Avatar

Anyelen❣

@kraking1001-blog

Sólo necesito que la vida me demuestre que vale la pena ser vivida.

Mi psicóloga favorita.

Imposible no describirte

con todo lo que provocas.

Eres luz, eres magia,

una chica de lindos ojos cafés,

que resalta entre palabras,

la dueña de los pensamientos

y sentimientos más hermosos

que profundizan el alma.

 Eres como el universo,

un cosmos hermoso,

lleno de constelaciones

nunca antes vistas,

pero que todos admiran

por el simple hecho de ser hermosa.

 Perfecta, tal cual eres,

con tus dulces ojos,

con tu inigualable sonrisa,

con tus cachetitos hermosos

que se sonrojan cada vez

que tu corazón palpita.

 ¿Y es que como no quererte?

si tienes todo lo que quiero,

una voz que me levante en las mañanas

y me diga te quiero.

 Intentando descifrarte,

me muero,

pues inspiras en mí,

la poesía más hermosa que

nunca antes te leyeron.

 Todos los días tristes y nublados 

desaparecieron,

no son fríos ni amargos,

están impresos de tus luceros.

Convertiremos cada mañana,

en poemas que no se escribieron,

haremos del amor el arte,

que todos imaginan,

pero pocos quisieron.

 Mi niña,

¿Aceptas conmigo recorrer el mundo a pesar de no ser el primero?

No paro de pensar en ti, 

Provocas emociones en mí,

Me gusta tu actitud,

No sé como lo haces,

Es que tú eres demasiado,

Futurística, encantadora,

Debo admitir que me gustas,

Tu hermoso cabello me encanta,

Quisiera acercarme a ti,

Cautelosamente, sorprenderte,

Amarte con mi corazón,

Quiero besarte hasta no respirar,

Quiero ser tu espejo,

Como arte quiero componerte,

En tu corazón quiero ser el médico,

Suturar tus heridad con mis labios,

Hacerte sonreír como mereces,

Y no importa si me matas en el intento,

Pues dolería porque tú me ames♡

Un día alguien te dijo, que: “nadie en el mundo, le pertenece a nadie”, y no digo que este equivocado, solo que yo, cariño, siempre he sido tuya y siempre lo seré. Y no, no se trata de posesión, no hablo de nada físico; si no del deseo que tengo de perderme en tu alma con la calma que le brinda a la mía, deseando la eternidad a su lado, porque aunque te vayas gran parte de mí se iría contigo.

Bae🎱

Hermanito

Mi querido hermanito,

Desde que te conocí mi vida cambio,

El tiempo paro, vibro y se alegró,

El espacio y toda maldad desapareció,

Y en la armonía del mundo todo mejoró…

Hermanito…

Gracias por brindarme seguridad en tus brazos,

Por acompañarme en los malos ratos,

Por aconsejarme cuando lo he necesitado,

Por caminar conmigo de la mano,

Pero por sobre todo nuestro cariño, los planes a futuro y tus abrazos,

Hermanito…

Eres importante en mi vida,

Y te quiero como no te imaginas,

De antemano sabes que tienes mi corazón,

Mi apoyo, mi cariño, mi fiel seguridad y mi amor,

Hermanito…

Eres mi superhéroe favorito,

No hay alguien más fuerte y valiente,

Ni mucho menos más lindo o inteligente,

¿Sabes? 

Te quiero infinitamente, 

Y si alguna vez hiero tu corazón o te decepciono,

Anhelo que recuerdes que estamos en constante cambio cual arrollo,

Disculpame,

Mi intención es brindarte sonrisas, 

No dolor, ni mucho menos bajarte las expectativas,

Hermanito…

En acciones te mostraré mis disculpas,

Aunque quizás ahora no las creas,

Tu felicidad es primero y anhelo que sepas,

Si aveces mi tiempo no me permite hablarte, 

Recuerda en mis pensamientos siempre estas, y lo sabes,

Disculpame si te falle…

Es lo que menos quiero,

Pues siempre serás mi superhéroe,

Y lo más bonito que tengo.

-Poeta Millennial

Querido psiquiatara, he querido matar tiempo haciendo las cosas que me gustan, estar ocupado mayor parte del tiempo pero eso nada sirve, me siento solo como persona y emocionalmente, es tan emocionante que alguien me pregunte cómo estuvo mi día porque ya casi nadie lo hace, a veces pienso que solo soy un cero a la izquierda que las personas buscan cuando quieren sumar o restar, es irónico sabes porque me gusta ayudar a las personas, doy consejos y no aplico ninguno de esos en mi, acabo de llegar a casa después de un largo día, me siento tan triste y vacío que da pena, no sé qué hacer.. hace rato no escribía hacía a ti.

