En algún momento de mi vida le pedí al universo una estrella, pero el universo no me mandó una estrella, no fue fugaz, no fue un planetas, no fue un satélite en órbita, me mandó una constelación completa, una constelación llamada Rabet.
El día que coincidí contigo era de noche; pero posteriormente te fuiste convirtiendo en un amanecer, que ahora es infinito, estás presente todo el tiempo, en mi mente, en mi ser. TE AMO; pero no con el corazón, TE AMO con el alma, que es eterna; normalmente en tu ausencia te idealizo, pero es tu presencia la que quiero conmigo, en esta vida y en miles.
Trato de no llorar mientras escribo escribo esto, pero es difícil no ponerse sentimental cuándo le escribes a alguien que amas, pero siento que esto no es amor ya; hace tiempo que siento que necesito inventar verbos porque ya no caben los sentimientos en los verbos que existen; así que te diré *TE CIELO* porque no es querer; porque querer tiene que ver directamente con el futuro, ni con amar, porque amar es esperar algo; y yo quiero amar sin expectativas. Quiero amar sin más, ni menos.
TE CIELO compartiendo el infinito y todos sus tonos de azul, clarito para quererte bonito, nublado para que estés a mi lado y oscuros para estar juntos en los momentos más duros. TE CIELO con todo y tormenta, tu nombre mi corazón alimenta. A veces te quejas de que soy celoso, pero el amor se puede compartir. Más no mi cielo, que es mi mayor anhelo. TE CIELO 💞




