De escritor empedernido para una poeta
Soy un escritor empedernido, mis manos nunca se están quietas y quieren desahogar lo que tengo en la cabeza. Muchas veces, soy víctima de mis palabras diciendo verdades que, a su vez, pueden ser falsas, dependiendo del lector. Tú eres poeta, te inspiran los astros; lo bueno y lo malo; el amor y el desamor; el deseo de poseer un cuerpo y ser admirada por los demás; envidias a la luna y también le amas. Le escribes poemas, mientras la observas, deseando ser como ella, igual de bella. Puedo describirte en una palabra o en varias. Si así lo quisiera, puedo escribir un libro que hable sobre ti. La magia de tus manos me tiene sin control, esas que con un soplo de inspiración pueden describir la belleza humana de un cuerpo desnudo deseando ser tocado. Cuando las puertas se cierran y los focos se apagan, la oscuridad aparece y una llamada se convierte en luz, teniendo una noche fría. Esta puede llegar a ser cálida con la intensidad de mis palabras llegando a tu oído, querida poeta. Un susurro puede acariciar tu piel, tocar y hacer vibrar tu espíritu insaciable, llenándose de placer por las palabras de un escritor empedernido que ha tocado la puerta en la noche para quedarse a tu lado y no dejarte dormir. Para que seguir escribiendo lo que la mente de un hombre con deseos hacia una mujer puede hacer, si, aparte de la imaginación, el hacer es más placentero, aunque romper con la magia de la descripción puede llevarte a la decepción. -Ave Fénix
#Recuerdos
