Corazón de arena
Mi corazón, un puño de arena, a pesar de eso, aún late, a pedazos pero aún siente, aún duele, como quisiera que un fuerte viento de deshiciera de el, que dejara de arder, pero es terco se aferra a la vida, parece que prefiere seguir sufriendo, cuando entenderá que la soledad es su única compañera, y que no importa cuánto anhele sentir algo diferente.
E. Jurado


