desaparecer de las redes sociales y conectarte con el exterior
hay días en donde necesito más cariño de lo normal y hoy es uno de esos días
Tengo tantas ganas de vivir una historia de amor hermosa, donde haya mucha felicidad, comunicación, confianza y respeto mutuo, y claro, mucho, pero mucho amor.
Es la niña que de grande quiere ser mejor persona,
que repele el tacto no deseado porque no confía en ninguna mano.
Sus palabras bailan al hablar de lo que ama
y sus deseos flotan al pensar en el mañana.
Camina inocente por las calles del destino.
Mira la ternura de su sonrisa,
se manifiesta en sus ojos como lucecitas,
aspira crecer como el cedro que con sus raíces rompe el suelo.
Imagina el temor de sus seres queridos,
que saben que en su patria viven los monstruos
que no miran el brillo antes de quitar la falda y el último suspiro.
A veces tan solo necesitamos escuchar que tan importante somos para alguien, como un impulso para nuestra caótica existencia.
Y ahí, a tan altas horas de la noche, cuando los ojos están por reventar, justo ahí; ¿A quien podemos acudir?.
Una última vista a las luces de neón
una última carta,
una última vez con mi familia,
una última canción,
con eso me iría feliz de este jodido mundo.
Creo que me he guardado tantas cosas, que por eso ahora lloro con tanta facilidad.
Nosotros en vez de acercarnos como familia cada vez nos alejamos.
Asies.
A veces las personas dañan por el simple hecho de que están dañadas desde ya hace mucho tiempo.



