merecemos qué nos miren como se miran los atardeceres.
- Seguen Oríah ☁️.-
- Seguen Oríah.
Como pasa el tiempo, ¿no? Ayer estaba llorando después de colgar la llamada que me apagaría el corazón y hoy van casi 270 días sin ti. Faltan menos de 100 para que vaya un año.
Un año sin tu sonrisa o tus bufidos. Un año sin tus canciones en inglés y tu emoción por un nuevo capítulo de tu serie favorita. Un año sin tus chistes, que eran horribles, y tu risa. Un año sin todo lo que te conformaba, sin tus aristas, sin tu brillo.
Ha sido una tortura y sigue siéndolo. Todo este tiempo sin ti abrió un hueco en lo más hondo de mi corazón que ni mengua, que duele. No veas como duele no tenerte cerca, no escucharte, no sentirte. Es duro seguir intentándolo y que tú no veas los pequeños pasitos que estoy dando en esa dirección de la que tanto hablamos.
¿Sabes? La abuela te habría querido, sé que sí. Te habría querido por el simple hecho de que yo te quería, pero, además, te habría querido porque era fácil hacerlo. Porque quererte era una de esas cosas inevitables de la vida. Ojalá la hubieras conocido, pero no, porque ya van 269 días sin ti y a la abuela la vi hace poco.
¿Sabes? Me habría gustado enseñarte esos lugares que me vieron crecer; esos árboles especiales, esa cabaña derruida, ese taller lleno de estornudos y aprendizaje, ese parque, esa poza.
¿Sabes? Me habría gustado que conocieras a mi gigante invencible, al pilar de mi vida. A ese adolescente que hizo de padre cuando papá no lo hacía. A ese loco.
¿Sabes? Me habría gustado decirte, hace 269 días, que te quería. Pero no lo hice y sigo viviendo en el "y si...?" Sé que no estás orgulloso de eso, pero esta herida va lenta. Y no siquiera intento, no de verdad, conocer a alguien a fondo. Enamorarme. Porque me da miedo querer y que un día, como hoy, tenga que escribir algo así. Un título de "100 días sin ti". Porque me da miedo, como cuando te conocí, que mis defectos eclipsen lo bonito que sé que puedo ofrecer.
Y, sobretodo, me da miedo dejar de quererte algún día. Que desaparezcas de lo poco que queda de mí corazón. Que tu sonrisa deje de habitar en mi memoria. Que los sueños le pertenezcan a alguien más. O que, como contigo, nuestra historia sea difícil y lenta. Que esté llena de kilómetros y ganas. De sueños que no se cumplirán. No. Lo que me da miedo es querer y que mi corazón ya no lo soporte. Que se rompa y no haya arreglo.
Entonces, aquí me encuentro. En el día 269 sin ti, con ganas de llorar. Y con dudas y con miedos. Con inseguridades y poca esperanza. Creyendo cada vez menos en el amor y con mucho dolor todavía en mi pecho.
Entonces, te echo de menos. Como todos los días. Pero hoy quizá un poquito más. Y te quiero, como todos los días, pero quizá hoy un poquito menos. (y eso me duele).
Katastrophal