Poeta Inestable

He conocido un sinfín de desastres a lo largo de mi vida, cada uno con cualidades distintas.

El desastre número uno era parecido a un vorágine, desenfrenado e intenso, una mezcla de sentimientos no controlados, por la tempestad provocada tras huracanes violentos.

El desastre número dos era distinto, él se relacionaba con la naturaleza, se percibía como un árbol, y al igual que este, tenía miedo a ser cortado otra vez por la navaja. 

El desastre número tres, lloraba mucho, no lo niego, sufría bastante, sin embargo, a diferencia de los otros dos, encontró su escape a través de de una guitarra y unos versos líricos. Descrita como arte, pero uno de los más bonitos.

El desastre número cuatro era bueno, pero fue herido, por miedo a salir dañado, se quedo callado y sin ganas de existir. 

El desastre número cinco era arte, pero se consideraba desastre, no sabia que era poema y poeta, a pesar de que sus versos sangren. Amaba su poesía rota, a pesar de estar en catástrofe.  

El desastre número seis, no debería ponerse celoso, al igual que el número cinco se adentró a la literatura, así como Benedetti a las novelas, decidió seguir el arte, para completarse como estrofa dentro de un poema. 

El desastre número siete no fue tan distinto, compartía la pasión por la literatura, sus versos a pesar de ser rotos, eran profundos. Inspiraban a destrozar el lápiz y romper el papel con tal de ser escritor, así como él. 

El desastre número ocho fue caótico, pero especial, se convirtió en retrato infinito de inspiración, tras a la poesía llegar.    

El desastre número nueve, tan dulce como la miel, imperfecto como todos los demás, sin embargo perfeccionista, poesía pura, versos con lírica capaz de tocar el corazón.   

El desastre número diez fue enigmático se convirtió en la musa de mi poesía, tocó las fibras de mi corazón, sin duda alguna fue catastrófico, pero a la vez lleno mi vida de emoción.  

El desastre número once brillaba mas que el sol, pero decía no estar completo, por eso daba brillitos a los demás, para ver si con eso, podía al eclipse llegar.  

El desastre número doce, difícil de describir, provocaba sensaciones en humanos incapaces de sentir.    

El desastre número trece era tierno, pero a veces lo negaba, siempre quiso dar más pero sus inseguridades nunca lo dejaron.

El desastre número catorce también era tierno, sin embargo a diferencia del número trece, era tímido, aunque bueno, eso no le impidió convertirse en arte cuando se convirtió en lindos versos en prosa.  

El desastre número quince era depresivo, quería rendirse, no dejaba de compararme con él. También soy desastre hecho persona que encuentra su vida a través de una pluma y un papel 

El desastre número dieciséis a pesar de contar con unos ojos hermosos se comparaba con las cenizas, decía no ser nada pero lo era todo cuando a través de versos su alma sanaba. 

El desastre número diecisiete era romántico, pero siempre lo dañaron, estaba roto por amores del pasado que no lo valoraron y con el jugaron.  

El desastre número dieciocho tenia la voz de un ángel que al llegar al cielo te atrapaba, te hacia tocar las nubes, cuando a su atmósfera entrabas.  

El desastre número diecinueve, inestable, pero al mismo tiempo poeta, describía su vida en versos así como Neruda en cada uno de sus poemas.  

El desastre número veinte estaba roto, triste, apagado, como una llama arrasada por la nieve, lo que no notaba era que cada vez que me miraba, me hacía sentir esa calidez que en siglos atrás no encontraba, y me complementaba con él.  

El desastre número veintiuno, perfección en su máximo esplendor, llenaba de color la vida gris de cada persona que se acercaba a su alrededor, su lema era “pura vida” , a pesar de tanta tempestad.  

El desastre número veintidós era imperfecto, también estaba roto, no sanaba nunca por la depresión causada en casa, y por no ver la pureza de su alma.

El desastre número veintitrés era magia, pero jamás lo notaba, encontró su escape en libros, y lleno al mundo de amor que su alma había callado por años.        

El desastre número veinticuatro, un laberinto oscuro, algo complicado de descifrar, el misterio que siempre quise descubrir, y que me dio la oportunidad de por lo menos encontrarla.   

El desastre número veinticinco, como una madre a mi llegó, me lleno de consejos, me mimo. Poder describirla en letras es poco, comparado a lo que ella en mi vida logró. 

