Querida Charlie,
¿Sabes lo duro que es para mí el no saber si estoy enamorada? O el pensar si en realidad me llegué a enamorar. Tuve un error, tuve dos amores, no al mismo tiempo. Dejé a uno por estar con el otro. Ya te lo había contado. Uno había sido mi amigo, al que yo le ocultaba sentimientos y que poco a poco fui enterrándolos hasta ya poder decir que sólo éramos amigos, a pesar de que hubo algunos besos involucrados, pude llegar a convencerme a mí, a él y al mundo que no éramos más que amigos. Qué tonta.
Y el otro fue alguien que me supo enamorar, que presionó los botones indicados para que yo cayera, y vaya que caí, y muy bajo. Dolió, pero lo dejé ir, a pesar de que estaba enamorada de él. O eso quiero creer.
Me he engañado a mí misma por tanto tiempo que ya no sé diferenciar a quién sí amé.
No lo sé, Charlie.
El uno, vaya, a pesar de todos sus intentos yo no lo dejaba entrar. Y no porque no quisiera, sino porque no me daba cuenta. Los besos, pensarás, en uno, estaba ebria (cosa de la que no estoy orgullosa), el otro fue algo del momento, lo dejamos ir, seguiríamos siendo amigos, y los últimos fue cuando por fin ya me dijo TODO lo que él sentía. Para sólo meses después romperme el corazón.
Y lo hizo cuando él ya sabía que yo por fin podría estar con el otro. Y fui una tonta, una completa idiota. Por no saber qué hacer con mis sentimientos, me encuentro aquí, seis meses después analizando todo lo que ha ocurrido.
¿Cómo puedes saber si amaste a alguien, Charlie? ¿Me será posible saberlo?
Y es que el uno me dio tan poco tiempo para dar la transición de amigos a algo más que cuando por fin me había dado la libertad de darme a mí misma el sí, el me rompió completamente. Y de la peor manera, Charlie, de la peor manera.
Y el otro, simplemente se alejó, no lo juzgo, solo por un tiempo, lo lastimé Charlie. Y me siento mal, porque no sé, de verdad no sé. Pero el otro entendió mis sentimientos, se dio cuenta que jamás lo olvidé, y todavía no lo hago, Charlie. Es de esas personas que se vuelven capricho, que simplemente quieres tenerlos cerca. Y somos amigos, nos vimos enuna fiesta y sí hubo coqueteo, nos vimos en otra ocasión y sí hubo coqueteo, pero se vio más en la amistad. Nos hablamos, Charlie, eso cuenta.
Pero el uno, ya ni somos amigos. Nos rompimos. Y me da coraje, porque ni siquiera es por él. Y lo extraño, más que como amor, como amigo, porque vaya que era un amigo.
¿De verdad éramos amigos?
Alguna vez mi profesor de filosofía me dijo, “Cuando hay amor entre dos personas, la amistad no es ninguna amistad, es simplemente la búsqueda amable del más allá.“
Ese mismo profesor me dijo: ’No dejes que alguien te irrumpa tus sentimientos’.
Era sabio, y él veía lo que todos ignorábamos.
No lo sé Charlie, estoy confundida, porque quiero verlos a ambos. A uno, para volvernos amigos, al otro para poder curarle.
Y no estoy segura quién es el uno y cuál es el otro.
Con amor, confusión y desesperación, la chica que se enamoró de uno cuando debía ser del otro.
PD: Perdón si mis palabras no son claras, mis sentimientos tampoco lo son. (via dearcharlie)