Habiendo abandonado las acciones negativas, debemos renunciar a sus causas, que son las emociones negativas.
El único antídoto contra éstas es la sabiduría, que conoce la "no-realidad" de las cosas.
Según Nagarjuna y sus descendientes espirituales, la raíz de las emociones negativas es la ignorancia, que conduce a creer que los fenómenos son reales.
"El Pequeño Libro de Sabiduría del Dalai Lama".







