Tu pensando en alguien más, y yo en mi mente bailando contigo....
A veces es inevitable sentir que eres nada, pero recuerdo que de la nada se puede crear cosas magníficas pero esta vez es diferente, hoy quiero no sentir y muchos menos quiero construir, volví al lugar donde podía demostrar en verdad quien soy... Y ahora recuerdo que no valgo nada.
Ella pensó que iba a tenerte todo el tiempo en su vida, pero, te fuiste de sus manos así como el viento se lleva el polvo. — Rápido y sin retorno —
Ella, con la carita empapada y lágrimas en los ojos, aún tiene esperanzas de que el viento te devuelva, pero él no escucha razones. — Sigue soplando y soplando —
Ahora te has ido, — No existes –, Y ella tiene que pasar día de san Valentín, sola.
Entonces te vi
y deseé que todo mi mundo fueras tú;
y se me concedió tal bendición
de verte, y tenerte,
y que quisieras tenerme para siempre.
Que felicidad quererte como eres
Y dejarme querer como soy
Sin explicar tanto
Sin exigir tanto
Solo siendo
Siendo
Siento
Que no necesito ser nada
O aparentar nada
Para que me quieras
Me quieres y ya
Y ya
Te quiero
Y ya
Y llegas
Hueles a ciudad
A cansancio
A realidad
Y te quiero
No importa como huelas
O vengas
O vas
Te quiero
Y ya
“Hoy no he venido aquí a decirte que se me rompió el corazón en mil pedazos y no termino de encontrarlos todos, ni vine a culparte de que la mitad de mis sueños ahora sean como los granitos de sal que quedan olvidados fuera de tu plato, no. Vine a despedirme, a dejarte lo último que me queda para por fin dejarte ir. Las despedidas siempre me han costado un poco de trabajo, la típica frase con la que todos los finales comienzan no es suficiente para poder desprenderme de ti, sacarte de mi corazón sin hacerte daño, porque es lo más importante. Despedirme es como si me golpearan múltiples veces en el costado para dejarme sin una palabra en la boca, se siente como si el mundo hubiera decidido plantarme en tierra seca y nunca dejarme crecer; las manos me tiemblan y apenas puedo escribir algo que sea coherente sin que tu nombre deje de retumbarme en la cabeza, sin que todos los recuerdos me atormenten por la desidia de todas tus acciones. Maldita locura la que llevo dentro; es la que me has ocasionado por tanto cariño que te he brindado y no recibir ni una sola caricia de regreso. Sé que eres de esas personas que no necesitan alguien a su lado para ser más fuertes, y que una carta de despedida no servirá para unas rodillas ya lastimadas de tanto romper a llorar en medio de la carretera, sin un seguro de paracaídas y el vacío que probablemente dejó mi partida. Que sé que no te dolió ni la mitad de lo que me perforó a mí, que nuestro adiós no te dejo con las costillas sangrando y con la garganta irritada; que la distancia que hoy nos grita, tú no la percibes y que a veces cambiar de rutinas es lo que a ti te parece perfecto. No vengo a reclamarte, a reprocharte ni mucho menos a llorarte; no vengo a rogarte que regresemos a ser lo que hace mucho dejamos en el olvido, no vengo a pedirte que ahora seas la persona que siempre necesité después de un maratón de pesadillas, ni mucho menos a mendigar caricias que hace tiempo que ya pertenecen a alguien más. Quiero que sepas que te perdono, amor. Te libero de la culpa de haberme dañado. Te absuelvo de un baile que no tiene regreso. Te eximo por completo de mis sentimientos. Te perdono y te dejo ir con todo el amor que he sentido siempre por ti, y del que estoy segura que siempre sentiré. Te perdono por tu ternura a cuentagotas, por las cartas que no me escribiste, los besos que no me diste, las flores que no me regalaste. Te perdono por haberme dejado sola con todo el amor que te tuve, por haber matado las mariposas que sentía en el estómago, por haber soplado fuerte a la última velita que me quedaba para ti. Te perdono por no dedicarme ni un solo poema aunque te lo pidiera, por creer que el verdadero amor sí existía, solo que se encontraba demasiado escondido como para que yo lo encontrara. Te perdono por las heridas que ahora me dejas, por las balas que me disparé al no encontrar la sutileza suficiente de sentirme querida. Te perdono por no dejarme ser la bailarina de todas mis canciones, por no decirme en el oído que me veo guapa con mi sonrisa de todos los días y que te encanta cuando me veo valiente, cuando enfrento mis miedos desnuda y con los pies descalzos. Te perdono por culparme de todos tus engaños, de tus mentiras a media racha, por echarme de tu cama y no de tu vida. Te perdono porque siempre nos buscaremos a tientas en otros cuerpos, o por lo menos, eso haré yo, intentaré sentir con otros labios lo que se sentía contigo. Te perdono por la esperanza que dejaste marchar, por la dulzura que amargaste, por romper tus promesas, por el miedo y la soledad que sentiré en cuanto me dé la vuelta. Te perdono por los te quiero que estamos dejando ir, por las incontables lágrimas que ahora te lloro, por todos los escritos que hago y deshago al no hacerte justicia entre letras. Te perdono por el mensaje que nunca enviaste, por las interferencias, por las caídas, por destrozarlo todo con una palabra, por la última mirada. Te perdono por no permitirte ser mío, por guardar esperanzas rotas. Te perdono por no intentarlo, por no esforzarte, por no poner la parte de amor que te correspondía. Te perdono por entregar solo partes de amores no correspondidos. Te perdono por las mañanas en las que despertaré sin ti, por las tardes que llegarán a su fin sin que yo haya escuchado tu voz, por las cosas que ya no sucederán. Te perdono porque nunca llamaste, por ser aquello que nunca esperé que fueras, por dejarme ir sin detenerme como yo creía. Te perdono por tener una maldita sonrisa que paraliza semáforos y escandaliza faldas, por dejarme llamarte amor después de ser nosotros. Te perdono todo, mi cielo, y te dejo con todo esto que a mí me pesa, no lo quiero conmigo. Te perdono y te dejo al fin abrir las alas para volar lejos de mí. Te perdono y dejo que vueles en otro cielo. Llévate todo lo que no me pertenece, déjame vacía y al final de todo, gracias.”
