Cuando muera quiero que mis cenizas las mezclen con tierra, y las pongan en un pozo, y en ese pozo pongan un árbol, un árbol de fruta, o un simple árbol grande, donde pueda servirle a alguien más... así viviré de nuevo, así viviré otra vida. Probablemente un día tengan que talarme, y seré una mesa, una silla, una escoba, una hoja de cuaderno, o un libro. ¿Se imaginan? ¡Que yo llegue a ser un libro! Y las letras escritas en mi, llegarían a ser leídas por mas y más personas. Sería inmortal... sería una vida infinita.