Avatar

Tienes que verlo

@hugol1028

Avatar

"Todas las gracias que queramos obtener, las pidamos por medio de María, porque ella alcanza todo lo que quiere y sus oraciones jamás serán desatendidas".

"All the graces we want to obtain, let us ask through Mary, for she reaches all she wants and her prayers will never be neglected."

San Alfonso María de Ligorio

Avatar
Exacto todo llega a Dios por medio de María

¿Qué es el eneagrama de la personalidad?

Estaba hablando por chat con una seguidora sobre su interés por los Eneagramas y aunque ya hemos tocado este tema, creo interesante hacer un recordatorio.

Descubrir, concretar y etiquetar el tipo de personalidad de cada individuo es una manera de facilitar el análisis y la evaluación del mismo, explicar su comportamiento, así como apoyar diagnósticos psicológicos además de establecer vías para el crecimiento personal. Una popular herramienta para definir los tipos de caracteres individuales es el eneagrama de la personalidad que incluye 9 tipos básicos.

Esta figura sería la representación gráfica de esta clasificación de la personalidad que pretende explicar la estructura mental de los seres humanos, una suerte de cartografía psicológica que esclarecería nuestro modo de pensar, sentir y actuar en base a una serie de patrones que incluyen los 9 eneatipos o tipos básicos de personalidad, los centros o tríadas, así como los desplazamientos e interacciones, niveles y dirección del desarrollo de la personalidad.

Los valedores del eneagrama como forma de clasificación de la personalidad advierten que las personas no cambian de un tipo básico de personalidad a otro, aunque existen “desplazamientos” entre tipos dependiendo del contexto y la situación individual señalando que “no existe un tipo mejor que otro”.

El perfeccionista (1)

Se refiere a personas muy exigentes y meticulosas que sufren por los errores propios tratando de acercarse a la versión ideal que tienen de sí mismos. Suelen comportarse de forma rígida adoleciendo de falta de flexibilidad con otras personas y teniendo predisposición al resentimiento y a la ira.

El altruista (2)

Se define como aquella persona generosa que trata siempre de ayudar. Una suerte de “salvador del mundo” que se sienten cómodos proyectándose hacia afuera, minusvalorando sus propias necesidades. Precisa libertad en su modo de actuar generando empatía como forma de ganarse el afecto de los demás.

El triunfador (3)

Dando mucha importancia a la imagen que proyecta hacia los demás, suelen mostrarse como líderes naturales con cierta tendencia al narcisismo intentando de forma recurrente mostrar la mejor versión de sí mismos lo que los lleva a un elevado grado de autoexigencia. Suelen ocultar sus sentimientos y sus rasgos más inseguros buscando la aprobación de los demás.

El individualista (4)

Persona muy expresiva, con tendencia al drama, generalmente ensimismada y con mucho temperamento, suele presentar alto grado de sensibilidad lo que le puede ocasionar episodios melancólicos.

El observador (5)

También individualistas, el observador, sin embargo, prefiere mantener la distancia evitando los arrebatos pasionales. Disfruta observando y analizando la realidad desde una situación externa, no sintiéndose cómodo cuando debe tomar partido. Reservado y frío por naturaleza, puede tener tendencia a la avaricia rechazando el compromiso emocional.

El cumplidor (6)

Se siente cómodo en entornos reglamentados en los que unas normas básicas marcan unos límites claros. Personalidad leal y responsable puede, no obstante, caer en una cierta falta de cintura para adaptarse a los cambios mostrando inseguridad, ansiedad e incertidumbre en entornos menos reglados.

El entusiasta (7)

La espontaneidad, la versatilidad y la creatividad son sus principales valores mostrándose polifacético y flexible a los cambios, acudiendo al sentido del humor como forma de relativizar los conflictos. Con tendencia al hedonismo y a la huida de la realidad son individuos que pueden adolecer del síndrome de Peter Pan.

El justiciero (8)

Muy seguro de sí mismo, decidido y tenaz pero también conflictivo, dominante, desconfiado y poco empático, muestra una confianza ciega en la justicia en su sentido más amplio. Para él, el que la hace la paga y cada cual debe tener lo que se merece en base a su esfuerzo y actitud. Líder y defensor de los suyos y de lo que considera suyo, su figura se relaciona con el ‘líder de la manada’.

El pacificador (9)

Tiene grandes habilidades diplomáticas siendo de gran ayuda para resolver conflictos intentando siempre mantener una actitud neutral lo que le conlleva dificultad para posicionarse, siendo poco rotundo y asertivo. Es muy precavido, paciente y flexible, aunque ambiguo y dubitativo cuando se trata de tomar decisiones personales.

Tal y como señalan los valedores del eneagrama, los 9 tipos de personalidad son solo uno de los factores que explican la identidad de cada sujeto, precisándose otros elementos de análisis como los tres ‘centros de personalidad’ para completar una visión integral del individuo. Cada centro es definido por una respuesta emocional dominante que caracteriza los tres eneatipos que convergen en ese centro:

  • Centro instintivo: eneatipos 1, 8, 9 en los que domina la ira y la rabia.
  • Centro sentimental: eneatipos 2, 3, 4 en los que domina la vergüenza.
  • Centro del pensamiento: eneatipos 5, 6, 7 en los que domina el miedo.

