé que a un celoso le quedan dos recursos y solo dos: comprarse un revólver o ser Shakespeare. (…)

BORGES: Recuerdo el caso del escritor japonés que se hizo el harakiri delante de todo el mundo. Me pareció bien. Fue capaz de morir como el último samurái.

SABATO: Me parece demasiado espectacular para ser elogiable. Y también un acto de arrogancia. Le advierto, Borges, que no hablo por creerme mejor. Por el contrario, pensé en el suicidio muchas veces en mi vida.

BORGES: Yo también. Hace setenta y cinco años que vengo suicidándome. Tengo más experiencia que usted, Sábato.

SABATO: (sonriendo): Con muy poca eficacia, por lo que se ve.

BORGES: Sí, pero con mucha vocación, realmente.

「 𝐈𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐜𝐭𝐢𝐨𝐧𝐬 𝐨𝐧  𝐇𝐨𝐰 𝐭𝐨 𝐖𝐢𝐧𝐝 𝐚 𝐖𝐚𝐭𝐜𝐡 」

𝙳𝚎𝚊𝚝𝚑 𝚜𝚝𝚊𝚗𝚍𝚜 𝚝𝚑𝚎𝚛𝚎 𝚒𝚗 𝚝𝚑𝚎 𝚋𝚊𝚌𝚔𝚐𝚛𝚘𝚞𝚗𝚍, 𝚋𝚞𝚝 𝚍𝚘𝚗'𝚝 𝚋𝚎 𝚊𝚏𝚛𝚊𝚒𝚍. 𝙷𝚘𝚕𝚍 𝚝𝚑𝚎 𝚠𝚊𝚝𝚌𝚑 𝚍𝚘𝚠𝚗 𝚠𝚒𝚝𝚑 𝚘𝚗𝚎 𝚑𝚊𝚗𝚍, 𝚝𝚊𝚔𝚎 𝚝𝚑𝚎 𝚜𝚝𝚎𝚖 𝚒𝚗 𝚝𝚠𝚘 𝚏𝚒𝚗𝚐𝚎𝚛𝚜, 𝚊𝚗𝚍 𝚛𝚘𝚝𝚊𝚝𝚎 𝚒𝚝 𝚜𝚖𝚘𝚘𝚝𝚑𝚕𝚢. 𝙽𝚘𝚠 𝚊𝚗𝚘𝚝𝚑𝚎𝚛 𝚒𝚗𝚜𝚝𝚊𝚕𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝 𝚘𝚏 𝚝𝚒𝚖𝚎 𝚘𝚙𝚎𝚗𝚜, 𝚝𝚛𝚎𝚎𝚜 𝚜𝚙𝚛𝚎𝚊𝚍 𝚝𝚑𝚎𝚒𝚛 𝚕𝚎𝚊𝚟𝚎𝚜, 𝚋𝚘𝚊𝚝𝚜 𝚛𝚞𝚗 𝚛𝚊𝚌𝚎𝚜, 𝚕𝚒𝚔𝚎 𝚊 𝚏𝚊𝚗 𝚝𝚒𝚖𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚒𝚗𝚞𝚎𝚜 𝚏𝚒𝚕𝚕𝚒𝚗𝚐 𝚠𝚒𝚝𝚑 𝚒𝚝𝚜𝚎𝚕𝚏, 𝚊𝚗𝚍 𝚏𝚛𝚘𝚖 𝚝𝚑𝚊𝚝 𝚋𝚞𝚛𝚐𝚎𝚘𝚗 𝚝𝚑𝚎 𝚊𝚒𝚛, 𝚝𝚑𝚎 𝚋𝚛𝚎𝚎𝚣𝚎𝚜 𝚘𝚏 𝚎𝚊𝚛𝚝𝚑, 𝚝𝚑𝚎 𝚜𝚑𝚊𝚍𝚘𝚠 𝚘𝚏 𝚊 𝚠𝚘𝚖𝚊𝚗, 𝚝𝚑𝚎 𝚜𝚠𝚎𝚎𝚝 𝚜𝚖𝚎𝚕𝚕 𝚘𝚏 𝚋𝚛𝚎𝚊𝚍. 𝚆𝚑𝚊𝚝 𝚍𝚒𝚍 𝚢𝚘𝚞 𝚎𝚡𝚙𝚎𝚌𝚝, 𝚠𝚑𝚊𝚝 𝚖𝚘𝚛𝚎 𝚍𝚘 𝚢𝚘𝚞 𝚠𝚊𝚗𝚝? 𝚀𝚞𝚒𝚌𝚔𝚕𝚢, 𝚜𝚝𝚛𝚊𝚙 𝚒𝚝 𝚝𝚘 𝚢𝚘𝚞𝚛 𝚠𝚛𝚒𝚜𝚝, 𝚕𝚎𝚝 𝚒𝚝 𝚝𝚒𝚌𝚔 𝚊𝚠𝚊𝚢 𝚒𝚗 𝚏𝚛𝚎𝚎𝚍𝚘𝚖, 𝚒𝚖𝚒𝚝𝚊𝚝𝚎 𝚒𝚝 𝚐𝚛𝚎𝚎𝚍𝚒𝚕𝚢. 𝙵𝚎𝚊𝚛 𝚠𝚒𝚕𝚕 𝚛𝚞𝚜𝚝 𝚊𝚕𝚕 𝚝𝚑𝚎 𝚛𝚞𝚋𝚒𝚎𝚜, 𝚎𝚟𝚎𝚛𝚢𝚝𝚑𝚒𝚗𝚐 𝚝𝚑𝚊𝚝 𝚌𝚘𝚞𝚕𝚍 𝚑𝚊𝚙𝚙𝚎𝚗 𝚝𝚘 𝚒𝚝 𝚊𝚗𝚍 𝚠𝚊𝚜 𝚏𝚘𝚛𝚐𝚘𝚝𝚝𝚎𝚗 𝚒𝚜 𝚊𝚋𝚘𝚞𝚝 𝚝𝚘 𝚌𝚘𝚛𝚛𝚘𝚍𝚎 𝚝𝚑𝚎 𝚠𝚊𝚝𝚌𝚑'𝚜 𝚟𝚎𝚒𝚗𝚜, 𝚌𝚊𝚗𝚔𝚎𝚛𝚒𝚗𝚐 𝚝𝚑𝚎 𝚌𝚘𝚕𝚍 𝚋𝚕𝚘𝚘𝚍 𝚊𝚗𝚍 𝚒𝚝𝚜 𝚝𝚒𝚗𝚢 𝚛𝚞𝚋𝚒𝚎𝚜. 𝙰𝚗𝚍 𝚍𝚎𝚊𝚝𝚑 𝚒𝚜 𝚝𝚑𝚎𝚛𝚎 𝚒𝚗 𝚝𝚑𝚎 𝚋𝚊𝚌𝚔𝚐𝚛𝚘𝚞𝚗𝚍, 𝚠𝚎 𝚖𝚞𝚜𝚝 𝚛𝚞𝚗 𝚝𝚘 𝚊𝚛𝚛𝚒𝚟𝚎 𝚋𝚎𝚏𝚘𝚛𝚎𝚑𝚊𝚗𝚍 𝚊𝚗𝚍 𝚞𝚗𝚍𝚎𝚛𝚜𝚝𝚊𝚗𝚍 𝚒𝚝'𝚜 𝚊𝚕𝚛𝚎𝚊𝚍𝚢 𝚞𝚗𝚒𝚖𝚙𝚘𝚛𝚝𝚊𝚗𝚝. 

