¿Te sientes vacío?
Me gusta ese sentimiento en la mañana cuando todo el mundo duerme aún. Es un sentimiento muy hermoso, pero hiriente a la vez, parecido a la soledad.
Sientes que espías al sol mientras despierta con lentitud, alumbrado los vestigios de la noche; la escarcha en el pasto y el frío azulado del cielo. Como si fueras la única persona despierta en el mundo entero; pero ese es un pensamiento un poco egocéntrico.
Aún así resulta demasiado tentador imaginarse a través de los ojos de un ser externo; una cámara que captura tu perfil pensativo hacia la ventana, creando sombras a lo largo de tu cuerpo, mientras el aire flota y los débiles rayos del sol desfilan por el ojo del lente. Es casi romántico.
Creo que todos alguna vez hemos mirado el cielo en busca de respuestas, puede ser que sean los únicos minutos del día en los que somos auténticos; sin máscaras, sin uniformes, comportamientos aprendidos o reglas sociales... Únicamente nosotros mismos, enfrentando la duda; la necesidad del día a día, el sentido de las cosas.
Finalmente llega el momento de ingresar al mundo nuevamente, es inevitable. Y así es como durante el resto del día olvidas tu soledad en las mañanas, tal vez porque le sigues la corriente al sistema, el sistema que se encarga de crear necesidades y venderte algo para suplirlas; el ciclo vicioso sin fin del que tú eres completamente consciente, pero aún así te distrae, y es por eso que le das el control de tu vida, porque te hace olvidar tu necesidad, esa que recuerdas cada mañana, la nostalgia, el miedo, la duda, la soledad y el cansancio.
¿Qué hay más allá? Si miras hacia atrás, toda tu vida se ha basado en autocomplacerte; soportar aquello porque en el futuro te traerá algo que sí te va a gustar.
Nos llegamos a enfocar en las cosas que el mundo nos dice que son importantes; Estudios, trabajo, sexo, aventuras, estética... Una lista enorme de como deberíamos vivir la vida.
Al final, parece que el camino nunca va a terminar, que nunca llega la parte buena, la recompensa de... Así que te resignas y continúas levantandote cada mañana, intentando ignorar esa angustia asfixiante.
Cuán trágico sería que se quedara en eso, que nuestra vida en este mundo sólo pudiera ser así de miserable.
Pero hay alguien perfecto que nos puede hacer libres, alguien que hace todas las cosas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;
mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
Juan 1:13-14
- Escribí esto hace algún tiempo, con la idea de que fuera un voz en off para un cortometraje