Aunque los defensores del eneagrana niegan que un individuo pueda salirse de su tipo básico de personalidad sí admiten el ‘desplazamiento’ hacia otro eneatipo que suele ser perteneciente al mismo centro. Es decir, si eres un cumplidor puedes desplazarte hacia el entusiasta o al observador dependiendo de las circunstancias. Este desplazamiento vendría a ser una suerte de alter ego de cada persona que le mostraría hacia dónde puede llegar al margen de su rol cotidiano.

Como quiera que la personalidad es dinámica, flexible y adaptativa a los cambios que se producen también en el entorno del individuo, el eneagrama de la personalidad fija 9 niveles de desarrollo agrupados en tres grupos, una manera de reflejar la naturaleza cambiante de los propios patrones de la personalidad:

Saludable

  • Nivel 1: Nivel de liberación
  • Nivel 2: Nivel de capacidad psicológica
  • Nivel 3: Nivel de valor social

Promedio

  • Nivel 4: Nivel de desequilibrio / rol social
  • Nivel 5: Nivel de control interpersonal
  • Nivel 6: Nivel de sobrecompensación

Nocivo

  • Nivel 7: Nivel de transgresión
  • Nivel 8: Nivel de obsesión y compulsión
  • Nivel 9: Nivel de destructividad patológica

Por último, el eneagrama fija una dirección en la que se está desarrollando la personalidad, reflejando, de la misma forma, que los eneatipos no son categorías estáticas. En este sentido, la dirección de integración o crecimiento denota que la persona avanza en sentido positivo, mientras que la dirección de desintegración o estrés indica que la persona se mueve en sentido negativo debido a la falta de control de una situación que puede generar estrés y, por consiguiente, cambios en la personalidad.

Un buen uso del eneagrama de la personalidad puede conducirnos a un mayor autoconocimiento lo que supone optimizar la mejora de la gestión de nuestras emociones y actitudes tanto hacia nosotros mismos como hacia la realidad circundante siendo un instrumento que se puede aplicar tanto en recursos humanos en las organizaciones como en el ámbito de la resolución de conflictos.

No obstante, como cualquier otra fórmula de clasificación de las personalidades, el eneagrama tiende a etiquetar a los individuos bajo rasgos recurrentes y hasta tópicos obviando que la personalidad es una compleja red de cualidades y circunstancias personales en las que también influye decisivamente el entorno.

A pesar de que al eneatipo básico se suman otros factores, como los centros, los desplazamientos o los niveles y dirección que tratan de ampliar las fórmulas de identificación de la personalidad del sujeto, el eneagrama no es considerado como un test de personalidad válido desde el punto científico al fundamentar sus raíces en el esoterismo y/o la numerología.

ℜ𝔬𝔰𝔞 🖤

(si en el buscador del blog tecleas ENEAGRAMA te aparecerán los posts anteriores sobre este tema)

Avatar
Revisen su personalidad !!!

Cómo afecta el calor a la salud mental

Las olas de calor ya no son una excepción, algo puntual durante el verano, sino algo que se espera que suceda con frecuencia durante estos meses. Los termómetros alcanzan temperaturas máximas dignas del desierto y las mínimas no bajan lo suficiente para dormir bien. Las recomendaciones que todos conocemos —mantenerse hidratado, no exponerse al sol o no hacer deporte en las horas centrales del día— están destinadas a evitar los golpes de calor y otros problemas en nuestra salud física. Sin embargo, la salud mental tampoco sale indemne de estos días.

Numerosos estudios llevan años relacionando el aumento de las temperaturas con cambios en nuestro estado de ánimo y comportamiento. Olas de calor que se relacionan con olas de crímenes, la tendencia a usar más el claxon cuando hace mucho calor (y más tendencia aún entre quien lleva las ventanillas bajadas y no viaja en una burbuja de aire acondicionado), el aumento del riesgo de feminicidios en olas de calor… También se incrementa en un 20% el riesgo de accidente de tráfico cuando la temperatura es muy alta y, si no nos hidratamos bien, cometemos errores similares a alguien que tenga un nivel de 0,8 g/l de alcohol en sangre.

En las urgencias psiquiátricas también se notan las olas de calor.  

Por cada grado que aumentan las temperaturas, la mortalidad relacionada con la salud mental crece un 2,2% y hay un aumento de las visitas a urgencias por temas de salud mental.

Un calor moderado nos anima, nos estimula a salir y a tener relaciones sociales

Sin embargo, cuando las temperaturas alcanzan valores extremos existe un impacto en nuestra conducta en general. Se produce un descenso del rendimiento laboral, por ejemplo, y una cierta irritabilidad, si acaso mayor en personas más propensas e inestables. En las personas con depresión, con trastornos de ansiedad y otras patologías, este calor produce un estrés significativo y pueden experimentar más cambios de humor, más irritabilidad, más frustración. Están más debilitados en estos procesos de calor extremo.

