“Ella era de las que se fumaban el cigarro hasta el filtro, incluso un poco más. En la última exhalación sentía como los dedos se ponían calientes con el fuego que llegaba tope y se extinguía. Sacaba el poco humo que quedaba así como sacaba el humo a la vida en cada paso que daba, en cada canción que cantaba. Estar con ella era como fumar, puedes ahogarte si no sabes hacerlo, pero cuando aprendes, se vuelve una adicción placentera, un calor en el pecho y la garganta que te reconforta y te atrapa. Al despedirte de ella, como al despedirte de un cigarro su aroma se queda en ti. Principalmente ahí en las manos con las que la tocaste y en la boca con la que la consumiste. Ella era así como los cigarros que fumabamos; fuerte, aridente, suave, tibia y así como algún día el cigarro la matará, ella me matará a mi.”
Volví a verte y lo entendí todo.
Necesitaba perderte para encontrarme.
Capaz no me reconociste completamente.
Debe ser porque aprendí a quererme mejor.
Incluso creo que hasta me caigo bien.
Cuando te fuiste, no dejaste un “vacío” inllenable, sino más espacio para mí.
Espacio que costó comprender que, en realidad, sólo me correspondía a mí.
Juego de palabras
Escritor de sueños
I no longer force things. what flows flows, what crashes, crashes. I only have space and energy for things that are meant for me.
Instagram: @palabraspoeticas_frases
“Call me and tell me you miss me. Call me and tell me I’m on your mind as much as you are on mine.”
— (via flame)
-Una chica invisible.
Agosto:
Me estoy rompiendo otra vez,
Los días han sido más difíciles cada segundo.
Y mi alma se quiebra a pedazos.
Me desgarra.
Me duele.
Me quema.
Ayúdame, te necesito.
Cura mis penas.
Sana mi corazón.
Alivia mi dolor.
Tanta frustración y tristeza en una sola persona…
¿Cómo sobrevivir a ello?
Seguridad sé mi amiga.
Autoestima, regresa a mi vida.
No me abandonen.
No me dejen caer.
Necesito volver a tener esperanza.
La extraña cada parte de mi ser.
Llenen mi vacío.
Salven mi angustia.
Líbrenme de la vida si no es para mí.
No te burles de un dolor que no has soportado.
Me hace feliz ver cuando las personas son felices, cuando cumplen sus sueños, cuando aman, cuando viven, cuando sonríen, me hacen feliz las personas que luchan día a día por lo que quieren. Cariño ese es mi ragalo favorito, que seais felices.
Chica “mala”
Ella no es una “chica buena” Ella sabe manipular a las personas, sabe como cambiar el juego para salir ganando y no le importa lastimar a algunos con tal de ganar.
Es directa, orgullosa, engreída. Siempre sabe que responder a todo lo que le dicen. Con una mirada expresa todos sus sentimientos, esos oscuros y potentes ojos que te hacen intimidar.
Oh si, ella no es considerada una buena chica, solo por el hecho de no dejarse pisotear. Solo por enfrentar sus problemas sin temor alguno. Solo por no ser débil.
Si la conocieran de verdad (antes de juzgarla), se darían cuenta lo hermosa persona que es. Cálida,risueña, divertida, valiente, atrevida, pasional. Pone antes la felicidad de los otros que la suya.
Entonces, dime, ¿Sigues pensando que es una chica mala? Atrévete a conocerla. Mira debajo de esa coraza, tan solo siéntate y escucha todas las cosas que dice. Y ámala. Ámala tal y como es. El caos y la paz en un mismo ser.
Ella era un poco distinta.
Era algo loca y llena de energía.
Era hermosa de alma a corazón.
Era risueña, y tenía esa peculiar sonrisa que te partía en dos.
Era observadora, tenía ese tipo de mirada que te marca de por vida.
Era simple, tal simpleza que no busca opacar a nadie más y brilla más que nada.
Era mágica, con su cálida voz podías sentir como si los ángeles te hablaran.
Era bella, y no hablo de belleza física, hablo de su mente, no hallaba cosa más preciosa en este mundo.
Era amable, era amable con todos porque sabía que todos llevan luchas internas.
Era libre, podías ver su espíritu de rebeldía y cómo le pertenecía sólo al viento.
Era fugaz, aquello que no puedes retener y que sólo pasa una vez en la vida.
Ella era un poco distinta, era luz, era calor, era esperanza, era amor… era vida.
“Es una chica bonita con sonrisa bonita y cuerpo bonito. Perfecta como el universo y las estrellas en el cielo. Es una chica blanca, pequeña, risueña, con un cabello negro y largo. Usa unos lentes cuadrados y sus ojos son negros como la oscuridad del invierno. Me encantaría conocerla, de verdad. Pero ella es ella. Y yo soy yo. Y con esto te digo, que nunca seremos.”
— Roger Álvarez
“Su cabello negro y rebelde. Su sonrisa al mirarme. Querer probar sus labios y no poder, la distancia impide tantas cosas. Quiero verte de nuevo y yo luchare por eso.”
— tears.
“No sabes cómo se ve el amor hasta que te lo topas de frente; y el mío se veía así: El cabello largo, oscuro como la obsidiana y una mirada adictiva, perdida entre un par de andalucitas”
— Skaylar
Mírala.
Mirala, tiene el cabello negro abajo de los hombros y una mirada que dice que si te acercas te va a matar, todos piensan que es engreída, por su postura y su forma de mirar; pero yo la conozco, se que se muerde los labios antes de besar y le encantan las personas con ojos cafés, que a pesar de no tener un cuerpo especial, le gusta sentirse sensual al caminar, que le encanta usar el pelo suelto y vestirse de negro porque la hace sentir cómoda y bonita, que le encantan las faldas y los vestidos, que nunca nadie la ha mirado como yo, que cuando se siente sola se corta el cabello, que odia los complejos y a la gente sin sentido del humor, que ama sacar fotos y la gente con hoyuelos, que cuando esta sola le encanta pintar y llenarse las piernas con pintura, que ella es su propia musa, que quiere ser una mujer llena de sueños y logros, que se quiere enamorar más de si misma, que le encanta su propia piel, que a pesar de sus inseguridades sus ojos brillan al verse en el espejo, que le encantan los viajes largos y la buena música, que el café y los libros son su mayor debilidad, que odia que se enfaden con ella porque no sabe como remediarlo, que le gusta querer y sentirse querida, que sus labios y su cuerpo nunca ha sido tocado, que siempre sueña con besar y meter las manos debajo del suéter del hombre que la bese, que le encanta mirar las estrellas y a las personas por horas, que le encanta reír, que odia sentirse impotente, que odia que lastimen a los que ama, que se encariña muy rápido de las personas, que no tiene miedo a amar, que se le forman unos hoyuelos enormes al reír, que ama reír a carcajadas y se ríe de lo más mínimo, que le encanta salir de la ciudad, que ama viajar con las ventanas bajas, que ama la lluvia y los atardeceres, y que ama esas tardes húmedas y frías, que ama la vida, que se ama a si misma. Pero mírala, no solo pienses en como se ve o en los prejuicios de su mirar, mírala de verdad.
“Tenía la tez pálida y un rostro cincelado, ceñido por un pelo negro, corto, que acentuaba una mirada encantada, envenenada de alegría.”
— Carlos Ruiz Zafón, La Sombra del Viento






