Descubriendo alrededores
“Imposing mental labels and judgments onto everything that we see and experience destroys our sacred sense of oneness with all life.”
-Anon I mus (Spiritually Anonymous) *Subscribe to Anon I mus Youtube channel @ https://www.youtube.com/user/SpirituallyAnonImus http://egoawarenessmovement.org
Orar el Padre Nuestro hacia dentro.
La oración dice: Padre Nuestro que estás en el cielo santificado sea Tú Nombre.
Hace un año y medio tuve una idea feliz:
Podría poner ahí mi nombre, ¿porqué no? Al fin y al cabo, en la Biblia no hay líneas de puntos para indicar rellena aquí la oración con tu nombre.
Quizás la intención de la oración original sea ésta:
Padre Nuestro que estás en el cielo santificado sea: "............" (Rellene la línea de puntos con el nombre del orador, con tú nombre, lector).
Así récité la oración y así me arrepentí durante días. Sabía que las oraciones, decretos, hechizos, insultos etc... Funcionan de la siguiente manera:
"si llamo puta a la madre de cualquiera, acabaré en una pelea"
Dile a un niño que es inteligente y se fijará en su intelecto, jamás digas a un niño que es un looser, porque crecerá cómo looser: crecerá creyéndose looser, tratando de evitar ser looser, luchando por derrotar los "aspectos looser" de su mente, preguntándose : ¿Qué es looser? ¿Qué me falta para superar ésta ofensa? ¿Todavía soy looser?
Nadie es una ofensa, se puede ser humano, ser un ser humano, ser un ser espiritual encarnado en un ser humano, pero no se es una palabra y menos aún ser una palabra ofensiva.
Todavía recuerdo afirmaciones positivas, mantras, que utilicé para concentrarme durante exámenes.
Nada me había preparado para el Padre Nuestro, sentí tanta energía durante los días siguientes que me arrepentí, jajaja no me arrepentí de recitar la oración, me arrepentí de no haberlo hecho antes, me arrepentí de tantos errores del pasado...
Perdoné las ofensas recibidas, las ofensas emitidas y las peores... las ofensas que había recibido de niño, que de niño había tomado por realidades, de niño había permitido que me definan (las ofensas).
Esta oración me supuso una toma de consciencia tan intensa, tan brutal, que sólo me quedaban dos opciones:
- Perdonar.
- Vengar.
Evidentemente, la oración implica la primera opción.
Te ánimo a que pruebes la oración en broma con tu nombre, ya verás qué risas (irónicamente: te vas a asustar) cuando tomes consciencia de tú pasado, cómo has vivido, pensando que la espiritualidad es charlatanería, confundiendo términos como perdonar y olvidar, espiritualidad y religión, Jesús e iglesia.
Orar el Padre Nuestro hacia dentro.
La oración dice: Padre Nuestro que estás en el cielo santificado sea Tú Nombre.
Hace un año y medio tuve una idea feliz:
Podría poner ahí mi nombre, ¿porqué no? Al fin y al cabo, en la Biblia no hay líneas de puntos para indicar rellena aquí la oración con tu nombre.
Quizás la intención de la oración original sea ésta:
Padre Nuestro que estás en el cielo santificado sea: "............" (Rellene la línea de puntos con el nombre del orador, con tú nombre, lector).
Así récité la oración y así me arrepentí durante días. Sabía que las oraciones, decretos, hechizos, insultos etc... Funcionan de la siguiente manera:
"si llamo puta a la madre de cualquiera, acabaré en una pelea"
Dile a un niño que es inteligente y se fijará en su intelecto, jamás digas a un niño que es un looser, porque crecerá cómo looser: crecerá creyéndose looser, tratando de evitar ser looser, luchando por derrotar los "aspectos looser" de su mente, preguntándose : ¿Qué es looser? ¿Qué me falta para superar ésta ofensa? ¿Todavía soy looser?
Nadie es una ofensa, se puede ser humano, ser un ser humano, ser un ser espiritual encarnado en un ser humano, pero no se es una palabra y menos aún ser una palabra ofensiva.
Todavía recuerdo afirmaciones positivas, mantras, que utilicé para concentrarme durante exámenes.
Nada me había preparado para el Padre Nuestro, sentí tanta energía durante los días siguientes que me arrepentí, jajaja no me arrepentí de recitar la oración, me arrepentí de no haberlo hecho antes, me arrepentí de tantos errores del pasado...
Perdoné las ofensas recibidas, las ofensas emitidas y las peores... las ofensas que había recibido de niño, que de niño había tomado por realidades, de niño había permitido que me definan (las ofensas).
Esta oración me supuso una toma de consciencia tan intensa, tan brutal, que sólo me quedaban dos opciones:
- Perdonar.
- Vengar.
Evidentemente, la oración implica la primera opción.
Te ánimo a que pruebes la oración en broma con tu nombre, ya verás qué risas (irónicamente: te vas a asustar) cuando tomes consciencia de tú pasado, cómo has vivido, pensando que la espiritualidad es charlatanería, confundiendo términos como perdonar y olvidar, espiritualidad y religión, Jesús e iglesia.