Yo lo noto en mi consulta, en ciertas épocas del año pueden aumentar las visitas de ciertos pacientes, como por ejemplo las fechas navideñas y las personas con problemas familiares. La sorpresa es que las olas de calor hacen que los pacientes, independientemente de su perfil psicológico, broten por cualquier lado.

Aunque las personas más vulnerables a los efectos del calor extremo sobre la salud mental son las que tienen patologías previas, en realidad cada grado extra aumenta el riesgo también para el resto de la población.

Estar de peor humor cuando hace mucho calor es comprensible: nos encontramos mal, estamos incómodos y tenemos que seguir con nuestra vida. El calor y el mal humor se mezclan y a veces ni los distinguimos. Hay mucha gente que tiene tendencia al enfado que no diferencia bien si está de verdad enfadada o solo tiene calor. Se nota sobre todo en niños, es una mala interpretación de la señal. Creen que están enfadados y buscan la razón a posteriori, pero si baja la temperatura, el ‘enfado’ se va

La ciencia lleva también años intentando explicar el porqué de ese mal humor más allá de la incomodidad, cuáles son los mecanismos fisiológicos que nos vuelven huraños y agresivos cuando sube la temperatura. Según varios estudios, esos grados extra alteran los niveles y el equilibrio de la serotonina y dopamina, neurotransmisores relacionados con las emociones. Además, encadenar varios días y noches seguidos de temperaturas altas hace que nuestras estrategias de adaptación fisiológica y de comportamiento se vean perjudicadas.

A todo esto se le suma la falta de sueño. La temperatura ideal para dormir ronda los 17-18º C. En noches en las que las mínimas quedan lejos (por encima) de los 20 grados, las personas que no viven en casas bien aisladas o con sistemas de refrigeración no logran descansar. Cuando dormimos realizamos bastantes tareas de reparación del cuerpo y, en concreto, del cerebro. En estas noches en las que la temperatura no baja, esa reparación no se realiza. La gente que tenga obsesiones tendrá más, la gente que tenga depresión tendrá pensamientos más intrusivos. Cada uno va a ir hacia lo peor en lo suyo

Además, el efecto es especialmente nocivo al encadenar varias noches de mal sueño. Con solo una noche, somos capaces de desempeñar determinadas funciones si son viejas y conocidas, conseguimos pasar el día. Sin embargo, conforme los días van pasando, la capacidad de concentración y de ejecución de tareas va disminuyendo. Se nota mucho a nivel laboral.

Las olas de calor son algo cada vez más frecuentes. En los últimos diez años se han duplicado y la tendencia no parece estar frenándose. Volviendo a los estudios que vinculan calor con crimen, en 2014 un investigador calculó que, si la tendencia continúa, entre 2010 y 2099 el cambio climático causará 22.000 asesinatos, 180.000 casos de violación y 1,2 millones de asaltos a mano armada adicionales en Estados Unidos, entre otros delitos. ¿Cómo hacer para minimizar el impacto de estas temperaturas en la salud mental?

Es muy importante la hidratación suficiente, evitar siempre que sea necesario la exposición al sol en las horas centrales del día y procurar compensar la situación con baños suficientes. También una actitud mental positiva porque, si atendemos a las previsiones meteorológicas, aunque estemos en verano y el calor es elevado, estamos sufriendo una ola que en unos días nos dará una tregua

También es importante intentar adaptarnos a este tipo de clima, siempre que sea posible.

Adapta tu ritmo biológico a tu área de productividad, adapta el comportamiento al clima en el que estás y no intentes mantener el mismo ritmo en verano que en invierno

Sin embargo, el capitalismo nos dice que “a las 8 de la mañana tienes que estar despierto, que hasta x horas trabajas, luego un poquito de ocio y a dormir”, y esto no es lo óptimo ni para todas las personas ni en todas las épocas del año.

Esto es un estado de alerta. No hay refugios de emergencia para dormir, las bibliotecas deberían estar abiertas, las piscinas públicas deberían estar todas abiertas. Si hubiera cualquier otro tipo de emergencia o catástrofe, se tendría en cuenta, pero no sé por qué la falta de sueño la gente no la considera, porque afecta a la salud mental y a la salud física

Debería de haber una puesta en marcha de planes de prevención efectivos frente a las altas temperaturas (“programas de atención a personas mayores y dependientes, sistemas de aviso y medidas preventivas para los grupos más vulnerables, por ejemplo, el de los trabajadores al aire libre”) y la importancia de un aislamiento térmico eficiente en las viviendas.

Pero como solo es una Estación del año VERANO , pues no pasa nada, todo normal.

Yo reconozco que desde que ha comenzado esta ola de calor estoy inaguantable, desesperada, agobiada, irritable … parezco HULK en uno de sus peores días !!!Odio el verano!!!

ℜ𝔬𝔰𝔞 🖤

Avatar
Cuidemonos del calor excesivo !!