¿Te puedo reiniciar? Tu no eras así.
“(...) la responsabilidad afectiva viene a decirnos que cuidemos al otro todo lo que sea posible para evitar, no el sufrimiento, pero sí el dolor innecesario. Se trata de hacerse cargo, enfrentar las situaciones, de ser claros en los vínculos, de cuidar al otro aunque cuidarlo signifique decirle que una relación ya no va más”
Dicen los japoneses que cada vez que compartes este Buda dorado recibes dinero o buenas noticias
sometimes bad things happen for no reason. try not to blame yourself
poetainseguro-deactivated201808
Reblog en 11 segundos
y recibirás una buena
noticia ⠀
Please
soyunabasurauwu
Porfiiiiiiiiiii:’(((
lachicadelosbarquitosdepapel
Tomemonos ese café 💛
TODOS estamos tratando de recuperarnos de algo que no le decimos a nadie.
Solo yo
“Le haces el amor, te la coges, te la das, ¿y qué sigue? Sigue cada uno cambiarse de ropa, tomar una ducha porque aún hueles a piel ajena. Si es motel, cada uno por su lado. Si es tu casa, toca tender las sábanas. Si la quieres, le preparas el desayuno. Si aún no la quieres, síguetela cogiendo, eventualmente le tomarás cariño. Si aún no sabes cómo le gusta el café, cómo le gustan los besos, sus zonas sensibles, si no sabes esos problemas que la acogen, sus miedos más profundos o sus sueños, en definitiva, aún no te la coges lo suficiente. Si se va de madrugada o en la mañana, no te confundas, no lo hace por protocolo o porque esté ocupada, simplemente no tiene ganas de quedarse. Si compartes cama con una mujer y no vuelve, algo estás haciendo mal y no tiene nada que ver con el tamaño de tu miembro o cómo coges, sino quizás no la comprendes, no la escuchas, no la haces reír o no se siente segura contigo. Es que así es, hasta las que se autodenominan putas tienen al menos una cama a la que siempre regresan, una casa donde pueden despertar con su desayuno favorito, un café, una sonrisa y la seguridad de que ahí, siempre será bienvenida. A las mujeres siempre hay que tratarlas con cariño, aunque digan que no le gustan esas cosas, aunque se las den de muy cabronas. La cosa va así, te la coges como si la odiaras, pero despiertas como si la amarás, pregúntale cómo le gusta el café y pídele que se quede, que hay mucho tráfico, que afuera está lloviendo o yo qué sé. Invéntate una excusa cualquiera, ofrece una de tus camisas como pijama, recuéstate a su lado, dale su café, mírala a los ojos y hazle preguntas hasta que te canses. Te puedo asegurar, que una vez que empiece, no vas a hacer que se calle, porque siempre se la habían cogido y ya ningún hombre se preocupó por la mañana. Eventualmente tendrá que irse como todo lo bueno que llega a nuestra vida, y se irá con los ojos brillando, con una sonrisa que no se la aguantará nadie. Regresarás a tus hábitos, a tus quehaceres, a tu vida que ahora se siente diferente, pero no pasará mucho tiempo, tu teléfono vibrará y será ella en forma de mensaje, un mensaje que las cabronas no mandan: “Te extraño ”, así a secas, y no sabes cuánto le costó escribirlo. Entonces tiendes tu cama, preparas la cafetera y sonríes porque es inevitable no quererla, aunque sea un poquito. - Carlos Cortés -”
—
“Sentía celos porque sabia que si alguien te conocía perdería la cabeza por ti así como me paso a mi la primera vez que te vi.”
— Avenida 749
nube-1-deactivated20210117





