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Zikzin

@kikyo-gomury

Dicen que soy un océano de hielo, que tengo que reír más y callar un poco menos.
Acerca de mi: A veces me siento en la cama y trato de entender hacia a dónde voy, a veces siento que me estoy perdiendo en la rutina día a día, sin conocer el curso de mis decisiones, eso me llena de ansiedad.

Seguen // Acerca de mi

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Un momento íntimo.

Para mí ese momento no es estar desnuda a tu lado, no es jadear tu nombre ni besar tu cuerpo.

Para mi ese momento es mucho más, más real, más sentimental, más yo.

Es secar tus lágrimas y que tú seques las mías.

Es reír y frustarme por cosquillas.

Es hablar por horas y que me escuches.

Es comer y beber vino.

Es ver una serie y que me hagas mimos.

Es sonreír mientras vemos el atardecer.

Es ver las estrellas y que me susurres alguna tontería.

Es contarte mi pasado y que te quedes.

Es que me sonrías mientras conduces y me cojas la mano.

Es jugar sin miedos ni reglas.

Es ser, entera y rota, fuerte y vulnerable, loca y madura, yo sin miedos y con dudas.

Es que después de todo te quedes y me mires con amor, que sonrías y me hagas reír.

Katastrophal
El matrimonio a tu lado.

Desde que era una adolescente fuí una fanatica del amor y el romanticismo. Soñaba con que algún día me casaría con un hombre que me amara tanto y decidiera formar una vida a mi lado. La idea me hacía ilusión.

Entonces a una corta edad muchos de mis familiares empezarón a comprometerse y descubrí lo bonito que podrían ser las bodas. Asistir a cada una de ellas me encantaba y pensaba "Algún día alguien me mirará así, algún día yo seré quién este ahí."

Y disfrutaba de los pequeños detalles que los novios me proporcionaban, siempre tuve este don de capturar momentos mágicos y atesorarlos en mi mente. Me derretía cuando las parejitas se hacían miraditas complices, los susuros entre los bailes y la ingeniosa manera de escribir sus votos.

Sin duda esa, era mi parte favorita. Me gustaba mucho escuchar los votos de amor porque en ellos se veía un poco de todo el amor que contenían y la dedicación como diversión de escribirlos. La forma tan rómatinca de decirle a alguien con tus propias palabras que quieres pasar una vida a su lado sin importar lo bueno o malo que venga de por medio.

Y aunque hace algunos años me deshicé de la idea del matrimonio porque creí por un tiempo que el amor no existía volví a replantearmelo cuando lo conocí a él. Cuando conocí a Jonathan.

Era gracioso y un poco frustrante porque solía decirme a mi misma "¡No puedes pensar en matrimonio con él, sólo llevan unos cuantos meses juntos!" pero mi corazón me tracionaba y terminaba convenciendo a mi mente de pensar en un futuro a su lado y de que al final de todo el matrimonio no era tan malo.

El fin de semana pasado la idea volvió de nuevo a mi mente mientras conversaba con su mejor amigo y el afán que tenía de ser nuestro padrino de bodas e incluso de nuestro primer hijo. Al principió me pareció una idea chifladisíma porque ni siquiera estabamos comprometidos y apenas tenemos veintún años pero después, me pareció demasiado tierno como incluso su mejor amigo nos veía a futuro siendo él y yo. Y ante eso, mi mente y mi corazón no pudieron evitar pensarlo. Evitar pensar cómo sería nuestra boda.

Y cuando me quedé a solas hablando con Jonathan sobre nuestros planes y lo que queriamos a futuro sentí que moría cuando me dijo "Me gustaría quedarme contigo por mucho tiempo, firmemos un contrato de 10 años y después si aún me quieres, lo renovamos."

Sólo podía pensar en que hace unos meses en mis momentos nostalgicos y romanticos en dónde me imaginaba una vida a su lado le escribí mis votos de amor. Y estos decían:

"Prometo amarte incondicionalmente hasta mis ultimos días, prometo hacer que la sinceridad prevalezca en nuestra relación como lo ha sido hasta ahora y que el respeto, la pasión y el amor que nos tenemos sean los valores que sustente lo nuestro. Prometo nunca dejar de admirarte por tus logros y felicitarte en cada exito que se atreviese en tu vida. Prometo ser ese soporte que necesites en tus días malos, buenos o de enfermedad. Prometo cuidar tu ideal del amor e incluso fortalecerlo para que no tengas motivos de dejar de creer en el. Prometo seguir intentando cada dia ser una mejor persona para ti y para nuestra relación. Prometo ser tuya hasta el final, sin importar cual sea el destino de esta historia. Yo siempre te voy a pertenecer porque jamás volvere amar ni ser la misma después de ti. Prometo aguantar tus gustos extraños cuando se trate de peliculas y prometo disfrazarme de Spiderman las veces que sean necesarias con tal de verte feliz. Prometo no desesperarme o enfadarme cuando las cosas no salgan como esperamos pero tambien prometo ayudarte a arreglarlo. Prometo seguir buscando ideas innovadoras para este amor tan curioso y delicado que tenemos prevalezca, asi como prometo seguir dedicandote una y mil canciones y quizá, otros tres millones más de textos de amor y cartas desprevenidas. Pero prometo siempre amarte, cuidarte y respetarte.

Siempre tuya, siempre mío, siempre nuestros. "

El destino es tan incierto e inseguro y el olvido es tan fuerte y constante pero aún sabiendo eso, quiero seguir estando contigo todo el tiempo que la vida nos permita.

Te amo Jonathan. Te amo y quiero formar un futuro a tu lado porque no hay nadie después de ti. Podría tener miles amores más si esto llegase a terminar pero nunca podrían compararse a esto que siento por tí.

Asi que deseo y sueño con que algún día pueda decirte estos votos de amor en el altar, con cumplir el sueño de tú mejor amigo de ser nuestro padrino y con renovar ese contrato de 10 años porque sé que seguiré amandote con la misma intensidad.

Te ama para siempre, Daf.

“Yo quería quedarme, quería descubrir el paraíso que podría llegar a ser la vida si permanecía entre tus brazos, pero me soltaste sin mirar atrás.”

— Recovecos de mi alma

Las palabras son mágicas. Son pensamientos disfrazados, vestidos con la ropa que podemos elegir. Pueden ser armas y al mismo tiempo chaleco antibalas. Las palabras son, ante todo, combinaciones. Y si se hace mal, se convierten en laberintos.

Reiniciado // También puedo llorar

Tengo una fantasía que siempre imagino contigo, nos veo acostados, mirando el cielo desde un tejado o desde la cama y agarrados de manos observamos aquel cielo colmado de estrellas, mientras hablamos de todo lo que sentimos. Y de esa travesía que pasamos para estar juntos, se siente tan real que, cada vez te anhelo más.

— Edwin Silva