Source: weheartit.com
Y con la venda de los ojos
Me hice un lazo en el pelo.
Ahora estoy mas guapa y menos ciega
(via bohemiofilosofico)
soledadurbana-deactivated201703
Si tuviese que elegir
un momento y congelarme,
sería alguna de esas veces
en las que dormimos juntos,
agotados pero ansiosos
de besarnos la espalda
y dejarnos marcadas
las mordidas del crimen.
Encerrarnos por siempre.
Declararnos culpables.
(via bohemiofilosofico)
Me gustas tanto
tanto que tu encanto me ciega a ratos
no sé cómo se las ingenia mi cabeza
porque te acomoda dones donde no te caben
virtudes donde no las tienes
y los defectos que te pienso
se hacen un leve bruma cuando me llamas
y se borran cuando vienes
me gustas tanto
tanto que a veces hasta las penas
me resultan un placentero sofá
en el que me siento a escribirte
y a retratarte en planes
que tal vez no te interesen
por la noche cuando me canso de esperarte
me digo ¿Qué caso tiene soportar todo esto?
Y me juro a mí mismo que será
la última vez que me permito
que me hagas un desaire
pero de pronto me buscas
y tu voz me acurruca en las migajas
de un consuelo que le debe mucho a la esperanza
pero es que me gustas tanto
tanto que tu encanto me ciega a ratos
me enmudece y para que no molestes
cobardemente me callo
me quedo sordo a los consejos
de los que dicen que no me convienes
de las que dicen que no me quieres
y la lógica me dice que todo es un juego
Pero ¿Qué lógica tiene el enamorado?
me gustas tanto
tanto que tu encanto me deja ciego a cada rato
(via bohemiofilosofico)
Source: facebook.com
He soñado contigo tanto que te vuelves real,
que parece que me habitas por dentro,
que te asomas cuando creo que te he olvidado.
Fragmentos | M. Sierra (via ideasviajando)
Para el abrazo
basta con que uno sea túnel
y el otro quiera entrar,
o que uno quiera sembrar y el otro lloviznar.
Que uno quiera dar y el otro se sienta vacío,
que ambos quieran decir algo entre latidos.
Para el abrazo
no hay que ser experto,
Basta la sincronía de los cuerpos,
la complicidad del silencio,
el viento en las palabras,
y las ganas de dejarse llevar.
Para el abrazo que restaura,
basta eso, unos brazos y dos almas.
Una invitación,
una ventana abierta,
un reloj sin hora
y los corazones volviéndose uno.
.
M. Sierra VIllanueva | @ideasviajando, (via ideasviajando)
Él era más poesía que persona, por eso cuando lo tocabas todo era eterno.
M. Sierra VIllanueva (via ideasviajando)
Me gusta cuando luchas,
cuando te mueves,
cuando no te importa sacarte los rencores
y soltar el orgullo.
Me gustas cuando eres humano,
cuando te vuelves caos,
cuando lloviznas,
cuando reconoces tus fracasos,
cuando no olvidas de donde vienes.
Me gusta cuando no te rindes,
cuando lo intentas siempre ( y pese a todo),
cuando eres otro,
cuando caminas y pareces volar,
cuando suspiras porque llegaste.
Me gustas errado, olvidadizo, intenso.
Cuando eres braveza,
cuando eres mañana.
Cuando abres el alma y cuando cierras los ojos.
Completo o en pedazos.
Cuando eres loco, espontáneo, poeta.
Cuando dices disparates y la vida te pesa un poco más.
Me gustas, amor.
M. Sierra Villanueva | @ideasviajando (via ideasviajando)
No me gusta hablar, por eso escribo. Tal vez la mirada lo dice todo, pero por si acaso miras algo extraño en mí, léeme.
(via bohemiofilosofico)





