Dejo de hablarle a alguien.
_Automáticamente mi cabeza: Vamos a soñarlo.

_Automáticamente mi cabeza: Vamos a soñarlo.
Fue un año completamente diferente a lo que creí. Pero crecí muchísimo como persona y aprendí muchísimo.
Gracias a cada persona que me contuvo y ayudo a seguir.
A esa amiga que estuvo meses bancandome después de separarme. Al ex profe de gym que me enseñó que la constancia lo es todo y me motivo muchísimo. A la personita que me llevo a conocer un nuevo destino y me ayudó a abrir la mente en muchos sentidos.
Y principalmente a esa personita que me banco las primeras noches cuando me fui de la casa de mi mamá. Y a demás de eso me ayudó a entender que merezco vínculos sanos y mucho más de lo que estaba aceptando.
Y si, voy a nombrar sólo a esas cuatro personas que fueron pilares para todo lo que logré este año que fue mucho más de lo que podía imaginar.
Dentro de tantos aprendizajes este año, destacó haber aprendido el valor que tengo. No necesito demostrarle a nadie cuán capaz soy y todo lo que estoy dispuesta a dar. Voy a avanzar solita hasta que alguien quiera hacerlo a mi lado.
Aguanta y confía en tu proceso. Cuando corones quédate con quién estuvo a tu lado respetando tus tiempos y dándote su apoyo.
Está buenísimo esto de estar sola, pero a veces quiero dormir con una de esas cosas que mienten y te hacen mimos hasta que te duermas.
“Nunca había rogado por nada en mi vida pero, silenciosamente, pedía que me dijera que me quería, que se preocupaba por mí, algo”
— Mario Benedetti.
No tiene la obligación de contentar a nadie. Sólo se necesita a sí misma.
A mí me aburre tu desinterés y a vos te aleja mi intensidad.
Así que aprendí que a veces es mejor no poner (tanto) las manos en el fuego, por alguien que siempre está tibio.
Mientras más intensos mejor 🖊️📈
De lo contrario... Agradezco tu amor moderno pero no me sirve.
“Soy intensa y me gusta serlo, pero no todo el mundo merece esa parte de mí.”
— Recovecos de mi alma