Controlando al subconsciente
Sucede que me di cuenta de “todo” en una fiesta (típico). Todos bailaban, o mejor dicho, brincaban como locos, pero no importa, el arte es subjetivo, supongo que el baile también.
Y entonces, una sensación de vacío me invadió. Ya la había sentido antes, es uno de esos pensamientos que resurgen del subconsciente para decirte: “¡Hey! esto no tiene sentido ¿cuál es el objetivo de esto? estás aquí brincando, y allá afuera, más allá de la calle, la ciudad, la estratósfera, la galaxia, allá no pasa nada extraordinario, lo normal, astros chocando, coaliciones, estrellas muriendo, estrellas naciendo, agujeros negros, agujeros de gusano, y nada de esto conspira para que tú, precisamente tú, dirijas la mirada y comprendas que te importa lo que aquella persona piense.” y así era, me importaba, realmente me importaba lo que él pensara, pero eso no significaba otra cosa, si, era agradable a los sentidos y todo eso, pero él era un: no.
Salí del lugar, enfadada con mi deprimente subconsciente (que tenía la razón la mayoría de las veces), probablemente regresaría a casa para sumergirme en alguna película y olvidarme del exterior y seguir pensando en mí como el centro del universo (egoísmo total).
Si hay un tema que no soporto de verdad es el universo. La verdad me parece un poco de retrasados la idea de que una masa esférica que está sin gravedad en un inmenso espacio atraiga objetos a causa de su peso. Cuando lo piensas así suena un poco de retrasados, pero es la única lógica. También detesto pensar en la inmensidad del espacio, tú sabes, Space, the last frontier. Cuando pienso en cosas así me da una crisis existencial nivel hardcore.
En el camino ansiaba un cigarro, aunque para mí eso no tiene sabor, no tiene sentido, nunca me ha relajado, y siempre he dicho: “Si no puedo ver dragones rosas con eso entonces no sirve”. Subí al camión y el subconsciente volvió a atacar. En los camiones acostumbro pensar en escapar, salir por la ventana y no decirle nada a nadie, irme al campo, pero eso no es posible, la sociedad hizo bien su papel al inculcarme la idea de que los necesito, de que me importan, que soy parte de ellos.
Bien sociedad, lo hiciste bien, soy una persona promedio y estudio la universidad, aunque no lo hago por “tener una carrera, un futuro, un buen trabajo” lo hago por amor al conocimiento, que es algo masoquista, pero está bien para mí. En algo se debió de haber equivocado la sociedad conmigo porque creo que la universidad está algo sobrevalorada, pero a fin de cuentas, también quiero el papel.
Terminé regresando a casa temprano, todos me esperaban más tarde, pero el ánimo puede decaer en cualquier momento y eso es inevitable. Tranquilice mi ánimo repitiéndome: “sólo existes tú, sólo importas tú, él no importa, dejará de gustarte en un par de meses, o días, mientras tanto ignora su existencia; ¿y la escuela? bueno, ya sabes lo que tienes que hacer, ¡oh mira! Reservoir Dogs en la tv”.





