Así me siento yo contigo. Tanto deseo me rompe el corazón un poquito cada día…
Si no quieres seguir a mi lado, lo voy a entender.
Si no quieres saber más nada de mi, también lo voy a entender.
Si no quieres hablar conmigo porque te aburro o simplemente ya tienes a alguien nuevo en tu vida, igual lo entenderé.
Pero espero y entiendas cuando ya no esté para ti.
Cuando no tenga ganas de hablar contigo, porque ya tendré a alguien nuevo en mi vida.
Espero y seas capaz de entender que ya no estaré para ti en tus momentos de soledad.
Que entiendas que ya no soy más tú pendeja, y que tengo una vida nueva donde tú no cabes.
Si no quieres seguir a mi lado, lo voy a entender.
Si no quieres saber más nada de mi, también lo voy a entender.
Si no quieres hablar conmigo porque te aburro o simplemente ya tienes a alguien nuevo en tu vida, igual lo entenderé.
Pero espero y entiendas cuando ya no esté para ti.
Cuando no tenga ganas de hablar contigo, porque ya tendré a alguien nuevo en mi vida.
Espero y seas capaz de entender que ya no estaré para ti en tus momentos de soledad.
Que entiendas que ya no soy más tú pendeja, y que tengo una vida nueva donde tú no cabes.
“¿Cómo es posible que dos personas que un día se amaron, usen los mismo labios con los que tanto se besaron para decirse te odio empapados en descaro y llorar al día siguiente por lo que sí se callaron?”
—
“Escribo estando borracha. Las noches se alargan. Yo con copa en mano y tú con otra a tu lado.”
— 3:17 A.M. 27 mayo
“Cientos de personas y sólo una te hace sentir como una princesa. Que en su mundo del nada, tú lo eres todo.”
—
bailar contigo.
mirar las estrellas contigo.
cantar contigo.
ducharme contigo.
dormir contigo.
conversaciones profundas contigo.
sexo lento y romántico contigo.
sexo duro y salvaje contigo.
salir a caminar contigo.
ir a museos contigo.
compartir uno de mis audífonos contigo.
jugar contigo.
reír contigo.
llorar contigo.
quiero todo contigo.
Quizás haga ambas de cada 23 julio 7:10 a.m.
Mi mente viaja por Argentina,
y llega al lugar donde estás tú,
en donde sin dudarlo
estaría contigo,
sin desaprovechar ningún momento
para poder abrazarte,
besarte,
sentirte,
y poder tener de frente,
aquellos ojos cafés
que tanto adoro,
y que hacen que pierda la razón.
Como oasis en medio del desierto apareciste en mi vida, llegando como flores de cerezo anunciando el fin de invierno y el inicio de una nueva estación, tan relajante y agradable como caminar bajo la lluvia, tan cautivante como observar el atardecer, coincidir contigo fue una verdadera serendipia, para mí, tú también eres primavera, después de días fríos y monótonos llegaste con tanto revuelo y muchísimas sensaciones, te apareciste y sin saberlo, estabas llena de colores, llena de sabiduría, y sí, tenías heridas de guerra recientes pero nada de eso logró opacar tu esplendor y ese ángel que tienes, quizá sí llegaste como primavera a mí, a lo mejor sí coincidimos para florecer juntas, para aprender y crecer día a día, para caer y levantarnos fortaleciendo nuestro vínculo y nuestro espíritu. Eres un pedacito de cielo, mi pedacito de cielo, aunque no lo creas y pienses que probablemente estoy exagerando cada día me siento más segura de ello, eres tanto y tan magnífica que a veces siento que las palabras no son suficientes para expresarlo, para describirte. Eres primavera, cada vez que hablas de ti, de tu proceso personal, cuando compartes tus reflexiones de vida, cuando usas tu seriedad, cada vez que me das consejos, cuando llego a sentir tu calidez, cada vez que siento tu cariño, cuando no quieres que esté triste, cuando nos reímos y nos divertimos por alguna ocurrencia, cuando pasa el tiempo rápido mientras conversamos, con las diferencias y similitudes, cuando simplemente somos nosotras mismas, sin máscaras, tan auténticas y transparentes porque queremos que funcione, porque se siente bien vivir cada día así. Efectivamente, compartir tiempo contigo y estar a tu lado se siente acogedor, ameno y especial, se siente como si perteneciera a este lugar, floreciendo contigo, brillando juntas.
🦋
Sólo deseaba tomarla,
guardarla en una cajita amarilla,
protegerla del frío,
que no viera caer las hojas.
Ella no lo entendía,
pero intentaba salvarla.
Microcuento
De todas maneras estaba sentado ahi de nuevo,
Sintiendome así…
De nuevo.