— Paulina Mora, colaboración con Karen Amezcua.
"Siempre estuve consciente de los riesgos, de lo letal que podrías ser. Pero está claro que la vida se vive amando, que mi corazón palpita al ritmo de tu respiración, que en la profundidad de tus ojos me fui a perder y ya no quise volver, que tu risa es capaz de ahuyentar todos mis temores, y que tus besos son la medicina que mi alma necesita. Te amo con cada átomo de mi ser, y con gusto asumo todas las consecuencias."
Los susurros de Elphis
"Ella es hermosa", dice la mañana, mientras el sol comienza a salir.
"Ella es magnífica", sonríe la tarde, mientras sus rayos comienzan a brillar.
"Pero ella está escondida", llora la noche, mientras su luz comienza a desvanecerse.
"Pero por eso la amo", gritó una voz entre las sombras.
La luna escucha una canción de resignación y esperanza.
"A medida que descubro más sobre ella cada día, se que no soy lo que busca".
"Tengo una llave sin saber lo que abre".
"Una puerta de un amor perdido o de una caja de Pandora".
"Está bien llorar y dar un paso atrás".
"Pero nunca pierdas la esperanza".
Pensar es un estado que te lleva a sentirte como una mierda, te pierdes y es lo único que sentirás, sentirte solo, deprimido y un poco de irá con uno mismo pero también con el mundo.
Mamá
Conozco a una mujer que siempre da más de sí misma, por ver felices a los que más ama
Que tiene un corazón inmenso, y las rosas no se comparan en belleza del amor que da día a día
Conozco a una mujer que no teme dar, sin recibir nada a cambio, que ayuda sin miedo a quedarse sin nada,
Conozco a una mujer que es soñadora, que ninguna flor, ni ningún adorno podrá pagar todo lo que ella dio, y sigue dando
Esta mujer ya no es joven como antes, no es aquella joven bella y fuerte
Sus pasos se hacen poco a poco frágiles
Y sus manos, de tanto trabajar, se han cansado
Pero, su corazón cada día se hace más joven, y más hermoso, y su amor es incomparable, que del cielo ella lo aprendió
Ella es mi madre, aquella que cuando decía que no podía, me impulsaba
Aquella que cuando tengo sueños, ella cree que puedo hacerlos
Aquella que, a pesar de todo, me ama, con un amor sincero
Los poemas no encierran todo lo que eres
Las letras se quedan cortas
Pero mamá, quiero decirte que te amo
Y que en mi vida, de las cosas más hermosas que tengo
Sin duda eres tú, y tu hermoso amor.
Angel Garibay.
Noche solitaria.
De noche se siente más la ausencia de quiénes se fueron, se nos eriza la piel pensando en todo aquellos que vivimos a su lado.
Más de uno se ha marchado cuando más lo he necesitado, y me ha jodido, pero he podido salir adelante, poniendo siempre la fuerza suficiente para no derrumbarme por ello.
Y es que, es complicado seguir a flote sin unos brazos que te sostengan, pero a veces es necesario avanzar en lugar de esperar a por quienes no vendrán de nuevo.
“Llegas, me hablas, me sonríes, me fascinas: cómo no comprender que tu rostro bastaba para enloquecer a la pequeña huérfana que fui —que soy, que seré— por tu culpa. Me hablas y te vas. Me hablas y te quedas en mí.”
— Alejandra Pizarnik. Diarios. 1962.
Yo no esperaba encontrarla, jamás me pasó por la cabeza, que, en un día cualquiera, ella aparecería y cambiaría mis días tristes por días felices.
No lo sé, tal vez el destino quiso que por alguna extraña razón la conociera, y terminará encariñándome con ella más de lo que alguna vez lo hice con una persona.
Pasó de ser una completa desconocida a convertirse en absolutamente todo.
Ya que, aunque otras personas intenten ocupar su lugar, no pueden.
Ella siempre es la primera.
Cuando se trata de buenos días, es ella, cuando se trata de buenas noches, es ella, cuando se trata de bonitos deseos, es ella, cuando se trata de noches tristes, es ella.
Siempre es ella.
Y sin yo pedírselo, está.
solo la noche me calma de un horrible día, donde la melancolía llena hasta mis pulmones, donde el frío de la noche me cubre como si fuera las sábanas. Donde no aguanto más de un día más amargo que el café y mis ojos solo se dedican a llover.
Qué triste es el día y que bella es la noche, pero tan corta...





