FUE UN PLACER QUERERTE TANTO.
La vida no nos quiso juntos y hasta la fecha no logro entender porqué.
Yo te quería, te quería tanto que imaginaba un futuro junto a ti, te quería para que fueras parte de mis sueños, para que juntos bailaramos cada noche en la sala nuestra canción favorita. Te quería para envejecer a tu lado.
Quizá no estábamos destinados, no era nuestro mundo, quizá debíamos encontrarnos más adelante, tal vez llegamos tarde, no lo sé.
Pero, ¿Sabes?
Fue un placer conocerte.
Fue un placer quererte tanto.
Llenarte de besos y caricias, fue un placer hacerte el amor en cada segundo, con cada mirada y en cada caricia.
Fue un placer sonreír aquella tarde cuando te conocí, volver a sentir ese sentimiento, esa sensación de cosquilleo en el estómago.
Fue un placer tomarte de la mano en nuestra primera cita, robarte un beso y llenarte de abrazos.
Fue un placer acompañarte hasta tu casa mientras las gotas de lluvia caían. Fue un placer mostrarte todos los miedos que llevaba dentro, las metas que a tu lado buscaba cumplir.
Fue un placer revelarte mis secretos, contarte mi pasado, conocerte a fondo y decirte una y otra vez lo mucho que te amo.
Porque sí, amarte también fue un placer.
Que aunque después dolió, no me arrepiento, porque me hiciste sentir todo lo que nunca llegué a pensar.
Me devolviste a la vida para después quitarmela con tu partida.
Y no, no me arrepiento, lo juro...
Te fuiste y con el tiempo lo aceptaré.
Con el tiempo aprenderé a vivir sin ti.
Pero nada quita que hoy en día, pueda decirte que quererte tanto, fue el mayor placer del mundo. ✍🏼









