Avatar

Las recaídas después de haber sanado por un tiempo duelen el triple.

Avatar
Avatar
valo-jones
“Querida yo del futuro: Cuando leas esto, espero que ya seas una mujer algo más feliz. Hoy por hoy, te estás amargando por estupideces.”

— Club de letras

Avatar

Solo quiero agradecerte por estar ahí, por permanecer cuando todos me dejaron sola y me sentía completamente abandonada.

Ahí te encontrabas tu levantándome el ánimo, haciendome inmensamente feliz y con cada palabra curaste mi alma, pues hoy todo lo que soy es gracias a tí.

Me curaste cual niña lastimada y adormeciste como un tierno niño recién nacido y aunque no tenga palabras suficientes para agradecerte, quiero que sepas que eres muy importante en mi vida.

Stelle

Avatar

Las madrugadas me recuerdan a él, cuando escribía poesía pensando en él, cuando los versos contemplaban mis emociones, ellos eran testigos de mis tristezas, enojos, ilusiones y desilusiones, del vaivén de sentimientos.

Contigo se quedaron pedazos de mi alma en cada verso que aquí está escrito.

Stelle

Avatar
“Hola. Este no es un mensaje motivacional de cómo salir de ti. Sino más bien estoy reconciliándome conmigo mismo tras tu partida, y, pues, nada, decirte que me encantó conocer todo de ti: las partes buenas y las no tan buenas, las débiles y las fuertes, las espinas y los pétalos, las inestables y las que parecían tener concreto en las raíces, los buenos días y las buenas noches. Si me preguntan que por qué estuve con alguien como tú, les diré que chicas como tú no nacieron para verlas sonreír y quedarse con las ganas de robarles un beso. Pero qué verso tenías escrito en los labios: soy una chica fuerte. Bésame, por favor, quédate. Independiente. Y más mía que de cualquier lobo feroz que intente arrancarme la locura. Y así lo hice. Me quedé, a pesar del mal tiempo que hacía en tu vida, eso a mí me resultó precioso. El acto de permanecer cuando al otro le llueve, es como estar abrazándolo sin respiración ni tiempo, sin alarmas ni sirenas. Además, puedo jurar que verte mojada, con todas esas nubes grises cerniendo sobre ti, esos relámpagos y estruendos, aun así, me seguías pareciendo la chica más hermosa de todo el jodido mundo. Memoricé cada uno de tus puntos fuertes, lunares y constelaciones que traías enredadas en tu pelo. Te entristecías cuando te decía bajo la luna que no habría frío ni distancia entre los dos. Ni mucho menos polvo que desempolvar cuando miráramos atrás y ninguno de los estuviese sonriendo en camas diferentes. Ahora estás en un automóvil, de blanco, dirigiéndote hacia tu futuro esposo. A dar el sí de tu vida y a darle el no, no te acepto como compañero de vida, sino como el acompañante de todo este sinsentido. Encontraste tu sentido. Años después de mí. Años después de él. Años después de todo. Sonríes porque sí y también… por qué no. La vida es bella al fin y al cabo, y no tienes que amarrarte las agujetas para seguir caminando, sino siempre mirar al frente y no detenerte a menos que sea para recoger la sonrisa. Esta noche hay dos copas: una para ti y otra para mí. Abróchate el cinturón, que esta noche vamos a ser valientes.”

— “Años después”, Benjamín Griss

Avatar

Espero nunca tengas que volver ocultar tu verdadero ser ante otros. 

Ojalá seas libre como lo eras conmigo y luches por aquel amor que está pronto a tocar a tu corazón.

En realidad solo espero eso que logres conquistar tus metas, como lo hiciste con mi corazón.