Y sí, el día que aprendes que todo lo demás

es lo de menos, ganas.

El día que pasas un rato triste porque

alguien te cuidó mal, pierdes.

El día que no aprovechas al máximo,

se esfuma.

Y no vuelve.

Incomprendida

Mi vida se basaba en tres etapas.

Una era la feliz, donde sonreía como estúpida y no paraba de reír Hasta que no podía mas

La otra era la depresiva la cual la causaban los problemas familiares

Y la última eran los momentos en los que de tanta furia acumulada, mis lágrimas comenzaban a resbalar por mi mejilla sin remedio, porque sabía que no podía decir nada.