¿Qué me está pasando?
Él me llena hasta le vacío más pequeño
Este chico me devolvió a la vida, me la dió de nuevo.
Quiero volver a verme reír en tus ojos
Imagino una casa a su lado porque mi hogar simpre será dormidita en su pecho
Veo mi futuro nítido, siempre de su mano.
No me siento bien
Sé que le quiero porque cuando he tenido ganas de llorar he ido a él, y sin preguntarme el por qué me ha abrazado mientras yo me desmoronaba. La tranquilidad de saber que aunque llore sin ningún motivo él va a estar ahí
Tengo enormes ganas de ir a potar y echar todo lo que como
Qué coño hago temblando de nuevo?
Empecé el año sintiéndome insuficiente corriendo detrás de un amor que solo huía de mí, estando en sitios donde me tomaban como saco de boxeo, todas mis siestas acababan en vómitos y mis noches eran de interminables pesadillas. A penas dormía, me sobraba con 3-4 horas para comenzar otro día donde la ansiedad me devoraba, donde cada paso era una estaca en el pecho y una inseguridad a mi espalda. Ataques de ansiedad todas las semanas donde solía acabar medio inconsciente, yo solo era culpabilidad y un saco de huesos arrastrando los pies . Me sentí destrozada mentalmente en un pozo de oscuridad donde el agua solo subía y me ahogaba. Sentía que cualquier día mi corazón se paraba por lo rápido que iba, por abusar de mi adicción a la cafeína y tener tantas ojeras como puños mentales había recibido.
Acabo el año siendo una persona no diferente ni totalmente sana a nivel mental pero sí mejorada y mucho más fuerte, orgullosa de haber salido de ese agujero negro. Intentando afrontar y limar mis inseguridades, en unas ocasiones con más recaídas que en otras. Luchando con mi propia mente todos los días, haciendo todo lo posible por recordarle a mi autoestima la fortaleza que llevo encima. Poco a poco voy soltando la gran mochila de acero que llevo a la espalda, que tanto sudor y lágrimas me está costando. He aprendido a convivir con mi eterna amiga la ansiedad, a aceptarla y a aceptarme a mí con ella. La inestabilidad sigue al pie del cañón pero ahí estoy yo también para intentar darle un poco de tregua. Quizá no estoy dando todo de mí para sanar todas las heridas y convertirlas en cicatriz, pero confío en que puedo y lo haré, es una carrera de fondo y no de velocidad . He conocido el amor verdadero y el de mi vida y resulta que están en la misma persona que es quien ha vivido el antes y el después sin separarse de mi lado, cargado de abrazos y confianza en mí, haciéndome cada vez más fuerte, cogiendo mi mano en cada paso que doy, conociéndome plena y humana en todos los sentidos .
Hoy valoro mucho más a quien se ha quedado y todo sigue como siempre y agradezco aún más a toda esa gente que se ha quedado por el camino por el favor que me han hecho . Ahora me llena mucho más ver a mi padre sonriendo mostrando muchos de los valores que me ha inculcado y los que aprende de mí, siempre será lo mejor de mi vida; ver a mis sobrinos crecer y hacerse pequeñas personas razonables con grandes inquietudes ; ver a mi hermana como la mujer más fuerte que existe y como cada uno lucha contra sus demonios internos con constancia y esfuerzo. Me he descubierto y encontrado, siento intensamente, me indigno con rabia ante las injusticias y alzo hasta el último aliento de mi voz para que haya un mundo igualitario, por tanto, voy forjando cada vez más mi personalidad, quién quiero ser llevando por bandera el principio más importante : la libertad.
Todavía queda una gran parte de quien era a principio de año pero todo lo que he mejorado tiene mucho más peso. Me falta un largo camino por recorrer pero con paso firme iré disfrutando de él y de todo lo que quiera ofrecerme
