siempre me he plantado la muerte como alguien ajeno, quien no le daba nada tan significativo, que solo era un largo sueño oscuro sin mucha relevancia ni la gran cosa que hacer.
Pero ha llegado el día en el que hoy, deseo con todo corazón estar equivocada, que el más allá sea algo bonito y tranquilizador, dónde seas capaz de sentirte igual de cálida como en casa.
Te quiero mucho, Yuno. Fuiste y serás uno de los seres que más he amado en esta vida, gracias a ti por estar conmigo durante estos cortos siete años. Espero haberte devuelto siquiera una pizca de la felicidad que tú me brindaste; lamento todos los malos momentos y los regaños, nunca fue mi intención hacerte sentir mal. Eres mi niña bonita, cachorrita mía. Nunca me cabrán las suficientes palabras para expresar estos sentimientos, te amo a millones, nunca lo dudes.
13 de noviembre de 2022