Podría seguir y seguir, nombrando a cada uno de los desastres, pero creo que la mayoría ya lo sabe, cuando empiezo no paro. No me queda más que decirles que los quiero, y que a pesar de que se consideren desastres no lo son. Para mi siempre serán desartestre.

Sé que suena ridículo, pero contigo de verdad quería hacer las cosas bien.

Quería cuidarte, darte la seguridad que anteriormente te habían quitado cuando rompieron tu corazón.   Quería abrazarte, llenarte de la calidez que te faltaba por parte de tu familia, y darte el amor que no supieron darte.

Quería besarte, saber la combinación rara que provocaban tus labios al postrarse sobre los míos.

Quería verte feliz, sonriendo,  iluminando mi mundo como la primera vez que nos conocimos.   Quería verte triunfando, saliendo del abismo,  logrando tus metas, no cayendo en lo mismo.

Pero, sobre todo, quería que fuéramos juntos, no separados.

El era arte, yo era desastre.

A él le gustaban las cosas catastróficas.

Le gustaba ver cómo desataba mi caos.

A mí me gustaba ver cómo creaba arte con solo mirar.

Éramos un perfecto desastre.

Yo desataba caos, él arte, juntos hacíamos un hermoso y caótico arte, 

(un hermoso desastre)

Que no todos podían comprender.

Para el chico de la poesía.

Pasaste de tener trece años a diecinueve, y en el transcurso de ese tiempo, me he dado cuenta de que has cambiado. 

¿Recuerdas las noches tristes? Yo no las he podido olvidar, le llorabas a papá porque se fue, y querías que al igual que él, tú triste final llegara ya.

Estabas hecho un desastre, no me vas a dejar mentir,

la gente te miraba con lástima, y lo único que decían era: “Pobrecito, de esta no va a poder salir.”

Te apodaron huérfanito, y muchas veces se burlaron de ti,

¡Pobres tontos!

Con el sufrir no se juega, y a ti te hicieron mierda más de una vez.

No solo fue la muerte de tu padre, pasaste más de un suceso.

transtornos alimenticios y el ruin sufrir de un corazón roto.

Chico de la poesía, en esos tiempos estabas derrotado.

Más sin embargo, cuando más mierda te sentiste,no te dejaste vencer. Agarraste valor chico, y con la ayuda de un lápiz y papel empezaste a vivir.

Chico, de la poesía, a pesar de ser solo un crío, supiste crecer en la soledad. 

Reinaste entre la oscuridad, rompiste aquella armadura de fuego, a aquellas voces en tu interior les dijiste: “No me jodan, no tengo miedo, yo creo en mi, y sé que tarde o temprano de esta voy a salir.”

Convertiste tu catastrófico dolor en un increible e inigualable arte,

que ahora, después de mucho tiempo, y ver en lo que te has convertido, no me queda más que decirte que: “Estoy jodidamente orgulloso de ti”.

Posdata: “Por favor, sigue escribiendo, que aquí entre sonrisas y lágrimas yo te seguiré leyendo”.

“Me es difícil alejarme aún sabiendo la verdad, porque cuando uno se enamora y lo entrega todo, le cuesta aceptar algunas cosas, le cuesta alejarse, le cuesta saber que aunque siga hablando con esa persona, no siente lo mismo, y no podrán llegar a lo que él alguna vez imaginó”

— Sentimiento mutuo

“Y te siento acelerándome, con cada caricia tuya, con cada latido qué brota de tú pecho, incendiando dentro mío lo más dormido qué habita dentro de mí ser…”

La niña estaba tremendamente asustada,

Volteo y vio a alguien con la mirada desgastada.

La niña le sonrió y fue recompensada 

Con una sonrisa maltratada, 

A la niña le causaba dolor su mirada

Pues en ella se le reflejaba la tristeza acumulada. 

La niña se quedo observándola,

-(La niña empezó a romper en llanto)-

La niña se dio cuenta que esa mirada muerta

Era de ella. 

Aquella persona tan triste era ella, 

Aquella niña estaba frente a su reflejo, 

Que complejo era aquello.

(La niña murió un poco por dentro).

Odio como me hablas y tú forma de conducir. Odio tu corte de cabello y lo que llegue a sentir. Odio tus espantosas botas y que me conozcas bien. Te odio hasta vomitar que bien va a rimar. Odio que sepas pensar y que me hagas reír. Odio que me hagas sufrir y odio que me hagas llorar. Odio tanto estar sola que no hayas llamado aun, pero más odio que no te pueda odiar aunque estés tan loco, ni siquiera un poco Lo he de intentar.