Ella
Aprendí que es fácil mentir,
pero no a la chica del espejo.
Ella no te dirá que todo estará bien
Y luego se largará a dormir.
Solo te observará y esperará
Con esos ojos, esos ojos que no juzgan sino torturan.
Y ni intentes escapar, pues en vitrinas, ventanas o incluso en un minúsculo charco de agua te esperará
Pero no dirá absolutamente nada, no necesita hacerlo, ella lo sabe todo.
La rabia que te desborda, el cansancio que desprendes, el llanto que te ahoga y los miedo que limitan.
Aun así intentarás mentirle y sonreír, pero ella, ella sabe que en este preciso momento, lo que menos quieres es fingir.
Más ten cuidado con quien te alías, porque aunque parezca la buena, la comprensiva, ella sabe tu agonía
Y últimamente se está cansando y a las malas, ella, puede que cambie o arruine tu vida.
Vete, vete alma mía. Vuela a los brazos de aquel corazón que te espera con las puertas abiertas pero con el pecho cerrado. Vete y hazla feliz y haste de ti mismo prisionero. Encarcela tus besos entre su jaula llena de te quieros, pero no vuelvas a mi cuando quieras apogeo de un amor verdadero.
¿Como regresamos a eso que fuimos?
Como vuelvo si ahora conozco esos monstruos que tanto me ocultaste, que tanto reprimiste solo para lograr estar conmigo.
Y no, no digo que haya estado mal, intentaste ser una mejor versión de ti junto a mi, también lo intenté.
Pero para algunos suele ser más fácil culpar a nuestros demonios para huir a algo que era demasiado con que lidiar.
Textos nocturnos.
Creo que la música hace cosas por las personas que ni siquiera las personas pueden hacer por si mismas
Hay un tipo de tristeza que no te hace llorar. Es como una pena que te vacía por dentro y te deja pensando en todo y en nada a la vez, como si ya no fueras tú, como si te hubieran robado una parte del alma.
Ayer tuve que buscar tu número de cel anotado en un cuaderno al fondo del cajón porque me lo han pedido y ya no lo sé de memoria y no lo tengo en mis contactos. Hoy vi una foto tuya porque empiezo a olvidar tu cara y quería traer ese recuerdo. Ya no recuerdo tu altura y tu número de zapatos, el color de tu mochila y a qué olias cuando te desvelabas. O el ruido que hacías al reírte. Revisé el calendario para ver tu cumpleaños, ¿hace cuánto que no te veo? Si te sueño y no está tu cara, quizá es que no eres tú ¿Hace cuanto nos dejamos? Es que me olvidaste pronto ¿Nos estamos olvidando? La agudización de la mala memoria te va a alcanzar. ¿He de olvidarte?
No quiero
Clara Ajc
Me gusta besar, porque disfruto de la sensación de morderlos los labops, me gusta atrapar la piel frágil que protege nuestras palabras de los otros, en parte porque me parece el lugar en que nos liberamos y en parte también porque es el lugar en el que guardamos nuestros mayores secretos.
Soledad, eterna y sincera compañera de vida pensé que te había dejado olvidada en alguna esquina de esta ciudad, esta fría y lluviosa ciudad de mentiras y apariencias donde la gente vive de imágenes y no de lo que siente, donde la cobardía es la mejor defensa y los valientes yacen en el cementerio, será acaso que la humanidad es tan despreciable o es simplemente que he nacido en el lugar incorrecto en la época incorrecta
Cuando dañes a la persona correcta, la equivocada te enseñará cómo duele. Y ese siempre será tu karma.
“Moriré de celos el día que le entregues lo mejor de ti a alguien que no sea yo, porque lo mejor de mi siempre fue tuyo.”
— Huckleberry.





