Las personas son muy complejas, cada una de ellas es un mundo completamente distinto y desconocido a cualquier otro. Cada mundo lleno de virtudes y defectos, de sonrisas y lágrimas, de guerras y batallas, unas ganadas y otras perdidas.
Cuando era pequeña hice una lista descriptiva de como debía de ser mi hombre perfecto, la fui perfeccionando poco a poco hasta que crecí un poco más y se me hizo tonto.
Creía que quería un músico, tenía que ser músico. Si no tocaba la guitarra como yo, jamás podría ser feliz con él. Quería alguien que disfrutara fumar cigarros, para compartir ese placer juntos. Un cinéfilo, para discutir nuestras películas favoritas.
En fin, una lista interminable del tamaño de manos que debía tener y el color de pelo.
Quizá unos diez años después fue que te conocí. Tal vez podría decir con certeza que no tienes ninguna de las cosas que mi hombre perfecto “debía” poseer.
Enamorarme de ti no fue tampoco para nada la idea que yo tenía de lo que era el amor o de lo que sería tener una pareja.
Jamás creí que la persona que más te ama y que más amas tú en el mundo podría llegar a hacerte sentir tan destruido por dentro. Tan vacío. Creo que a tu lado aprendí que el amor no solo es lo que cuentan en las películas, “besos, risas y momentos bonitos”, A veces (muchas) también es lo más caótico. Lleno de gritos y peleas, y culpas y arrepentimientos.
Es algo mucho más sucio y difícil de lo que imaginaba.
No puedo decir que me arrepiento de nada, quizá de lo único que podría arrepentirme sería de no haber sido tan fuerte como debí de haber sido desde un principio, de haber dejado pasar las cosas, de haber dejado que tomarás tú todas las decisiones, de dejar que todo se convirtiera en un juego porque pensaba que nada podría estar tan mal si seguíamos juntos un ratito más, que al final nos sabríamos soltar y decirnos adiós sin sentir ningún dolor, de haber tenido tanto miedo de perderte que preferí conformarme con el amor a medias que tú decidiste darme.
Al final es obvio que yo termine vacía porque me quede sin el amor que esperaba de ti, y sin el amor que me dabas también.
Pero siendo honesta, ni siquiera me arrepiento de eso. No me arrepiento porque sé que nunca pudo haber sido de otra forma, ni siquiera nuestra despedida. Creo que siempre supe que el día que ya no pudiéramos estar juntos tendría que irme lejos para no sentir tan roto mi corazón.
Creí que sabía tantas cosas, creí saber que me amabas, pasará lo que pasará, creí saber que jamás harías nada que pudiera lastimarme, al menos no a propósito, creí que siempre me cuidarías, creí que la que iba a fallar en algún momento sería yo, creí que a pesar de los errores que pudiéramos cometer, terminaríamos perdonándonos después de unos cuántos gritos y otros cuántos besos. Creí que siempre ibas a estar en mi vida, cuidándome y amándome y dándolo todo porque cada vez lo nuestro fuera mejor y mejor. Creí que pelearíamos demasiado, hasta llegue a creer que tal vez algún día nos pelearíamos a golpes jaja, creí que me despediría de ti un millón de veces, y que ninguna podría irme porque no me dejarías, creí que si nada de esto pasaba y en algún momento por cualquier circunstancia nos separábamos, yo iba a estar bien.
Y bueno, al final nada de lo que creía paso.
Ya hoy solo puedo decirte que me quedo con tanto, me quedo con tu foto en mi cartera, con la caja de cerillos del día de mi cumpleaños, con la certeza de saber que nunca puedes estar seguro de nada, con los días que despertar era ver tu cara y llenarte de besos, las noches que no importaba que tanto alcohol hubiera tomado porque ahí estabas tú conmigo y nada malo me podría pasar, con la alegría de saber que justo esa noche no dormiría sola. Con nuestros chistes privados, con tus besos que desde el primero que nos dimos supe que iban a ser mi adicción por siempre, con tu sonrisa que tanto amaba y que me hacía sentir que toda mi vida quería hacer todo lo que estuviera en mis manos por seguirla viendo a unos centímetros de la mía. Me quedo con el recuerdo de tu piel en la mía, con tus ojos para siempre en mi memoria, me quedo con ganas de más, porque nos falto hacer tanto... Con el recuerdo de lo que fuimos y con la tristeza de lo que ya no vamos a poder ser.
Nunca en mi vida había sentido tanto amor y tanto dolor por una persona.
Espero que mi amor te haya dejado lleno a ti, porque el mío fue un amor completo.
No sé como decir todo lo que estoy sintiendo y no quiero que esto se convierta en un reproche, porque realmente ya no tiene caso reprocharte nada. Pero siento que si no saco de alguna forma todo lo que tengo adentro me voy a ahogar.


