Su voz retumba en mi mente como la más dulce melodia, su platica despreocupada me calma el alma, ella es tan libre, tan fresca, habla y habla, y yo solo me quedo ahí en silencio, escuchando esa voz que me revolotea el estómago, desearía contarle que me gusta más de lo que admito, cuando duerme, suelo susurrarle lo preciosa que es, la he pillado susurrando lo mismo, sus "te quiero" suenan tan cálidos para mi corazón, podría escucharla por horas y jamás me cansaría, tiene esos labios tan antojables, esa sonrisa que me hace querer besarla hasta el final de mis días, su forma de decirme "eres preciosa" o cuando me dice "te quiero corazón" hace que me olvide de todo lo que tu le hiciste a mi corazón, pero aún tengo miedo, sigo esperando por ti, cuando es claro, que tu ya me dejaste ir, así que supongo que debería de intentar ser feliz, aunque no sea junto a ti.