-Recuerda que el amor no falla, quienes fallan son las personas. Tenemos la costumbre de poner en un pedestal a quien amamos, y ésta al errar, creemos que nos ha fallado.
¡Tonto!
Tú mismo te has fallado por seguir creyendo en ellas
~¿Y cómo no hacerlo? Si errar es de humanos, ¿Por qué no permitirme seguir fallando al creer en ellos, hasta encontrar a la persona indicada?
-¡Vaya! Creí que yo te daría un buen consejo, pero ha sido lo contrario. Ya lo has hecho tú.
~Recuerda, no importa cuantas veces se falle, siempre y cuando aprendas de ello y aprendas cada vez a amar más.









