Hoy cumpliríamos un mes más si aún tuviéramos una relación.
Es cierto exactamente un 24 de noviembre nos hicimos novios, hoy se agregaría un mes más a esos dos años que estuvimos juntos.
También acabo de cumplir 3 meses sin ti en mi vida, he aprendido a observar y disfrutar las cosas que me rodean desde los amaneceres, los atardeceres, la lluvia, el calor, he aprendido a estar solo, a disfrutar no tenerte. También he dejado de pelear con la vida, con las personas, con lo que no tengo y no he podido ser, realmente me he relajado.
He dejado de mirar obsesionado, ¿qué haces? ¿Con quién estás? Solo porque no obtengo respuesta y a veces siembro más dudas en mí alocada cabeza.
Deje de tener la esperanza de qué tal vez un día regresarías para hacer funcionar nuevamente eso que teníamos.
Se fueron mis ganas de llorarte, esperarte, pensarte, extrañarte, desearte, amarte y cualquier verbo que le pueda añadir “te”. Ahora tengo miedo de volverte a encontrar un día (sigue siendo imposible que suceda), me da miedo no saber qué hacer en ese momento, no saber si correr ha abrazarte, decirte todo lo que me dolió, hacerme el tonto o estar enojado y ser increíblemente grosero contigo por nunca llamarme.
En realidad solo ha llegado resignación y aceptación ante la pérdida, aunque ya no tengo tanto que decir, mi musa el dolor se disipo, la tristeza abandono mi cuerpo y ya no encuentro tanta inspiración ni las palabras para seguir escribiendo.
Día con día encuentro nuevas cosas que apreciar, me conozco un poco más, puedo ver diferentes colores no solo la misma escala de grises, vivo cosas nuevas aprendiendo de ellas, porque el dolor que sentí ante tu partida fue totalmente nuevo para mí, como los han sido todos los días sin el ser que más amaba. Solo puedo decir gracias por lo que me has hecho vivir sin saberlo.

