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@invisible-dimension

Y desde hace mucho, todo perdió el sentido, o nunca lo hubo.

Y al mirarte,

Las estrellas perdieron su brillo,

Y la luna te tuvo envidia

A la mitad de la noche.

Porque el sol al mirarte

Se enamoró de tu canción,

Y que su brillo y cada parte de su fulgor,

Se lo obsequió a tu calor.

~

Y desde entonces

Cuando cae el sol

Se aferra al recuerdo de tu ocaso,

Y la luna

Al verlos tan juntos,

Sus ojos la torturan.

~

Y pueden pasar cien años

O toda una vida,

Y él seguirá esperando

El día de tu partida.

~

Y cuando llegue ese día,

Las estrellas les regalaran su calor,

Y cada constelación,

Bailarán al compas de tu melodía.

Yo nunca creí en los para siempre, sin embargo con él quería uno. Tampoco creí en los Te quiero, sin embargo a él se los decía desde lo más profundo de mi corazón. Tampoco creí en Siempre estaré para ti, y sin embargo yo aquí siempre estaré.

-Invisible.

El caos, cariño tú lo eras todo, desde el anochecer más alucinante y hermoso, hasta el caos más desesperante y tenebroso.

Sin embargo ahora te has ido, y quedaré en el olvido, pero la vida sigue y no pienso quedarme en el mismo sitio.

-Invisible.

Me pierdo en el café de sus ojos, esos que me causan insomnio. En el aroma de su cabello castaño, lleno de rizos incompletos. En el sonido de su risa, cuando evita una sonrisa. En el sonido de su voz, aquella que me quita la respiración. En los latidos de su corazón. Me perdí en él, y no encuentro el camino de regreso.

-Invisible.

Y todo el mundo caía a sus pies cuando lo oían suspirar, el sonido de su risa era la melodía que podía curar. Y cuando lo veía, era como si su rostro fuese la luna, en su piel pálida se encontraban los cráteres de ella, los cuales ardían al mirar las estrellas. Y sus ojos eran como dos zafiros creyéndose asteroides sin sentidos. Y en su cabello se hallaban polvos de estrellas, los cuales me hacían adicta a ellas.

-Invisible.

Te pienso, te pienso
y te pienso tanto que no hay otra cosa más en mi,
quisiera embriagarme de ti,
quisiera fumarme tu amor y ahogarme con tu boca,
quisiera drogarme con tus manos, porque sólo te quiero a ti,
porque sólo te necesito a ti.

Déjame ir,

la luz se extinguió,

mis latidos igual,

cuando el café se enfrió.