HI.

@illanzasg15

18 / Venezuela
a veces sólo quiero morirme por un ratito y otras para siempre.

mi mente.

En la primera temporada de 13RW, cuando Hannah dijo; “no merezco estar con alguien como tú, te hubiera arruinado”, realmente sentí eso. Lo sentí tanto que me hizo preguntarme ¿Qué tan lastimadas estamos como para pensar igual que hannah? ¿Que tan roto tenemos el corazón para pensar que no merecemos a alguien que nos haga feliz?

–Galleta 🍪

Creo que una de las peores sensaciones es cuando te das cuenta que estás solo. Que ya no tienes amigos, que discutieron o simplemente se alejaron de un día para otro y ya no tienes a nadie. En esos momentos que quieres hablar con alguien desde la cosa más importante a la estupidez más mínima, pero no tienes a nadie. En esos momentos que ves a todos saliendo con sus amigos y tú no tienes con quien estar. Esa sensación es horrible, porque aparte de sentirte solo, te sientes como si no valieras, como si no fueras lo suficientemente bueno para tener gente que esté contigo, que eres reemplazable. Ves como esos amigos que eran tan importante para ti, ya no te hablan, se juntan con otros amigos, se olvidan de ti, como si no importaras. La soledad es una sensación horrible.

Desaparecer.

Todos a mi alrededor reían alegremente,

iban y venían, de un lado a otro,

tan llenos de energía, tan llenos de vida,

todos con sus amigos, todos con su grupito.

Hacían bromas en la escuela y la profesora reía,

la clase entera reía.

Y al finalizar cada clase todos salían

llenos de emoción a comer con sus amigos,

algunos otros iban al cine con su novio o novia,

otros salían para irse a fiestas.

Y al día siguiente lo mismo,

el mundo parecía tener preestablecido el comportamiento de quienes lo habitaban,

o al menos de los que me rodeaban.

Pero también parecía estar preestablecido el mío,

porque por más que lo intentara

yo no podía seguir ese curso.

Yo los miraba desde la banca de la esquina,

sola, sin un grupo de amigos,

sin siquiera un amigo,

reía, por supuesto, pero sólo porque todos lo hacían,

aunque en realidad, lo único que quería,

(tristemente todo el tiempo)

era llorar

o desaparecer.

Fuimos ese amor roto.

Sí, ese amor al que nunca debí llamar amor.

Fuimos el amor de los cimientos rotos y las sonrisas fingidas.

El de las palabrería bonita y las promesas no cumplidas.

El de los gritos y el dolor.

El de las reglas y prohibiciones.

Fuiste ese amor, que nunca fue amor

Sino

Posesión.

Fuiste ese amor, el de los besos llenos de veneno.

Las caricias llenas de mentiras y los abrazos acompañados de puñaladas.

Fuiste ese amor,

Aunque nunca fuimos amor.

Fuiste ese amor,

Aunque nunca fuimos, amor.

Fuimos ese amor…

Cualquier cosa mala que me digas será repetida , y desconstruida, y analizada en mi mente un millón de veces, y si me quedo en silencio mucho tiempo es porque tengo que pelear con mi ansiedad antes de poder pelear contigo.

Y quebré en llanto; no podía más, sabía que en algún momento explotaría y ese fue el momento en el que ya no podía guardar nada más en mi interior, no podía seguir mordiéndome la lengua. Y sólo llore, y llore.