Los cumpleaños son fechas especiales, representa el día de tu nacimiento, ese momento en donde te vuelves un año más viejo, ese día en donde compartes con todos tus seres queridos. Para muchos los cumpleaños representan una fecha importante en sus vidas, pero para mi se ha convertido en un día más del año.
Este año no fue la excepción. No esperaba mucho, tal vez algunas felicitaciones torpes o un cálido abrazo, en cambio recibí una ola de indiferencia por parte todos aquellos a los que quiero. Casi ninguno de mis amigo me felicitó, mi madre lo hizo como si representara una obligación y mi padre lo olvido. Días antes no quería que llegara la fecha de mi cumpleaños, anhelaba que pasáramos al siguiente día para no tener que cumplir años, ya que muy en el fondo presentía que ese día lo iba a pasar fatal (no me equivoqué).
Si tuviera que definir con una palabra mi cumpleaños creo que no hay una que se adapte mejor que INDIFERENCIA, no solo por mi parte sino tambien por la de mis amigos y familiares. Nunca me considere alguien esencial pero tampoco pensé que mi existencia significara tan poco para muchos.
Llorar en ese día tan "especial" en donde se supone que tienes que pasarlo bien es una de las cosas más dolorosas que hay. Sientes que no eres importante para nadie, te llegas a preguntar que hiciste mal para que a nadie le importe tu cumpleaños, cuando tu eres la primera que esta para celebrar el de los demás.
Para personas como yo que sufren de depresión, es en estos momentos cuando más nos deberíamos sentir apoyados y queridos, no solitarios. Tal vez para algunos una felicitación no significa mucho pero para otros un simple feliz cumpleaños representa todo.
Solo quiero agradecer a esas pocas personas, amigos de verdad, que me hicieron sentir menos triste en un día tan horrible y que además me hicieron darme cuenta de que le importo a alguien. Les estoy muy agradecida por al menos no olvidarse de mi y desearme lo mejor. Los quiero mucho.





