Querida señorita con aroma a poesía, Airam:
Son las 00:00 de la madrugada, me he acostado en mi cama, y al querer dormir no he podido conciliar el sueño. K de Cigarretes After Sex, acaba de sonar aleatoriamente en mi playlist, y lamentablemente hizo que tu recuerdo se clavara como una daga en mi pecho, dejando salir la sangre y toda la tristeza que he acumulado durante tu ausencia.
Recuerdo que dijiste que fuera fuerte, que no siempre las personas que queremos van a estar con nosotros incondicionalmente, pero dime, ¿Cómo le explico a mi mente y corazón que aquella niña que me saco del abismo y me inspiro a ser mejor persona, desde hace un mes ya no está?
Duele, sabes, porque, aunque intente tararear una por una nuestras canciones favoritas, no puedo.
…
Azul: “Estoy cayéndome a pedazos por tu ausencia…”
Aunque no te pueda ver: “No tengo más motivos para darte, que este miedo que me da, el no volver a verte nunca más…”
A la distancia: “Por qué te vas así, como la luz se va, moviendo de estación, dejando oscuridad, y el hueco en mi interior desaparecerá, sin ninguna razón te volveré a pensar…”
Humo: “Mientras el humo se lleva tu silueta, tu historia se quedará, en un rincón… de mi corazón… ”
¡Agh! No sabes que tanta falta me hace escuchar tu voz.
..
Contigo nunca tuve miedo de expresarme, ni necesitaba limitarme para escribirte, ¿Recuerdas que te hice un poemario y un sinfín de detalles para que tu cumpleaños número dieciocho fuera el mejor?
No sabía que el precio de eso, sería extrañarte jodidamente hasta la profundidad de mi alma.
Joder, es que de haber sabido que esa noche iba a ser la primera y la única que iba a poder abrazarte, hubiera deseado que no se detuviera nunca.
Lamentablemente uno no decide el futuro, y es por eso, que, a pesar de todo, agradezco que ese día, hicieras de esa noche, la mejor de todo este 2018.
Las semanas van a seguir pasando, probablemente los meses también, y el fin de esta carta, no es para que te pongas a llorar o te sientas triste, si no para recordarte que: “Te quiero muchísimo mi pequeña niña con aroma a poesía”, tienes ganada ya una habitación con cama y lamparita en lo más profundo de mi corazón.
Espero que tus días no estén llenos de oscuridad, y si es así, te envío toda mi energía y fuerza para que puedas salir adelante.
Yo sé que después de leer esta carta, no te vas a dejar vencer, ya que sabes perfectamente que tú tienes el poder de cambiarlo todo.
Solo cierra tus ojitos, pide un deseo, así como lo hacíamos en cada 00:00, y sonríe.
De mi parte, yo estaré esperándote, sin importar cuanto tiempo pase.
Esperando que un día regreses, y recordándote, con mucho cariño, tu rayito de luz, Manuel.