Yo quiero verte arraigada a tu mal tiempo
a tus relojes descompuestos
a tus días imperfectos
a tus polvos mal hechos
a tu pelo enredado
a tus noches imposibles.
Te volviste mi vicio
mi enfermedad
mi delirio
mi ansiedad;
mi París en llamas
mi Santiago irrepetible
mi California empedernida
mi auto hotel favorito
el beso que siempre me hace volver.
Volver.
Volver…
Volverme loco
y menos cuerdo que ayer
por tu saliva.
Bésame las heridas,
hazme brillar como un rockstar,
derríteme el hielo con tus manos.
Amárrame los fantasmas que me detienen,
suelta la tristeza que gotea en mi corazón,
hazme un chico a tu medida,
aunque sepas que sueno más en rotura que en verso.
Ámame roto
que yo te amo con cada uno de mis pedazos.
Ámame
no ves que me estás volviendo loco
y que el amor es un callejón sin salida.
Al amor se sabe cómo entrar,
pero no a cómo salir de un corazón.
Quiéreme mi vida,
que por ti empecé a quererme.
Un poquito más.
Ándale.
Acércate.
Ven.
Bésame.
“Un poquito más”, Benjamín Griss (via elchicodelayer)

