Hicimos el amor. Pero no, no hubo penetración alguna, es más, no hubo desnudez. Hicimos el amor en la madrugada, cerramos los ojos, sentimos nuestros labios, nuestra respiración, nos tomamos de las manos. Abrimos los ojos, nos miramos el uno al otro, sonreímos como un par de enamorados, al oído nos susurramos un suave y sincero “Te amo”. Hicimos el amor de la manera más tonta y bonita, hicimos el amor.
Ms. (via bohemiofilosofico)





