Tal vez ya empecé a perdonar(te)
No sé, a lo mejor estoy entrando en la etapa en la que doy gracias por todo lo que tengo y no merezco, quiero pedir perdón por cosas que no hice mal, pero que lastimaron o molestaron. Ya es un punto sin retorno tal vez, o tal vez una simple etapa.
Nuevamente odio tener la razón, odio que mi desconfianza no sea en vano. Me encantaría poder decir "si, me preocupé por nada", pero ni siquiera eso puedo hacer, porque todo lo malo que pienso tarde o temprano se cumple, en mayor o menor medida.
Por supuesto, ni siquiera sé qué hago escribiendo esto, ni qué busco.
Si bien veo luces por todas partes, heaven talks but not to me. Las esperanzas no son para mí, porque no las voy a aprovechar, porque no las voy a disfrutar, no las puedo vivir.
No estoy hecho para vivir esta vida, tan sólo disfruto mínimas cosas que me permiten descansar, mas no el esfuerzo que lleva conseguirlas, si es que siquiera me esfuerzo.
Aunque me llene la boca de estrellas
No puedo alcanzar su regazo.
Por mucho que la busque a ella
Siempre me encuentro al rechazo.
Prefiero hacer mil sentadillas
Que en vela ensillar mis pedazos.
Aunque la luna en la noche no brilla
Del cielo solo veo retazos.
Me extraña el dolor de la astilla
Recuerdo dar cien martillazos.
Olvidé crear para mí una silla
Por centrarme en cortar ciertos lazos.
Dejé mi identidad a diez millas
Y sin rumbo marcharon mis pasos.
Tan solo paré sobre la orilla
Y me senté a esperar el ocaso.
Ni siquiera puedo completar una carilla
Sin sacar del renglón cada trazo.
¿Cómo voy a estar en mis casillas?
Si me puedo descarrilar con un simple abrazo.
Vuelvo a escuchar mis canciones favoritas.
Vuelvo a leer mis escritos viejos.
O al menos algunos de ellos.
Para recordarme quién soy.
Y ni mis canciones favoritas ni mis viejos escritos describen algo bueno.
Supongo que es necesario redescubrirse.
Necesitaba volver a saber quién soy.
Para poder darme el valor que merezco.
Y desde ahí volver a tratar con la vida.
Nuevamente vuelvo.
Porque ya no me reconozco.
Y en este mundo redondo, uno siempre termina...
Volviendo a empezar...
Diría que cada paso que doy da lugar a dos pasos hacia atrás.
Pero mentiría.
Porque podré dar mil pasos.
Pero el mundo nunca dejará de ser redondo...
Y desde un principio supe varias cosas
Sabes muy en el fondo lo que hay tras el papel
Sé que algún día en tu campo se marchitará esta rosa
Sabes que no soy hierba mala
Sé que soy una peste
Si sé que muero fuera de tu mirada
También sé aceptarlo, aunque cueste.
Atrapado en un limbo
Entre el principio y el fin
Hay recuerdos ambiguos
Algunos son por ti
Algunos son felices
O eso quieren decir
Pues creen ver las matices
En pleno día gris
Mi estructura es volátil
A veces sana, a veces frágil
Mi cordura es muy ágil
Se desenreda a través del lápiz
Pero con eso no alcanza
Para disparar al vuelo
Tiene a favor la balanza
La tristeza gobernando mi cielo.
Al sinvergüenza se comen
Mis caníbales cuervos
Me escarban el abdomen
Y de apatía los enfermo.
Maldita mi voz
Que no dice nada
Maldita mi espalda
Que evita mi adios.
Me odio rápido pero no de a momentos
Me odio en el vacío del universo
Me odio hasta en el último punto del verso
Me odio sin levantarme de mi asiento
Y es irónico que pueda escribir de forma tan bella un sentimiento tan insano
Y dejo atónito a mi corazon si lo niego demasiado
Pero la verdad es una
Y tal vez la situación no sea perfecta
Pero la edad no ayuda
Y el futuro no se proyecta
Dejo mis lágrimas en cuotas
Pagamelas cuando las sientas
Si ya mis mentiras se agotan
Al final son más de las que piensas.