Julio Cortázar, Cronopios and Famas [image: Mónica Quevedo Hernández]         “…𝚠𝚎 𝚖𝚞𝚜𝚝 𝚛𝚞𝚗 𝚝𝚘 𝚊𝚛𝚛𝚒𝚟𝚎 𝚋𝚎𝚏𝚘𝚛𝚎𝚑𝚊𝚗𝚍 𝚊𝚗𝚍 𝚞𝚗𝚍𝚎𝚛𝚜𝚝𝚊𝚗𝚍 𝚒𝚝'𝚜 𝚊𝚕𝚛𝚎𝚊𝚍𝚢 𝚞𝚗𝚒𝚖𝚙𝚘𝚛𝚝𝚊𝚗𝚝.”

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lunaharari

Instrucciones para quitarse los lentes

De querer instrucciones para ponerse los lentes, le invito a verlas en el texto anterior a éste. Sin embargo, si ha tenido un mal día (como yo), asumo que su deseo es aprender a quitárselos… Aprender a rendirse y a escoger la ceguera ante la visión. Pues bien, no es fácil realizar este ejercicio, pero se empieza agarrando una pata lateral con cada mano, usando los dedos índice y pulgar, y empujándolas hacia adelante, alejándolas del rostro. Después de haber realizado este paso, tiene dos opciones para proceder. Si no le quedan las suficientes ganas de vivir, y sólo quiere sumergirse en la oscuridad para llorar en paz, puede simplemente lanzar el objeto a la superficie más cercana (no me hago responsable por las posibles consecuencias de esta decisión). Si todavía le queda la suficiente motivación para guardarlos con el cariño que no siente, cierre las patas delicadamente hasta que estén apoyadas una sobre la otra, pegadas a las dos formas transparentes. Colóquelos en un lugar de su preferencia, y ya está listo para soltar sus preocupaciones, dejar ir la visión de este horrible mundo y adentrarse a la visión de un mundo nuevo y desconocido, usted mismo.

-Hace un tiempo que no te escribo

pero no te preocupes, solo estaba un poco triste.

Perdón por la sangre en el papel, no me siento muy bien.

El doctor me dijo que tome medicinas, pero dudo que ayuden.

Me siguen preguntando acerca de cuando falleciste,

y duele recordarlo.

Todavía te amo, sabes?

Te extraño más que a nada.

Es difícil terminar, porque hay sangre por todos lados.

Estoy llendo a verte, por favor, abre la puerta.

OMG!

Oh por Dios… Qué, woh.

tanto tiempo sin ver este post :’)

:cccc

ay

Amo este post, lo rebloguee por primera vez cuando recien tenia mi tumblr :’)

Y es que yo lo intento.

Intento quererme ¿saben?

A veces me miro al espejo y pienso “no estoy tan mal” e intento creer en eso.

“Tengo que aceptarme” pienso.

Y a veces me lo creo.

Pero eso no me dura nada.

No me dura nada la estabilidad.

No me dura nada la seguridad.

Siento que soy un fracaso cada vez que intento quererme.

“¿Cómo te vas a querer? ¡Mirate!”

Es triste.

Es doloroso saber, pensar y decir.

Que uno mismo se odia.

Que uno mismo no se quiere.

Es nefasto que uno mismo

Sea su propio enemigo.