Dicen que no hay nadie como el mexicano para burlar a la muerte o al menos para retrasarla lo más posible. Y qué mejor ejemplo que Macario (1960).
Esta película de Roberto Gavaldón, fue fotografiada por Gabriel Figueroa y protagonizada por Ignacio López Tarso, Pina Pellicer y Enrique Lucero. Es de lo mejor de la cinematografía mexicana dedicada al Día de Muertos. No es complicada de ver y resulta ser un enorme espejo de la sociedad y pueblo de México.
Fue la primera película mexicana nominada al Oscar como Mejor Película extranjera en 1961, es considerada uno de los grandes clásicos del cine nacional y una de las obras clave en la filmografía de Roberto Gavaldón
Esta versión “colorizada” de Macario. El proyecto realizado por el joven chiapaneco Woldemberg Pérez Zúñiga llenó de color los fotogramas “gracias a inteligencia artificial e interpolada”, en especifico un software llamado Deoldify. La polémica desatada ante la difusión del video, llena de opiniones encontradas, demuestra que la película mantiene un lugar privilegiado entre la cultura mexicana.















