Sin querer me apago;
de la nada llega la melancolía y preocupación,
es como si presionaran un botón llamado aflicción.
No es que me quiera derrumbar, simplemente es algo que fluye sin meditar.
Unos días bien, otros días mal;
así todo pasa y ni logro entender.
Sólo me gustaría saber si debe pasar, si está bien o si yo estoy mal.
