Avatar

CuZzak3levEn

@cuzakeleven-blog

todas las personas somos un misterio, aunque sea uno pequeño, eso es lo que nos hace interesantes. .
Yo quiero verte arraigada a tu mal tiempo a tus relojes descompuestos a tus días imperfectos a tus polvos mal hechos a tu pelo enredado a tus noches imposibles. Te volviste mi vicio mi enfermedad mi delirio mi ansiedad; mi París en llamas mi Santiago irrepetible mi California empedernida mi auto hotel favorito el beso que siempre me hace volver. Volver. Volver… Volverme loco y menos cuerdo que ayer por tu saliva. Bésame las heridas, hazme brillar como un rockstar, derríteme el hielo con tus manos. Amárrame los fantasmas que me detienen, suelta la tristeza que gotea en mi corazón, hazme un chico a tu medida, aunque sepas que sueno más en rotura que en verso. Ámame roto que yo te amo con cada uno de mis pedazos. Ámame no ves que me estás volviendo loco y que el amor es un callejón sin salida. Al amor se sabe cómo entrar, pero no a cómo salir de un corazón. Quiéreme mi vida, que por ti empecé a quererme. Un poquito más. Ándale. Acércate. Ven. Bésame.

“Un poquito más”, Benjamín Griss (via elchicodelayer)

“Bonita. Que eres bonita, dije. Y se calla… shhhhhh!!!! Ahora mírate las cicatrices y sonríe porque no eres perfecta. Imperfecta hasta por los poros. No eres una monedita de oro para caerle bien a todos, y si no le caes bien a nadie, no te rayes. No eres un barco que siempre tiene que salir a flote; más bien, eres uno de papel, de esos que cuando llueve recio, se deshacen y se hunden y se los lleva la corriente. De vez en cuando, es bueno dejarse barrer por el viento, porque quizás tú eres las cenizas de alguien en ruinas que no se atreve a barrer. No tienes que dar explicaciones siempre, pero pide perdón cuando has metido la pata hasta el fondo. Pero el acelerador, por favor, písalo fuerte. Que esta vida no se hizo para cobardes. Ama a mil kilómetros por latido. Imagínate… eres un buen día para alguien que haces sonreír en secreto cuando vas al súper o cuando vas como si nada por la calle. Lo enmudeces cuando te acercas y le regalas unos buenos días con una sonrisa. Y, como dato, esa sonrisa para ese alguien es el tesoro perdido de los piratas. Es el motivo, la razón, la circunstancia perdida para intentar mejorar su mundo. Imperfecta. Enojona. Preciosa. Siempre te has sentido pequeña, pero date cuenta que el sol no sería el mismo sin uno de sus rayos, como el cielo no sería el mismo sin una de sus estrellas. Por eso, sé la risa que cambie el noticiero que siempre da las malas noticias, haz revolución con tu falda y grítale a los imbéciles que eres fuerte y que no te dejarás golpear. Que toreas y que tomas al toro por los cuernos antes de que él logré incrustarlos en ti. Valiente. Que eres fuerte, dije. Shhhhh… Es noche. Cierra tus ojos. Ve hacia dentro. ¿Qué miras? ¿Cicatrices? ¿Heridas? ¿Vasos rotos? ¿O… será que miras lo que otros miran en ti? Que eres una chica grande. Gigante. Antes de que digas alguna palabra, por favor, no quiero escribir tu sonrisa. Eres de esas chicas que el mundo no tiene que salvar, sino que ellas son las que salvan al mundo. Guerrera. You’re the only champion. Shhhhh… Tercer silencio y puedo jurar y asegurar que estás llorando de nuevo. Por aquel amor que no superas, porque… vamos, no se compara a ninguno de los tontos que has conocido después de él. O tal vez sea por las veces en las que no dijiste nada para no romper el momento y mírate quizás hasta la fecha te sigues rompiendo tú. Por haberlo callado. Shhhh… Duerme, niña. Que esta noche te toca amarte por todos los que no lo hicieron.”

— “Bonita imperfecta”, Benjamín Griss (via elchicodelayer)

Me enamoré. Me enamoré de ella. Me enamoré de sus berrinches de niña pequeña. De su orgullo, el cual se traga muchas veces porque su amor por mí es más fuerte. De sus tormentas y huracanes. De sus demonios, cicatrices y heridas que aún sangran. Me enamoré de cómo era en su pasado y de cómo es ahora. De su fuerza y coraje. De cómo se levanta tras cada caída. Me enamoré de su humor y sus chistes malos, que aunque cueste creerlo son peores que los míos. De sus locuras, sus bailes y de cómo canta. Me enamoré de sus hoyuelos, los de encima de los labios y los del final de la espalda. De su hermosa sonrisa. De sus ojos. De como me transmiten tanto amor solo con la mirada. Me enamoré de sus manías, vicios y hábitos. De cómo se toca el pelo para estar “más guapa” frente a mí; sin darse cuenta de que esté de la manera que esté, siempre es hermosa. De lo nerviosa que se pone cada vez que la miro fijamente a los ojos. Y de cómo sonríe casi sin poder evitarlo. Me enamoré de su voz. Del sonido de su risa. Y de la voz de niña que pone cuando quiere algo. Me enamoré de su cariño y dulzura. De la manera especial en la que me trata, apoya y respeta. De su ternura acompañada por la perversión. Me enamoré de su forma de ahuyentar mis miedos e inseguridades. De cómo me hace sentir que puedo contar con ella en todo momento. De su manera de estar conmigo sin necesidad de tenerla al lado. Me enamoré de sus sueños y metas en la vida. De sus esperanzas. De su manera de ver las cosas y a las personas. Me enamoré. Me enamoré de ella.

Puzzle – Recovecos de mi alma  (via mividaenversos)