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Moonlight soul

@elizzzav-blog

La luz disipa las tinieblas
Si tuviese que elegir un momento y congelarme, sería alguna de esas veces en las que dormimos juntos, agotados pero ansiosos de besarnos la espalda y dejarnos marcadas las mordidas del crimen. Encerrarnos por siempre. Declararnos culpables.
Me gustas tanto tanto que tu encanto me ciega a ratos no sé cómo se las ingenia mi cabeza porque te acomoda dones donde no te caben virtudes donde no las tienes y los defectos que te pienso se hacen un leve bruma cuando me llamas y se borran cuando vienes me gustas tanto tanto que a veces hasta las penas me resultan un placentero sofá en el que me siento a escribirte y a retratarte en planes que tal vez no te interesen por la noche cuando me canso de esperarte me digo ¿Qué caso tiene soportar todo esto? Y me juro a mí mismo que será la última vez que me permito que me hagas un desaire pero de pronto me buscas y tu voz me acurruca en las migajas de un consuelo que le debe mucho a la esperanza pero es que me gustas tanto tanto que tu encanto me ciega a ratos me enmudece y para que no molestes cobardemente me callo me quedo sordo a los consejos de los que dicen que no me convienes de las que dicen que no me quieres y la lógica me dice que todo es un juego Pero ¿Qué lógica tiene el enamorado? me gustas tanto tanto que tu encanto me deja ciego a cada rato
Source: facebook.com
Para el abrazo basta con que uno sea túnel y el otro quiera entrar, o que uno quiera sembrar y el otro lloviznar. Que uno quiera dar y el otro se sienta vacío, que ambos quieran decir algo entre latidos. Para el abrazo no hay que ser experto, Basta la sincronía de los cuerpos, la complicidad del silencio, el viento en las palabras, y las ganas de dejarse llevar. Para el abrazo que restaura, basta eso, unos brazos y dos almas. Una invitación, una ventana abierta, un reloj sin hora y los corazones volviéndose uno. .

M. Sierra VIllanueva | @ideasviajando,  (via ideasviajando)

Me gusta cuando luchas, cuando te mueves, cuando no te importa sacarte los rencores y soltar el orgullo. Me gustas cuando eres humano, cuando te vuelves caos, cuando lloviznas, cuando reconoces tus fracasos, cuando no olvidas de donde vienes. Me gusta cuando no te rindes, cuando lo intentas siempre ( y pese a todo), cuando eres otro, cuando caminas y pareces volar, cuando suspiras porque llegaste. Me gustas errado, olvidadizo, intenso. Cuando eres braveza, cuando eres mañana. Cuando abres el alma y cuando cierras los ojos. Completo o en pedazos. Cuando eres loco, espontáneo, poeta. Cuando dices disparates y la vida te pesa un poco más. Me gustas, amor.

M. Sierra Villanueva  | @ideasviajando (via ideasviajando)