Caminando por recuerdos me encontré a una chica rota,
siempre llorando,
siempre muy triste.
Desde sus grietas sangra
Y le duele, pero no lo suficiente como para decirlo
Y se ahoga, pero cree que puede soportarlo
Quisiera poder ayudarla, como quisiera gritarle que se hace daño al no permitirse sentir.
He llegado al final del recuerdo y ahora yo estoy llorando
Porque sigo rota y mis grietas siguen sangrando,
Como en el triste recuerdo de aquella chica rota.
-Lya





