Mi último adiós.
No tuve la oportunidad de despedirme de ti, por lo que he decidido hacerlo mediante un escrito, nunca lo leerás, pero es algo que tengo que sacar.
Gracias, por todo lo que hiciste, por los regaños, por las sorpresas, por las alegrías y por los malos ratos que pasamos.
Perdón, era muy joven y torpe para entender por qué hiciste tantas cosas,estaba cegado por una mentalidad inmadura y dejé que eso me acompañará hasta el último momento.
Me arrepiento de haber estado cegado tanto tiempo, esa estúpida actitud me quitó la oportunidad de compartir contigo algunos de tus últimos momentos, e hizo que te fueras con una versión errónea de lo que pensaba de ti.
Nunca te lo dije, y ya no lo haré. Pero te admiraba, admiraba la persona que eras, las cosas que hiciste por nosotros cuando la estábamos pasando mal, se que tenías tú manera de demostrar tú cariño y es una pena que muy tarde lo haya podido ver.
La batalla fue dura, y se que luchaste con todas tus fuerzas para aferrarte un poco más a este mundo, pero me alegro de que haya terminado, hoy por fin puedes descansar, hubiera deseado que la ganarás, pero a veces la vida es así, pero estoy feliz de que por fin estés en paz, sin más batallas que librar.
Te digo adiós, con el corazón hecho pedazos, pero con la esperanza de que algún día nos volvamos a encontrar, quizá en otra vida, que sepas que te quise aunque nunca lo dije, y estoy seguro que desde donde sea que te encuentres nos vas a estar cuidando.
- No sé confíen, la vida pasa demasiado rápido, no puedes perder el tiempo estando molesto con alguien, cuando este se va te sentirás totalmente estúpido e impotente por no poder disculparte más, aprovecha a los que tienes a tu alrededor y diles cuánto los quieres, un día no podrán escucharte más y sentirás que las veces que lo hiciste no fueron suficientes.
Adiós, hasta que nos volvamos a ver.