Rogi
Odio compartir el mismo feeling con alguien en tumblr porque le reblogueo absolutamente todo.
Perdón, no te estoy acosando.
Espero que todo lo bueno siempre consiga pesar más que todo lo malo.
Me he puesto la pijama,
ahora me toca dormir,
o intentar fundirme con la cama.
Aunque lo único que logro es pensar en mañana,
en cómo será el día,
en cómo estará el sol al mediodía,
y en qué tan bello,
en qué tan efímero será el atardecer.
También empiezo a imaginar el día después,
al igual que la semana que viene,
junto con el mes que viene.
Empiezo a pensar en cómo serán
los próximos labios que enseñen a mi corazón a bailar,
pienso en cuánto tardarán esas heridas sanar
cuando esa boca vaya en busca de otra,
pienso en cuántos amigos perderé,
a cuantas personas conoceré;
cuántos poemas sin sentido escribiré.
No puedo para de imaginarme,
quién será aquella persona valiente
que logre amarme,
quién será aquella persona que se me tienda su mano,
sin nada a cambio,
quién será aquella persona que decida odiarme,
quién será esa persona que se vaya para siempre,
no puedo para de pensar en qué me convertiré,
o en qué evolucionaré.
De tanto pensar,
se me ha pasado dormir,
cuando decido hacerlo,
la alarma no para de sonar.
Cuando te conocí yo realmente creí que no llegaríamos tan lejos, porque siempre pensé que tú eras demasiado perfecta, inteligente y diferente como para durar con alguien como yo. Pero entonces pasaron las horas, los días, los meses y te quedaste conmigo. Te quedaste llenando mi vida de felicidad infinita, te quedaste enseñándome que la vida es más bonita cuando amas a alguien como yo te amo a ti, te quedaste y me enseñaste que los desastres como yo, también merecen ser feliz.
Cuando te conocí yo realmente creí que no llegaríamos tan lejos, porque siempre pensé que tú eras demasiado perfecta, inteligente y diferente como para durar con alguien como yo. Pero entonces pasaron las horas, los días, los meses y te quedaste conmigo. Te quedaste llenando mi vida de felicidad infinita, te quedaste enseñándome que la vida es más bonita cuando amas a alguien como yo te amo a ti, te quedaste y me enseñaste que los desastres como yo, también merecen ser feliz.
Éramos dos meteoritos que chocaron contra la tierra y lo destruyeron todo. Ahora solo queda polvo.
“No concordaban mucho. De hecho, casi nunca concordaban. Siempre se peleaban. Y se retaban uno al otro cada día. Pero a pesar de sus diferencias, tenían algo importante en común. Estaban locos el uno por el otro”.
–El diario de Noah.
— André Gide. (via ideasviajando)









